El español Frank Cuesta, con más de cinco millones de seguidores entre YouTube e Instagram, confesó que todo su contenido es una mentira. En un video de dos minutos y medio, contó que no tiene cáncer, no es herpetólogo y su santuario para animales en Tailandia es “un show”. De esta manera, se suma a otros creadores de contenido que se hicieron populares engañando a su audiencia.
Santuario Libertad, su canal de YouTube, está activo desde 2019, tiene más de cuatro millones de seguidores y, acorde a su descripción, está “dedicado al entendimiento y sobre todo al amor por la vida y la naturaleza”. Antes de eso, y desde 2010, era reconocido en los medios españoles por sus apariciones en televisión y su propio programa "Frank de la Jungla".
La polémica comenzó cuando Cuesta fue detenido por la presunta posesión ilegal de especies protegidas en el refugio de animales. En principio, se especuló con que esto fuera resultado de una denuncia anónima de un excolaborador suyo, apodado Chi, al Departamento de Parques Nacionales de Tailandia. A raíz de esta secuencia, el influencer decidió contar la verdad.
“Tengo que admitir varias cosas que muchos os estáis preguntando. He de decir que he sido un personaje y poco a poco se me ha ido yendo de las manos por un grave problema que tengo de mitomanía y ego”, afirmó el español.
Embed - Frank Cuesta: "No tengo cáncer (...) Nunca he rescatado animales, ha sido todo parte de un show"
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La confesión del youtuber
“Ni soy veterinario ni soy herpetólogo. Tengo conocimientos que no son básicos de animales, pero tampoco son conocimientos profesionales. Llevo años tratándome de una mielodisplasia, pero no tengo cáncer”, agregó. En sus videos, Cuesta se mostraba como un profesional experto en anfibios y reptiles, dedicado al rescate y cuidado de animales, y recibía donaciones por parte de sus seguidores.
“Todos los animales del santuario han sido comprados, por lo tanto, podríamos definir que es más una granja de animales que un santuario. Nunca he rescatado animales. Todo ha sido parte de un show que, poco a poco, se me ha ido de las manos“, sumó Frank. “Los animales que han muerto en el santuario, la mayoría, ha sido por mi propia negligencia, pero la situación ha ido mejorando desde hace un tiempo. Intento aprender más y mejorarlo cada día”, apuntó.
Más adelante, exculpó a Chi y otras personas que trabajaron con él. A su vez, contó que su detención fue resultado de “una denuncia anónima de una ciudadana tailandesa” que alertó a las autoridades. “Asumo mi responsabilidad de haber engañado a todos y pido disculpas públicas por haberme aprovechado de tanta gente“, cerró.
Embed - Vinagre de manzana | Tráiler oficial | Netflix
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A pesar de la confesión, sus seguidores reforzaron su apoyo y aseguraron que el influencer había grabado el video bajo coerción. En un video posterior, Cuesta aseguró que se trataba de una disculpa guionada como parte de un acuerdo para frenar el acoso que sufren él y sus hijos, en el marco de una campaña para manchar su imagen pública y dar de baja su canal.
Este caso se suma al de otros influencers y creadores de contenido que construyeron sus plataformas públicas en torno a una farsa. Un ejemplo particularmente resonante es el de la australiana Belle Gibson, que construyó su figura pública en torno a un falso diagnóstico de cáncer, y cuya historia fue recientemente retratada por la serie de Netflix “Vinagre de manzana”.