Tienen las voces más dulces del poprock argentino. Rosario Ortega y Sofia Vitola se presentan juntas en un show con las canciones que las reafirman como grandes exponentes del género. Rosario es la menor del clan Ortega y es la corista de Charly García desde 2011, fue la vocalista de Entre Ríos y ahora recorre su etapa solista. En su primer disco, “Viento y sombra”, la artista indaga en el sonido popfolk con cierta inocencia irónica como en “El pozo” pasando por la intensidad de canciones más intimistas como “Luminosidad”. Vitola es rosarina y después de haber incursionado en la banda Lavial, se volcó de lleno en su proyecto llamado Potra, con el cual pisa fuerte en los escenarios del país compartiendo fechas junto a Miranda! e Indios. Además es corista del cantautor Lucas Martí. Las canciones de Potra exponen un exquisito pop pegadizo y colorido; desde “Me gustás”, pasando por “Electricidad”, que le da título a su EP, la artista está brinda una gran previa a lo que será su primer disco que verá la luz en breve.
—¿Cuándo y cómo descubriste que querías dedicarte a la música?
Rosario: de chiquita fui descubriendo que podia cantar e inventar melodias. Mi papá me empezó a grabar en casette, luego interactuaba con mis hermanos, fui grabando en discos de diferente gente, tomando clases de canto y ya a los 17 estaba claro que iba a seguir con eso.
Sofía: yo estudiaba letras en la UNR, estaba terminando el segundo año, ya tocaba la guitarra y estudiaba con profesores particulares y en la escuela provincial de música de Rosario. Pero una noche me di cuenta que quería poner toda mi energía ahí.
—Tus canciones profesan un espíritu libre y desanfadado y con cierta aura romántica. ¿Desde qué lugar escriben?
R: las letras son el 50 por ciento de todo, es lo que queres decir y transmitir, que a veces pueden ser solamente tres palabras y con eso alcanza. Cuando la letra está en sincro con una melodia aparece la magia. Es dificil escaparle al tema del amor porque es el motor que nos mueve desde el principio de la humanidad. A mi me sale más rápido la melodia por lo general, fluyo más, pero de vez en cuando me baja una letra toda junta y aprovecho a escribir.
S: las canciones las escribo desde mi, basadas en experiencias personales, o de amigas o cosas que escucho en bares. Me gusta sentarme en un bar y escuchar las conversaciones de la mesa de al lado, me doy cuenta que a todos nos pasan más o menos las mismas cosas. Las canciones hablan de amor porque el amor es uno. Siento que me descubro gracias a mis canciones. Me divierto mucho escribiendo, hasta cuando estoy triste me termino riendo de mi. Porque la música cura el alma y es mi mejor compañera.
—¿Conquistaron muchos corazones desde el escenario?
R: ¡espero que algunos! (risas). En esa conexión con la gente radica todo el sentido de tocar en vivo. Siempre tiene que haber una quimica con la gente para que pase algo, cuando llegas a sentir piel de gallina es un momento mágico que te recuerda el por qué estás ahí arriba.
S: el público siempre responde de una forma linda. Tratamos de dar shows enérgicos y que haya un plus, por eso recurrimos a la improvisación, somos muy libres en vivo.
—¿Cuáles son tus futuros proyectos para el 2016?
R: sacar el segundo disco que estamos preperando con el productor Nicolás Kalwill y con Neto García (México). En 2016 va a salir a la luz todo el trabajo que se fue gestando estos meses.
S: Infinitos proyectos, pero sobre todo sacar el disco y presentarlo. Hacer vídeos y tocar. Y siempre encontrar cosas nuevas, ¡que la música me siga sorprendiendo!






























