En breve comenzará en Rosario una investigación clínica internacional para
demostrar los efectos de la terapia quelante en la reducción de las placas de ateroma (colesterol y
otros lípidos) alojadas en las arterias coronarias. El estudio es liderado por el Instituto
Nacional de Salud de los Estados Unidos y la Organización de Medicina Alternativa de ese país.
La investigación comenzó hace dos años en el resto del mundo y se propone
reclutar un total de 2.000 pacientes, hombres y mujeres de más de 50 años que hayan tenido un
infarto previo.
"El término quelante viene de quele (las pinzas del cangrejo)", explica a
La Capital el doctor Carlos Vozzi, único médico rosarino participante de la investigación. La
técnica consiste en la utilización de un compuesto químico por vía endovenosa (EDTA, etil diamino
tetra acético), que tiene la capacidad de unirse al calcio de las placas de ateroma de las
arterias".
Los investigadores estiman que el método resultará efectivo para "chupar" el
calcio de las arterias para luego eliminarlo por la orina. La investigación está en espera de la
aprobación final de la Anmat ("sólo resta una instancia jurídica", dice Vozzi). "Esperamos comenzar
con la inscripción de pacientes entre octubre y noviembre de este año y proseguir todo un año a
partir del inicio del estudio", agrega.
"La hipótesis de la investigación sostiene que haciendo aplicaciones de EDTA
durante seis o siete meses (son 40 infusiones), una vez por semana, la persona disminuiría la
posibilidad de tener un nuevo infarto", adelanta el médico rosarino.
La obstrucción de las arterias se produce por la arterioesclerosis, que puede
afectar el corazón, las piernas, el riñón o el cerebro. La enfermedad es la primera causa de muerte
en el mundo y seguirá creciendo su incidencia porque entre las causas que la producen están el
envejecimiento, los hábitos alimenticios, el tabaquismo y el estrés.
"En los ’50 y ’60 la posibilidad de morirse a causa de un infarto
era del 30 ó 40%, hoy, gracias a la tecnología disponible no llega al 10%", dice el médico.
Para la arterioresclerosis existen múltiples tratamientos de acuerdo a las
características de la enfermedad, desde aspirinas hasta medicación que licúa los coágulos que
obstruyen las arterias, sumado a las técnicas de angioplastia y cirugía de by pass. "El colesterol
alto no es el único parámetro de la enfermedad, primero hay que trabajar sobre los hábitos y los
estilos de vida de la persona. Los pacientes tienen que trabajar activamente con su médico lo que
implica compartir programas educativos a fondo", subraya.
La hipertensión es uno de los factores que también contribuyen a la instalación
de la arterioesclerosis. La presión es la energía con que la sangre se mueve dentro de una arteria,
si esa energía es muy elevada, choca contra el interior de las paredes y comienza a desgastarla. De
esa forma favorece que algunas sustancias se adhieran a la pared arterial.
"Los procesos emocionales influyen sobre el aumento de la presión. Si doy un
antihipertensivo y no exploro la emocionalidad de la persona, me estoy olvidando de que es un ser
humano que está sufriendo", puntualiza el cardiólogo, y agrega: "a veces curamos, pocas veces
prevenimos y muchas veces acompañamos".
Limpieza arterial. La terapia quelante consiste en la administración de
combinaciones de compuestos químicos como forma de tratamiento de diversas enfermedades causadas
por depósitos de calcio, colesterol, metales tóxicos (plomo, mercurio, hierro, cobre, arsénico,
aluminio, antimonio) que se depositan en la pared de los vasos sanguíneos (arterias, arteriolas,
capilares, venas y vénulas).
Con el paso del tiempo los vasos sanguíneos se obstruyen y endurecen con el
calcio, colesterol y metales tóxicos no dejando circular la sangre por su interior, produciendo la
alteración en el flujo sanguíneo evitando la correcta irrigación de los tejidos (corazón, cerebro,
pulmones, riñones, tubo digestivo, músculo) produciendo infartos, angina de pecho, necrosis y
lesiones en el interior de los vasos sanguíneos.
A pesar de que esta terapia lleva años realizándose en EE.UU. y Europa, sus
beneficios están poco difundidos en el país.