Alineado con Alberto Fernández en la interna a cielo abierto en el Frente de Todos, Luis D'Elía cita las palabras de un viejo amigo y dirigente de La Matanza. “Lo peligroso de esto no es lo que piensa Máximo, es lo que piensa Cristina”, advierte. Viejo soldado del primer kirchnerismo, pero con diferencias cada vez más ruidosas con la vicepresidenta y los dirigentes que orbitan a su alrededor, D’Elía sostiene que Cristina y su hijo fueron la vanguardia de quienes “trabajaron por default” con el FMI y “buscaron delarruizar” al presidente.
Entrevistado por La Capital , el presidente del partido Miles y la Federación de Tierra y Vivienda sostuvo que la cesación de pagos con el Fondo “hubiese sido una catástrofe y el final del gobierno de Alberto Fernández”. “Néstor Kirchner nunca defaulteó con el FMI, le pagó 9.810 millones de dólares, sin chistar”, subrayó.
—El default hubiese sido una catástrofe para el gobierno y la democracia de los argentinos. Al otro día hubiésemos tenido una devaluación estrepitosa, el dólar a 400 pesos. Hubiera impactado fuertemente sobre el salario y los precios, y hubiera sido el final del gobierno de Alberto Fernández. Se evitó el default, que es antiobrero, desestabilizante, y que hace tanto daño.
—La Cámpora dice que no quería el default, sino que cuestiona lo que considera un mal acuerdo.
—El default tenía fecha, si no me equivoco el día 23. Fue una lectura equivocada la de los compañeros. Entre un mal acuerdo y el default, prefiero el mal acuerdo.
—¿La Cámpora cayó en lo que usted llama trotsko-kirchnerismo?
—Bueno, maximizar los conflictos, abrir la puerta a la fractura del Frente de Todos y a lo peor de la derecha neoliberal conservadora es eso. El gobierno hizo lo que correspondía: cerrar el acuerdo que podía, apagar el incendio del default y esperar que Lula gane en Brasil. Se viene el próximo año una gran coalición latinoamericana, que así como alguna vez paró al Alca, puede rediscutir la situación financiera del continente.
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—La semana pasada se discutió un contrafáctico: qué hubiera hecho Néstor Kirchner. ¿Cree que hubiera estado a favor del acuerdo?
—No es un contrafáctico, de ninguna manera. Néstor Kirchner nunca defaulteó con el FMI. Le pagó 9.810 millones de dólares, sin chistar. Previamente, acordó tres pagos de 1.110 millones de dólares con auditorías cada tres meses. El primero en hacer esto fue Néstor Kirchner, no me vengan a decir cosas que no son.
—¿La posición de Cristina es la misma que la de La Cámpora?
—Herminio Bayón, un gran dirigente de mi pago chico, de La Matanza, me decía “lo peligroso de esto no es lo que piensa Máximo, es lo que piensa Cristina”.
—¿Qué cree que piensa ella?
—Ella quedó parada en contra del acuerdo. Más allá de esto, que es un error político, hay que trabajar para que no se rompa el Frente de Todos, para que se mantenga unido y podamos avanzar juntos en un modelo que puede ser interesante. Tenemos un camino. Este año la Argentina va a exportar por todo concepto 100 mil millones de dólares, no va a haber ajuste convencional, no va a haber reforma laboral ni previsional. Estoy en contra de crear nuevos impuestos, pero sí de cobrar los que existen y aplicar fuertemente los instrumentos de recaudación. El nivel de contrabando y fuga es escandaloso.
—Dice que hay que evitar la ruptura del Frente de Todos. ¿No cree que está partido de hecho?
—No, han reaccionado desde los dos bandos. Cada uno es consciente de que si se rompe la unidad se abre el camino al regreso de una derecha salvaje. El modelo neoliberal ha hecho mucho daño en la Argentina.
—Cree que Alberto Fernández salió fortalecido de la votación en Diputados, ¿Por qué?
—Bueno, 202 diputados respaldaron el acuerdo. Si ahora el acuerdo sale en el Senado sale fortalecido políticamente.
—Pese a la situación interna.
—Sí.
“Si se rompe la unidad, se abre el camino al regreso de una derecha salvaje. El modelo neoliberal hizo mucho daño en la Argentina” “Si se rompe la unidad, se abre el camino al regreso de una derecha salvaje. El modelo neoliberal hizo mucho daño en la Argentina”
—Dijo que hay sectores que quieren delarruizar a Fernández, ¿Qué significa esto en términos concretos?
—Los que trabajaron por el default o por romper el acuerdo buscaron delarruizarlo. Al otro día teníamos una fuerte devaluación y sanciones internacionales similares a las que sufrió Venezuela, que vende su petróleo y no lo puede cobrar. Los que empujaron por el default se equivocaron, confundir el rechazo al FMI y sus políticas con el no pago es un grosero error.
—¿Ve en esa estrategia a La Cámpora y a Cristina?
—Fueron un poco la vanguardia de esa estrategia.
—¿Cree que los funcionarios de La Cámpora deberían dejar el gobierno?
—”Ni tan calvo ni con siete pelucas”, decía mi abuelo, que era gallego. No hay que pedirles los primeros lugares, pero por ahí Alberto les puede pedir a todos el segundo lugar. Que no tengan la disponibilidad que tienen hasta ahora.
Los que empujaron por el default se equivocaron, confundir el rechazo al FMI y sus políticas con el no pago es un grosero error" Los que empujaron por el default se equivocaron, confundir el rechazo al FMI y sus políticas con el no pago es un grosero error"
—Como persona que conoce el territorio, ¿cómo está viendo la situación de los sectores más vulnerables?
—No me gusta hacer tremendismo. Voy a decir lo que veo en el conurbano bonaerense: en julio del año pasado la situación estaba muy mal, y lo pagamos en las Paso. La combinación de ajuste y pandemia fue una mala mezcla. El gobierno detectó esto, volcó enorme cantidad de recursos y tuvimos un boom de consumo popular para las fiestas de fin de año, y después un boom del turismo. Creo que el consumo popular está un poco mejor, pero no alcanza. Hay que seguir creciendo, hay que distribuir, hay que mejorar sustantivamente la recaudación fiscal. Todo el sector agroexportador, que son veinte firmas norteamericanas y chinas, evaden 30 mil millones de dólares por año. Empiezo a ver un camino de recuperación económica, aunque muy tironeada y con un índice de inflación muy alto.
—El presidente dijo que a partir del viernes comienza la guerra contra la inflación, ¿Cómo se gana esa guerra en un contexto tan difícil?
—Hay dos cosas. Una es que hay que sentar a los formadores de precios de los alimentos, que son 15 tipos, y dialogar a fondo con ellos. La otra es la revolución digital, hay que trabajar fuertemente en la emisión monetaria y en cómo asignar recursos de otra manera. Mi hija vive en Estonia hace siete años y está casada con el hermano de Marten Kaevats, el creador de la revolución digital en el mundo. He visto gente de distintos lugares ideológicos -como Claudio Lozano o el propio Horacio Rodríguez Larreta- interesados en la revolución digital. Incluso a muchos en el oficialismo, incluido el presidente, es una idea que no les disgusta. Ahora bien, la revolución digital la hace el mercado y caemos en estas monedas virtuales que están dando vueltas o la asumen los bancos centrales, como hacen China, Japón o Estonia. Sería bueno construir un consenso en torno a la revolución digital y la eliminación paulatina del dinero físico.