Unidos para Cambiar Santa Fe se toma su tiempo para armar su proyecto de ley electoral. Los encargados del tema priorizan el debate y los acuerdos al interior de la alianza. “Falta mucho, no está maduro el tema”, reconocen.

En el oficialismo reconocen que el proyecto “no está maduro” y siguen las conversaciones. Cómo piensan el trámite en la Legislatura
Por Mariano D'Arrigo
LA CAPITAL/Sebastian Suarez Meccia
Referentes de Unidos se reunirán hoy con legisladores oficialistas para sondear opiniones sobre la nueva ley electoral.
Unidos para Cambiar Santa Fe se toma su tiempo para armar su proyecto de ley electoral. Los encargados del tema priorizan el debate y los acuerdos al interior de la alianza. “Falta mucho, no está maduro el tema”, reconocen.
Este miércoles hubo conversaciones informales entre representantes del radicalismo. Este jueves la ronda de consultas seguirá con legisladores de la coalición que forman la UCR, el Partido Socialista (PS), el PRO, el javkinismo, UNO y otras fuerzas que no tienen representación legislativa.
Los partidos con mayor poder de decisión en la negociación son el radicalismo y el socialismo. Uno porque es la fuerza del gobernador, controla el Senado y tiene mayor anclaje territorial. El otro, porque posee 14 de las 28 bancas de Unidos en la Cámara de Diputados.
Algunos referentes parlamentarios tenían expectativa en que este jueves se pudiera unificar un proyecto para darle ingreso en la Legislatura. Sin embargo, el trámite va para largo.
La legislación electoral es una arquitectura compleja y una de las normas más sensibles derivadas de la reforma constitucional.
En principio, hay acuerdo para sostener las primarias y la boleta única. Ambas son inventos santafesinos para dejar atrás la ley de lemas. Incluso, fueron exportados a nivel nacional.
Una posibilidad que circula en las mesas de la política es retocar la boleta única. Se habla de unificar las categorías ejecutivas y legislativas de idéntico nivel en una misma boleta.
Por ejemplo, que gobernador y diputados se elijan en un mismo cuerpo, igual que intendente y concejales.
También se habla de incluir de alguna manera la opción lista completa y exigir que una grilla de diputados debe estar acompañada, sí o sí, por una lista de gobernador.
A eso se suma el debate por los pisos electorales. Hoy el umbral para acceder al reparto de bancas es 3 por ciento del padrón. Algunos plantean subirlo al 4 ó 5 %.
Tanto los cambios en la boleta única como la modificación de los pisos apuntan a un mismo objetivo: subir la barrera de entrada a quienes en la Casa Gris llaman “los aventureros de la política” y que no se atomice la representación en la Cámara de Diputados.
“Hace falta gobernabilidad”, plantean miembros de la mesa chica del pullarismo.
Es que la Constitución de 1962 le daba una mayoría automática a la fuerza más votada —que a partir de la boleta única podía coincidir o no con el espacio del gobernador— y ahora las 50 bancas se repartirán de modo proporcional.
“La idea es que sea un proyecto de Unidos y que se pueda ir discutiendo en simultáneo en las dos Cámaras y con aportes de los distintos partidos”, dijo un referente de Unidos, que puso paños fríos sobre los avances.
“Ni siquiera se empezó a discutir el formato de la boleta. Tenemos que ir con un esquema abierto y algunos conceptos generales y, después, nos sentaremos a sintetizar”, plantearon en el oficialismo.
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En Unidos buscan despejar el fantasma de un paquete cerrado. Tienen mayoría propia tanto en Diputados como en el Senado, pero apuestan a que salga con acompañamiento de la oposición.
En particular del peronismo, que es una fuerza de Estado y, más allá de sus resultados en las urnas, seguirá siendo un protagonista de la política santafesina en los próximos turnos electorales.
Los senadores justicialistas, de hecho, presentaron su propio proyecto. Proponen subir el piso al 5 por ciento y sostener la boleta única para cada categoría.
Al interior del oficialismo también descartan un cambio radical en las reglas de juego. “Todo el mundo podrá presentar una lista, habrá competencia en las primarias, algunos pasarán a las generales. No hay inventos”, sostienen.

Por Mariano D'Arrigo
