Tarja Turunen podría actuar en alguna de las nuevas series de vampiros. Tiene un rostro especial para acompañar a Buffy en sus vuelos nocturnos, a Angel ya convertido en detective en Los Angeles o a Sookie Stackhouse en Luisiana. Encima, lleva aún la marca de reina sensual del heavy metal, como una verdadera hija de la noche y la oscuridad. Lo cierto es que la cantante finlandesa vuelve a Rosario con su gran voz de ópera y sus guitarras metaleras a menos de un año de actuar por primera vez en la ciudad, y esta vez lo hará con dos recitales esta noche y mañana en el teatro El Círculo, espectáculos que servirán de base para un futuro DVD.
La historia de Tarja es de los más extraña. Si hasta se casó con con un empresario argentino (Marcelo Cabuli) que hoy es su manager. Empezó a estudiar música a los 6 años, tocaba el piano, y a los 15 años continuó con un maestro particular.
Con 18 años inició sus estudios superiores musicales de canto clásico en la Academia Sibelius, en Helsinki. Allí tuvo como compañero a Tuomas Holopainen, quien la invitó a cantar en el proyecto que estaba elaborando por entonces. Bajo el nombre Nightwish presentaron un demo a la compañía finesa Spinefarm y grabaron el primer disco titulado "Angels Fall First", el cual produjo un impacto inusitado en la escena metalera mundial.
Cuatro discos después, durante 2005, Tarja se retiró de Nightwish e inició su carrera solista, que hoy abarca tres materiales discográficos: "Henkys Ikuisuudesta" (2006), "My Winter Storm" (2007) y "What Lies Beneath" (2010).
-Contame de "What Lies Beneath", que sigue siendo el disco base de tu gira actual.
-Estuve de gira con este álbum por dos años y lo toqué en varios países por todo el mundo. Ha sido estupendo realmente; un éxito muy grande y estoy muy contenta por, finalmente, llegar a grabar este DVD, que es el primero de mi carrera, y estoy muy feliz de filmarlo en Rosario, ya que cuando fui por primera vez el año pasado me enamoré del teatro El Circulo. Es un lugar magnífico, todos nos enamoramos y ahora es como un sueño hecho realidad grabar este DVD allí. Además al disco le fue muy bien y estoy muy satisfecha ya que fue muy importante para mí en lo artístico y en lo personal.
-Una segunda visita a Rosario en menos de un año, esto es algo que casi nunca pasa con un artista extranjero?
-Creo que fue una sorpresa para los promotores y para la audiencia argentina de que el teatro estuvo "sold out". Fue algo hermoso, el lugar estaba repleto; la gente cantaba, arengaba, el público se sumó al evento en todo sentido, acompañando en todo momento. Fue una velada encantadora ya que yo desde siempre amo presentarme en teatros, le dan una atmosfera especial a mis conciertos. Mi música no sólo es heavy metal, tiene muchos cambios dinámicos y climas acústicos porque no toda mi música ha sido influenciada por el heavy metal. Por supuesto, que yo, como una cantante lírica, me alegro de presentarme en teatros donde la acústica es ideal aunque esté preparada para otro tipo de música. Ese concierto en Rosario fue excelente, solo tengo recuerdos felices de ese momento y ahora estoy feliz de volver por estas dos fechas tan especiales.
-¿Cómo fue enamorarse de un hombre que vivía del otro lado del mundo?
-¡Nunca esperé esto! (risas)... Yo siempre pensé que me iba a casar con un hombre finlandés y tener un par de niños para quedarme a vivir allá pero no pasó de esa manera... (vuelve a reírse) ¡La vida está llena de sorpresas!
-Imagino que parte de lo bueno fue que en Argentina podés llevar una vida normal, en cambio en Helsinki sos una estrella...
-Sí, es muy diferente, muy diferente realmente. Puedo sentirme realmente bien en Buenos Aires, salgo a trotar todos los días en el parque y casi nunca nadie me reconoce. Pero cada día alguien me reconoce y se me acerca a saludar, hay muchos fans en Buenos Aires pero no tantos como en Finlandia donde todos me conocen. Allí es un tipo de vida diferente. Yo amo mi ciudad y siento que Buenos Aires ya es mi ciudad, me siento muy cómoda allí. No puedo esperar a volver a casa, ya hace varios meses que estoy de gira; espero pronto estar de vuelta y abrir la puerta de mi hogar.
-¿Qué te gusta del rock argentino?
-¿De rock nacional? (en tono bien argentino)... Por supuesto somos muy buenos amigos con los Rata Blanca, hasta compartimos escenario con ellos en uno de sus recitales en el Luna Park. Soy una chica romántica, me gusta Alejandro Lerner (se larga a reír), es una música completamente diferente, lo sé, ¡pero no puedo evitarlo! También me gustan ciertas canciones de Fito Paez y Charly García. Y Soda Stereo me gusta. Esos son lo que escucho mayormente en casa.
—¿De quién te sentís más cerca, de Ozzy Osbourne o de Giusseppe Verdi?
—Yo diría que ninguno de los dos porque soy una especie de ave rara. Todo lo que hice en mi vida es mi pasión y mi dirección. Todo lo que hice lo hice por mi misma, nadie estuvo para ayudarme. Creo que soy una ave muy solitaria en mi carrera. En mi vida no hubo nada de drogas y rock and roll, soy una chica muy aburrida... ¿se puede decir eso? (se ríe). El asunto es que mi voz me demanda mucho, tengo que mantenerla en buena forma y salud. Es muy difícil de decidir, pero supongo que esta vez voy a tener que elegír a Ozzy.
—¿Si no es Ozzi, ¿cuáles fueron las influencias?
—Mi influencia es la gente. Es la gente que conozco. Son mis viajes. Conozco y veo a tanta gente diferente, de culturas casi radicalmente opuestas. Eso es muy interesante y me llega. También me influyen cosas que leo. Como las de Pablo Coelho, el ha sido una gran influencia sobre mí. Leí todos sus libros, siempre es agradable leer cómo logró catalizar sus sueños. Yo soy una soñadora. Y mi otra influencia son las películas y sus bandas sonoras, pero particularmente, las bandas sonoras, ese es un factor muy importante para mí, son muy inspiradoras. Luego también la música clásica, y por supuesto el heavy metal y el rock.
—¿Qué significó Nightwish?
—Fue el inicio de mi carrera en la música. Obviamente que antes de Nightwish ya estaba en la universidad estudiando música clásica y además yo estudio música desde los 6 años. Pero con Nightwish me hice conocida y tuve la oportunidad de viajar por todo el mundo. Fue una experiencia enorme que duró nueve años, y también una parte muy importante de quien soy hoy. Además, me dio la oportunidad de tener mi carrera solista.
Los momentos más felices
“La mejor parte de todo esto es que finalmente estoy feliz”, dice la diva escandinava en una especie de monólogo sobre los buenos y malos momentos. “Estoy contenta de poder hacer música que me gusta, música mía y luego puedo tocar para los fans. Eso es una bendición. Salir cada noche y ver a la gente cantar y saltar con mi música es algo hermoso. La parte más difícil… es difícil decir cuál fue la parte dura… tal vez al principio. Todo inicio de algo nuevo requiere que uno explore bien profundo en su corazón y encuentre el sentimiento del deseo correcto, y eso nunca es fácil porque no puedes cometer errores. Pero yo tenía mucha certeza sobre qué quería y afortunadamente no tuve que hacerlo sola. El inicio fue algo duro pero fue un buen comienzo”.