La película de Gonzalo Calzada, en cartel en Rosario, integra una camada de nuevos filmes nacionales del género fantástico

La película de Gonzalo Calzada, en cartel en Rosario, integra una camada de nuevos filmes nacionales del género fantástico
El cineasta Gonzalo Calzada, autor de filmes de terror como "La plegaria del vidente" y "Resurrección", inició una saga de películas sobre posesiones demoníacas con "Luciferina", que se estrenó el jueves en salas locales y donde narra la historia de una joven que acompaña a su hermana a un ritual de ayahuasca que termina convirtiéndose en una pesadilla sangrienta, donde descubre que está poseída desde que nació.
La cuarta película de Calzada, que se enmarca en una camada de nuevos y atractivos filmes de género argentinos, y llega después de su exitoso paso por las salas con "Resurrección", que fue vista por más de 65 mil espectadores, es la primera de las tres que integrarán la saga de tono fantástico "La Trinidad de las Vírgenes", que narra las historias de tres jóvenes vírgenes que son víctimas de un estado de posesión.
"Es una película que habla sobre posesiones y exorcismos. Es la primera parte de una saga de tres historias independientes entre sí, aunque con algunos nexos entre sus personajes, que tienen grados de posesión distintos. Le di esta forma porque cuando escribía el guión de 'Luciferina' trabajé dos líneas en paralelo y me gustaron tanto esas historias que me di cuenta que tenían potencial para filmarlas", explicó Calzada.
En una entrevista con Télam, el director -que había debutado en el largometraje en 2009 con "Luisa"- recordó que "venimos trabajando en películas orientadas al género fantástico y esto nos entusiasmó a hacer una nueva película, pero orientándonos a un tema que no se había trabajado en el cine nacional, las posesiones demoníacas".
"A mi me gusta mucho el género fantástico y me parecía interesante trabajar con las posesiones y los exorcismos pero introduciendo elementos de nuestra propia cultura latinoamericana. La ayahuasca, o planta madre, es una bebida que en la película pasa a ser detonadora en un rito, un elemento que ayuda a la protagonista a enfrentar al demonio y a hacer su propio exorcismo", agregó el cineasta.
Según Calzada, la ayahuasca "está considerada como una bebida sagrada en Perú, esto es un tema que hoy está muy de moda. Lo que hicimos es usar este y otros elementos relacionados con lo sagrado y lo místico. La protagonista, por ejemplo, tiene un don místico, porque puede ver el aura de la gente y saber si es alguien bueno o malo. Todos estos elementos se van entrelazando a lo largo de la trama".
Protagonizada por Sofía del Tuffo, como Natalia, a quien acompañan Pedro Merlo, Marta Lubos,
Victoria Carreras, Vando Villamil y Tomás Lipán, quien además es autor e intérprete del tema "Luciferina", este thriller de terror y suspenso sigue el drama de esta joven de 19 años que posee un extraño don que le permite ver el tipo de aura que tiene la gente, una "luminiscencia" que se manifiesta en el contorno de las personas. Eso la lleva a desarrollar un carácter introvertido y a vivir recluida como aspirante a novicia en un convento, pero el suicidio de su madre la obligará a salir de ese lugar y enfrentar un secreto que su familia oculta sobre su pasado y sobre el origen de ese rara capacidad, lo cual intenta descubrir a través de un viaje iniciático donde participa de un ritual de ayahuasca que se convierte en una aterradora pesadilla.
llagas de la infancia. Calzada sostuvo que en el filme "hay un tema con la vida y la concepción, y también sobre el robo de la identidad, porque los que participan de ese ritual son chicos que desconocen realmente quiénes son y sus propias historias, que se les han ocultado".
Todos sufrieron una infancia apropiada y eso propone pequeñas analogías indirectas a nuestra propia historia, aunque de manera sugerida", añadió.
Admirador de cineastas como Roman Polanski, Igmar Bergman y Stanley Kubrick, Calzada tuvo en cuenta "referencias clásicas del cine de género y otras cosas más actuales como algunas series, o incluso otras películas ligadas indirectamente al tema como 'El conjuro' y también películas malas para tratar de evitar los errores de otros colegas. Estudiándolas empezamos a armar nuestro propio universo, pensando siempre en construir un verosímil y el aspecto sobrenatural de la película", afirmó.
En relación a la actualidad del cine de género en la Argentina, el cineasta sostuvo que "estamos muy bien a nivel internacional: hay un crecimiento en el rubro tecnológico, que hace cada vez más posible diseños estéticos mucho más complejos, y mucha más variedad de temáticas, una pluralidad de temas y estilos como 'slahers', fantasmas e intrigas. Hay una búsqueda diferente de propuestas narrativas y estéticas, y eso es muy saludable".
Sin embargo, Calzada evaluó que "lo que falta es un soporte y una distribución sólida para que el público sepa que estas películas existen. Hay que conquistar al público argentino, pero ese es un proceso que se está dando de a poco. Tal vez falte un poco más de rigor en lo narrativo, tal vez un poco más de trabajo en los guiones, pero este no es un problema de nuestro cine de género sin que pasa en todo el mundo", añadió.


