Emiliano Brancciari es el compositor y cantante argentino que lidera No Te Va Gustar, la banda uruguaya que el año próximo cumple 30 años en la ruta. Pero a fines de 2022, decidió lanzar su primer disco solista, en el que se identifica como EMI, así, en mayúsculas y que, inspirado en los eternos días de pandemia, lo tituló “Cada segundo dura una eternidad”. En el marco de la primera gira como solista, que lo traerá este viernes a la Sala de las Artes (Suipacha y Güemes), Brancciari dialogó con La Capital para contar cómo es el ADN de su primer disco, qué sintió al tocar sin la compañía de los NTVG, y cuál es su reflexión sobre el tiempo: “La única certeza que tenemos en la vida es que el tiempo se termina”.
—Esta idea surgió en pandemia, que para mucha gente fue una etapa súper reflexiva y en la que el tiempo no parecía avanzar. Eso me daba vueltas en la cabeza, cuando empezabas a pensar y repensar cosas, o imaginar otras que terminaban no pasando. Y eso no sólo me ocurrió a mí, así que es la frase de una de las canciones y me pareció que pintaba bien la época en la que fue escrito este material.
—Sí, yo creo que sí, la idea es hacer un disco completamente solista, en ese sentido al ser parte de una banda durante tanto tiempo, me parecía que lo ideal era llamarlo de una manera más íntima, que es la forma en que me llama mucha gente que me tiene cariño.
—Ahora que hablaste de No Te Va Gustar, recuerdo que en 2014 lanzaron un álbum con el título “El tiempo otra vez avanza” y ahora tu primer disco solista se llama “Cada segundo dura una eternidad”. ¿El paso del tiempo te invita a reflexionar mucho, es muy inspirador para vos?
—Es que el tiempo es algo súper importante, desde el tiempo de calidad con tus seres queridos hasta el tiempo de calidad de vida. Por ejemplo vivir en una ciudad como Montevideo, donde no perdés tanto tiempo en ir de un lugar al otro, eso se traduce también en calidad de vida, y a vos te debe pasar algo similar en Rosario comparado con ciudades como Buenos Aires, que te lleva todo un día moverte de un lado a otro para hacer distintas actividades. Desde eso hasta el tiempo que se pierde pensando en cosas que no lo merecen. El tiempo es importante, es lo único que se va acabando. La única certeza que tenemos en la vida es que el tiempo se termina.
—Sin embargo, con No Te Va Gustar llevan casi 30 años juntos, ahí parece que el paso del tiempo es una fiesta permanente, que nunca termina. ¿Es un disfrute muy grande NTVG?
—La verdad que sí, estamos en un momento increíble tanto como banda y también como grupo humano. Todo es sano, la verdad es que no tenemos ningún tipo de discusión, todo es charla, a todos les llega el consenso y estamos tirando para el mismo lado todo el tiempo. Eso lo hace sumamente disfrutable y que sea un proyecto al que uno le mete muchas ganas todavía.
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EMI. La tapa del nuevo disco.
—Al escuchar “EMI” se nota que no es un disco de la banda y que hubo una búsqueda para que haya incluso un sonido diferente al de NTVG .
—Sí, obviamente lo quería alejar, y se dio naturalmente, la banda venía de grabar el disco “Luz” y lo hice sin pensar en que mis compañeros tenían que tocar las canciones. Fui para otro lado, hice algo más despojado, más autorreferencial, más íntimo, con otro tipo de cantar, con un registro más grave y ahí me alejé un poco de lo que es la banda.
—¿También buscaste ese aire más country y ese sonido limpio, muy americano?
—Sí, además fue grabado por músicos de allá, que han curtido esa música durante toda su vida, así que suena muy natural. La verdad es que para mí fue una experiencia única.
—¿Las letras tienen que ver con un buen momento tuyo. Hay mucho de disfrute, de transmitir que “con esto me estoy dando un gusto”?
—De alguna manera sí, porque fue un gusto hacer este disco. Es un desafío pero es un gusto que me dí, y las letras tienen que ver con eso, con un período muy reflexivo tanto para mí como para mucha gente, donde me replanteé un montón de cosas, qué cosas venía haciendo bien, qué cosas tenía que cambiar, por qué cosas ya no me tendría que preocupar, entonces tiene mucho que ver con eso, pero sobre todo fue un gusto grabar este disco.
—¿Cómo fueron las primeras presentaciones en vivo?
—Lo presenté en Montevideo y dos fechas en Buenos Aires. Obviamente que es algo muy distinto a lo que estaba acostumbrado a hacer con la banda, es algo más íntimo pero es muy disfrutable tanto para mí como para la gente, que se fue muy feliz. Y no sólo toco el disco sino también algunas canciones que son inéditas que todavía no grabamos y otras que no son mías, así que es un show bastante completo.
—¿No te pasó que mirabas a los costados del escenario y sentías que te faltaban los No Te Va Gustar?
—Los extraño, obviamente que los extraño cuando toco pero por suerte a los pocos días los veo. Además tengo un par de compañeros que los conozco de toda la vida, toco con el primer baterista de No Te Va Gustar, el fundador de la banda, así que estoy acompañado de gente querida.
—¿Cómo te llevás con el trap y con la música que traen las nuevas generaciones?
—Me parece que hay de todo, hay gente muy talentosa haciendo ese tipo de géneros, aunque quizá no es lo que yo más escuche, tengo un filtro obviamente; y hay gente que no es tan talentosa, como en todas las músicas hay diferentes grados de calidad. Pero si a la gente le gusta y es feliz está buenísimo. La fuerza de la juventud hoy en día está ahí, la rebeldía está ahí, y hay que respetarla.
—¿Tu debut solista es un disco de rock o levantás la bandera de las canciones sin tanta etiqueta?
—Mirá, es lo que me salió, es el clásico disco de rock-pop y me parece que me salió por ahí. El disco que viene me parece que me saldrá para otro lado.
—Ah, bien, esto significa que ya estás bocetando el segundo.
—Sí, por supuesto y también estoy trabajando en el próximo disco de No Te Va Gustar.
—¿Siempre estás en búsqueda de la próxima canción?
—Es lo que me motiva para ver qué quiero hacer, no quedarme quieto en lo que he logrado. Quiero seguir alimentando mi vocación, que es hacer canciones y es lo que más me gusta hacer.