En mayo de 2019, cuando ganó el Gardel de Oro por su álbum “Prender un fuego” (2018), Marilina Bertoldi pasó a un primer plano que nunca antes había tenido, a pesar de que ya había editado cuatro discos como solista con muy buenas críticas. Aquel premio se convirtió en un hito: fue la primera mujer en llevarse ese máximo galardón desde que lo ganara Mercedes Sosa 19 años antes, y ese reconocimiento fue interpretado como una reivindicación de la mujer y del trabajo autogestivo, en plena explosión del movimiento feminista.
Ahora, dos años después y tras el largo intervalo que impuso la pandemia, la cantante y compositora regresó a los escenarios y esta noche, a las 21, se presentará con su banda en el teatro El Círculo (Laprida 1223), para desperdir en público “Prender un fuego”, el disco que se llevó dos premios Gardel y también fue nominado a los Grammy latinos.
Antes de llegar a Rosario, Bertoldi charló con La Capital sobre esta particular vuelta a los shows, los avances de las mujeres y la necesidad de diversidad dentro la escena, y además adelantó cómo será su próximo disco, que verá la luz a mediados de este año.
_Diste cuatro shows en Buenos Aires y ahora estás de gira por el interior. ¿Cómo es girar en medio de la pandemia y de esta “nueva normalidad”? ¿Cómo vivís este regreso después de tantos meses sin tocar?
_Es raro. Inicialmente yo me opuse a toda posibilidad de tocar en esas condiciones, porque todo tiene una complicación mucho más grande, y es otro tipo de show el que estás dando. No es lo mismo que antes, con esas libertades, con ese encuentro que se generaba con el público y que le sumaba un plus enorme. El momento es distinto y el costo de la entrada es distinto, es otra cosa lo que le estás pidiendo al público. Pero después de haber hecho los primeros shows de prueba en Capital empecé a darme cuenta de que había algo muy positivo en volver a tocar, siempre que las condiciones estén dadas como corresponde. Ahora también hay un encuentro y está bueno como punto de fuga, como una pequeña gran descarga para el público y para los artistas. Vamos a ver ahora qué onda viajar por todo el país, porque tiene otro tipo de implicancias.
_¿Tu nuevo show está pensado para un ámbito donde hay distanciamiento entre el público, es un show más tranquilo, o es un recital eléctrico parecido a los de antes?
_Al principio pensé en modificar el show, porque iba a ser un show sin pogo, sin arengue. Pero después me di cuenta de que no podía transformarlo en algo más tranqui, que está bueno también poder dar esa misma intensidad, aunque el público esté más desparramado en burbujas. Es muy distinto, pero igual se disfruta.
_Esta es la gira de despedida de “Prender un fuego”, un disco que fue parteaguas para vos. ¿Te cuesta dejarlo atrás?
_No, me resulta fácil porque hace rato sentía que tenía que pasar la página. En mi intimidad ya la pasé. Hace rato que estoy componiendo y escuchando mis nuevas canciones, y necesitaba ese cambio. Me gusta cambiar, me gusta encarar ahora un nuevo disco que transmite algo totalmente distinto. Me gusta poder mutar porque me aburro muy fácilmente de los discos. Los discos tienen unos procesos tan largos que cuando recién los sacás ya estuviste un año escuchando esas canciones. Entonces pierden cierta frescura en el mensaje. Cuando vos vas cambiando en ese proceso algunas canciones se quedan en el camino. Para mí es un placer despedir “Prender un fuego” de esta manera, conscientemente, porque cuando vuelva a tocarlo, en otra gira, esas canciones van a estar completamente versionadas.
Marilina Bertoldi - RACAT
_Cuando ganaste el Gardel de Oro se dijo que era un hito, un momento bisagra para esos premios y la industria de la música. ¿Vos lo interpretás así? ¿Qué efecto creés que tuvo ese momento en perspectiva?
_Sí, creo que fue una bisagra. Pero yo siempre transmití que si las cosas siguen cambiando, si siguen ese norte, con esa postura, definitivamente sí se cambió algo. Los cambios importantes son lentos y llevan tiempo, pero son inevitables. Es inevitable lo que está por suceder, y la resistencia ya es otra, es menor. Hay fundamentos (machistas) que ya no van más, cosas que estábamos acostumbrados a escuchar en los medios y que ya no van más, que no da decirlas. Hay otra conciencia y eso es muy positivo.
_En la reciente entrega de los Grammy hubo un protagonismo enorme de las mujeres. Los principales premios se los llevaron Taylor Swift, Beyoncé y Billie Eilish. Y ya hace años que viene sucediendo eso, mientras que acá en Argentina parece algo excepcional...
_Los premios de afuera, que están más digitados por ventas de discos o números de escuchas, es inevitable que se los den a un montón de artistas mujeres, porque definitivamente hay un peso artístico muy zarpado de parte de ellas. Y además hay una industria que las apoya, que les da su autonomía y su lugar. Es un conjunto de factores que ayudan a que esas artistas se vean acompañadas e impulsadas, sin tantas barreras como las que tenemos acá. Cada país y cada sociedad tiene procesos históricos distintos. Yo siento que nosotros hemos tenido artistas mujeres increíbles, pero por algún motivo nunca las consideramos dentro de ese pack de los grandes de la música, hubo algo que siempre nos dejó afuera, como si habláramos de los protagonistas y después del reparto. Lo que hay destacar de afuera también es la diversidad: en Estados Unidos hay muchos tipos de mujeres en la primera plana de la música. Eso es muy necesario. No es solamente que lleguen una o dos que vendan y hagan un sold out. Es importante empezar a ver distintos tipos de personajes. A nosotros nos falta muchísimo en ese sentido.
Marilina Bertoldi - Correte (Vivo en Flores)
_Tu próximo disco está en la etapa de mezcla. ¿Qué podés anticipar del álbum?
_Yo siempre hice música intentando innovar en la forma de componer las canciones. Siempre he sido bastante experimental dentro de un estilo, el cual me resulta súper natural y difícil de evitar, como es el rock. Sin embargo, yo nunca hice conscientemente un disco de rock. Nunca fue mi intención, a pesar de que me mencionan como “la jefa del rock”. Entonces, lo que decidí hacer, por primera vez, es grabar un disco de rock y mostrarles lo que para mí es el rock, lo que me gusta del rock. Este va a ser mi primer disco de rock, es mi propuesta para la renovación del género. Para mí es algo completamente nuevo y fresco dentro de un estilo al que vienen dando por muerto hace 30 años. Me parece que este disco le va a dar esa bocanada de aire que estaba pidiendo, una sonoridad diferente. Pero me cuesta describirlo, porque voy por distintos caminos, así que habrá que escucharlo.