Ha sido el año de la nostalgia. No han sido las estrellas modernas del mundillo musical los que han
dado la nota, sino los viejos rockeros de siempre. Los grupos de cincuentones, como The Police y
Genesis, llenaron con sus giras en 2007 los estadios de todo el mundo; el regreso de Led Zeppelin
en Londres provocó una avalancha de 20 millones de fans y los Eagles han vuelto a conquistar el
número uno de las listas de ventas estadounidenses recientemente con su primer álbum de estudio en
30 años.
Muchos millones de fans gastaron, al parecer con mucho gusto, 100 euros
(144 dólares) o más para volver a escuchar en directo éxitos archiconocidos, pues The Police o
Genesis no tenían nada nuevo que ofrecer. Seguían así una receta con la que los Rolling Stones
llevan años haciendo caja. Con la gira mundial “A Bigger Bang”, con la que han dado la
vuelta al globo durante casi dos años, consiguieron recaudar 394 millones de euros (567 millones de
dólares) y le usurparon el título de “gira de grupo más exitosa” a U2, que tampoco
encaja ya en las filas de los grupos de rock más jóvenes.
Las grandes bandas se han convertido en marcas, explicó el profesor Udo
Dahmen, director de la Academia de Pop de Mannheim. “Esta fuerte tendencia de «marca» es muy
importante —reflexionó—. La gente sabe lo que va a recibir y está dispuesta a
desembolsar un precio tremendo. Pero casi con toda seguridad no va a quedar decepcionada”.
Y en los grandes festivales de alcance mundial también fue así.
Adquirieron especial relevancia las grandes estrellas de los 80, los 70 e incluso de los 60. El
concierto en memoria de la princesa Diana en julio fue inaugurado por Elton John (60), luego
desfilaron por el escenario Rod Stewart (62), Bryan Ferry (62) y Tom Jones (67) ante unos 70.000
fans congregados en el estadio Wembley.
La serie de conciertos “Live Earth” para llamar la atención
sobre el cambio climático que tuvo lugar tan sólo una semana después estuvo dominada por las
actuaciones de Sting (56) y Phil Collins con sus bandas, al igual que la ya no tan joven Madonna
(49) y Yusuf, alias Cat Stevens (59).
De momento no hay en el horizonte una nueva tendencia con aires de
renovación. Aunque no se han anunciado grandes “reuniones” de viejos rockeros, el gran
acontecimiento concertístico será la gira mundial de la canadiense Celine Dion, que tras cinco años
cantando en Las Vegas vuelve a emprender un tour que la llevará por todo el planeta.
“Tenemos que tener claro que en 50 años el pop es el género que
desarrolló cierta regularidad y mecanismos que sencillamente fluyen”, comentó Dahmen, que en
su academia forma a estrellas de la música y profesionales del sector.
Es por eso que cada vez es más difícil hacer algo nuevo. “En los
últimos años hemos vivido mucho de la tendencia retro, y ahí las viejas estrellas pueden
multiplicarse”, agrega.
Las grandes tendencias se generaron más bien así: “Hay que dar una
nueva versión de lo que ya se conoce”, lo que no significa que simplemente se recicle.
“Hay que conocer las bases y luego crear algo que es inconfundible”, explica el
profesor.



































