Yoseli sueña con conocer París. Tanto que tiene un tatuaje de la Torre Eiffel en la espalda. Está en camino a cumplir ese objetivo, pero es detenida en el aeropuerto por tráfico de drogas. Esa es la secuencia inicial de “Reas”, el segundo largometraje de Lola Arias, un musical documental que recupera historias de mujeres cis y personas trans que han estado privadas de su libertad.
Voluntariamente alejada del “realismo carcelario” estigmatizante, centrado en las violencias y tan de moda en varias series y películas de los últimos años, “Reas” hace foco en la humanidad de sus catorce protagonistas: en los vínculos comunitarios que generan entre sí, y en su relación con el arte. El filme se estrenó en la última edición de la Berlinale y este jueves 23 de mayo, a las 20.30, se podrá ver en el cine El Cairo, donde también hay funciones programadas el viernes y sábado.
En paralelo, Arias estrenó la semana pasada en el Teatro Presidente Alvear, en plena calle Corrientes de la ciudad de Buenos Aires, la obra “Los días afuera”. Allí, seis de las personas que encabezaron la película retoman la narrativa para contar, siempre en primera persona y desde la experiencia personal, lo que vino después de esos “días adentro” representados en “Reas”: la vida después de la cárcel.
Lola Arias viene hace tiempo explorando estos formatos, en varios sentidos. Por un lado, el hecho de trabajar con actores y actrices no profesionales y de apostar a géneros poco visitados, como el teatro documental o el musical documental, que proponen hibridajes narrativos muy potentes. Por otro, el de abordar una temática a través de dos soportes, con el mismo elenco: una película y una obra de teatro. Ya lo hizo en 2018 con “Teatro de guerra” y “Campo minado”, ambas protagonizadas por veteranos de Malvinas de uno y otro bando.
“Reas” es una fantasía cargada de realidad. Las historias de sus protagonistas, marcadas por distintas violencias, se mezclan con secuencias de coreografía y música. Y en esta apuesta, que reinventa los dos géneros dotándolos de nuevas posibilidades, Arias se corre del golpe bajo pero también de la banalización y el estereotipo, todos de frecuente ocurrencia en los “dramas tumberos” exitosos. Despejadas las experiencias de esos filtros, quedan los deseos, las alegrías, el empuje de las personas, que construyen colectiva y colaborativamente un relato vital del sistema penitenciario argentino.
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El camino de “Reas” comenzó cuando Arias fue a la cárcel de mujeres de Ezeiza a proyectar su película “Teatro de guerra”. Detectó una curiosidad en las personas y propuso dar un taller de cine y teatro, donde en 2019 conoció a algunas de las que, una vez en libertad, serían las protagonistas de la película. Inicialmente, soñó con filmarla adentro, pero las propias condiciones de encarcelamiento, sumado a la llegada de la pandemia, obligaron a descartar la idea. Finalmente, “Reas” se filmó en la ex cárcel de Caseros, entre finales de 2021 y comienzos de 2022. El proceso incluyó, además del rodaje, una serie de workshops con el elenco, para trabajar las formas de llevar a la pantalla la propia historia, y habitar este espacio gris, pero muy luminoso, entre el testimonio y la puesta en escena. Además, recibieron entrenamiento para bailar, cantar y tocar instrumentos.
Una historia de vida, antes y después del documental
Para dar con las catorce personas protagonistas, Arias hizo decenas de entrevistas y también un casting abierto. Así llegó al filme Noelia La Diosa, rosarina, “militante, activista, referenta territorial, trabajadora sexual” (aunque no ejerce hace tiempo por su compromiso con la película y la obra), bailarina y ahora también actriz.
“Fui al primer casting en Constitución. Después me dijeron que había quedado seleccionado para un segundo casting, que fue un zoom de casi una hora y media con Lola Arias. Y ahí ella me dijo que estaba seleccionada para los workshops del pre rodaje de la película”, contó Noelia en diálogo con La Capital.
“Fue una fantasía. Era la primera vez que yo entraba en el mundo del cine y veía lo que era grabar. Fue un sueño”, aseguró sobre el rodaje. “Lo que más me quedó de toda la experiencia es haber compartido con ese gran equipo y también empatizar con las vivencias de los demás, conocer las diferentes historias. Eso fue muy lindo”, agregó Noe, que además de protagonizar “Reas” hace lo propio con “Los días afuera”.
“La película fue el acceso a que hoy yo esté en calle Corrientes con la obra de teatro. Y la verdad es increíble, todavía no caigo: despertarme, ir a trabajar, y en el medio de los ensayos, salir y ver mi poster pegado en calle Corrientes. No lo puedo explicar”, compartió La Diosa, que de miércoles a domingo se sube a las tablas del Teatro Alvear junto a sus pares.
“Reas” fue la puerta de acceso de Noelia al mundo del cine y el teatro. Después de pasar por la peli, fue parte de la obra de René Guerra, “Plástico cruel” (donde interpretó a “Bombón, una travesti poeta y puta”) y participó de la segunda temporada de “El fin del amor”, la serie de Amazon Prime Video protagonizada por Lali Espósito.
“Fue el impulso de querer hacer más cosas. Me pude empoderar dentro del mundo del arte. En Rosario las que me conocen saben los procesos que pasé. Hoy ser una referencia para las compañeras dentro del arte, me hace muy feliz”, afirmó Noelia, quien hace dos meses se fue a vivir a Buenos Aires, a un departamento en San Telmo. “Pude por fin salir de una pensión, porque siempre viví en pensiones. Tengo un sueldo digno para pagar un alquiler y poder comer al otro día. Poder irme a laburar del arte, volver a casa cansada y saber que no tengo que ir a exponerme a la calle es un cambio de vida rotundo para mí. Estoy muy feliz”, sumó.
Antes de ser actriz, Noelia ya era bailarina y organizadora en la escena ballroom (cultura de celebración política LGBTIQ+ a través de la performance, nacida en Estados Unidos y hoy presente en todo el mundo) rosarina, como parte la casa internacional House of Avalanx.
“Cuando fui a hacer el casting, le mostré a Lola que bailaba y le encantó. Y después, fue increíble hacer una Kiki en la cárcel de Caseros con todas las compañeras. Ese día Lola me dijo: ‘Bueno, Noe, ahora te toca hacer todo a vos’. Porque el resto no conocía la cultura, así que tuve que dirigir la escena”, narró Noelia, en referencia a llevar las “kiki” (un evento de ballroom) al rodaje en la ex prisión. “Fue muy reivindicativo para mí poder llevar la cultura ballroom a la cárcel, y no llegar a la cárcel golpeada y esposada, sino llegar con brillos, maquillaje, música, baile. Fue muy sanador”, aseguró.
En este sentido, quedan de manifiesto las intenciones de Arias de romper con el abordaje estigmatizante de las historias sobre cárceles. “Lola quiso romper con ese relato de siempre maltrato, sangre, dolores, golpes. Y mostrar que hay esperanza, que dentro de la cárcel hay mucho talento también. Y que se puede soñar y tener una vida diferente”, contó Noelia. Y ese sueño y vida diferente se materializó de formas impensadas para sus protagonistas: en junio, “Los días afuera” comenzará una gira por Europa.
Finalmente, Noelia invitó al público rosarino a ver “Reas” en el cine El Cairo: “Vayan a ver la peli porque transmite muchas cosas y también sana. Al menos, para nosotras poder contarlo en primera persona, poder actuarlo y revivir esos momentos, fue muy sanador. Son historias fuertes y poder contarlas y que lleguen a muchas personas, a nosotras nos dejas muy calmas y muy sanas”, cerró.