Política

Sin lugar para egos ni internas en el Frente de Todos

El oficialismo se prepara para la crucial definición de su oferta política para los comicios. El FdT no pierde las esperanzas de bajar la inflación, detener los contagios de Covid-19 y reactivar la economía

Domingo 20 de Junio de 2021

El calendario de comicios, confirmado para septiembre y noviembre próximos, despejó apenas una parte de las incógnitas que supone siempre un proceso eleccionario en la Argentina. En ese contexto, Cristina Kirchner y, a su modo, también Mauricio Macri dejaron la semana pasada sus marcas políticas.

La jefa máxima del movimiento nacional popular pronunció una frase vibrante que inaugura un nuevo momento político, incluso dentro del estrago pandémico: “Vamos a vacunar a todos los argentinos y vamos a volver a ser felices”.

El ex presidente, desde Mendoza, volvió a dar un discurso muy polémico pretendiendo bajarle la gravedad al Covid-19 (“Una gripe más fuerte”), en el marco de la visible incomodidad que le provoca el desplazamiento del liderazgo político dentro de su fuerza opositora a favor de Horacio Rodríguez Larreta. Macri fue el factótum, creador, líder de una fuerza política de derecha liberal que lo llevó a la Casa Rodada con casi 13 millones de votos en 2015. ¿Podrá ahora demostrar vocación y talento político para una transición hacia otro liderazgo? ¿Insistirá con su propio segundo tiempo en 2023?

El profuso espectáculo mediático de las tensiones internas en Juntos por el Cambio (JxC) que vino ocupando centimetraje en las últimas semanas no cesa. En el Frente de Todos (FdT), en parte celebran las inconsistencias de sus adversarios, aunque no falta en el kirchnerismo quien advierta sobre la presunta peligrosidad de transformarse en comentaristas de las miserias ajenas.

“Podría ser un error amplificar esa interna opositora y acompañar la instalación de nombres que, por ahí, luego se ordenan y organizan un discurso único”, se escuchó decir a un pensador cristinista implacable.

El inevitable murmullo por los nombres a ocupar los casilleros de las listas a diputado y senador nacionales (129 en el primer caso y 24 para la Cámara alta) —según aseguraron a La Capital en el FdT— “no se transformará en disputa visible, menos en pelea”. La fuerza política gobernante aplicará un criterio de manual: el peronismo no discute internas, al menos en los distritos principales y en los lugares sensibles. Alberto Fernández, Cristina, los gobernadores, para el caso de sus distritos, y Sergio Massa, en algún territorio con fuerza propia, se sentarán a una mesa y harán las listas.

Argumentos

Según explicó el ministro de Defensa nacional, Agustín Rossi, “la secuencia del debate electoral no empieza por los candidatos sino por situar cuál es la discusión principal que le interesa a la sociedad: futuro o volver al pasado”. Fue en respuesta al eje que ya comenzó a instalar la oposición política y mediática: democracia o “autocracia”, o que si vuelve a ganar el FdT la Argentina va rumbo a convertirse “en Venezuela”.

Si bien el oficialismo ya detectó un grado de malestar importante en sectores muy afectados por la economía desbarrancada de la pandemia, no pierde las esperanzas de bajar la inflación, detener drásticamente los contagios y reactivar la economía.

“La discusión política con el votante será si quiere volver a los tarifazos de 1.500 por ciento o a un régimen de segmentación por zonas como el actual. JxC no puede explicarle a la sociedad por qué gobernó como gobernó de 2015 a 2019”, abundó el rosarino, experimentado ex jefe de bloque del kirchnerismo de Diputados durante más de una década.

“La clave es situar el debate principal que le interesa a la sociedad: futuro o volver al pasado”, dijo Rossi “La clave es situar el debate principal que le interesa a la sociedad: futuro o volver al pasado”, dijo Rossi

En tanto, las malas noticias sobre el peligroso internismo divisionista de nombres en danza en la oposición está siendo sustituido con otras, interesadas, también presuntamente negativas, respecto de la perspectiva electoral del FdT. Que Cristina está nerviosa, que los jóvenes le dan la espalda al espacio. Se trata, apenas, de un punto de largada del semestre electoral en marcha.

Ningún oficialismo podría gozar de comodidad política luego del estrago pandémico y económico de los últimos 15 meses. Con todo, e incluso con una zona electoral de enojo y rechazo cercana al 20 por ciento del electorado —según encuestas—, el FdT navega las mediciones de opinión pública de la provincia de Buenos Aires 10 puntos por encima del agrietado espacio opositor. En el oficialismo proyectan qué podría ocurrir si, efectivamente, cerca de 35 millones de argentinos están ya vacunados para noviembre y con la vida social y económica normalizada.

Vínculos

Los circuitos entre gobernadores y el presidente serán parte de la agenda que viene, también para la conversación electoral. Se sabe, el santafesino Omar Perotti visitó a Fernández en Olivos, la semana pasada. El presente y el futuro político de Perotti es tanto o más gris que el color del palacio que ocupa en la capital provincial.

Desde la insólita frase de “tengo una idea superadora” para solucionar el conflicto con Vicentin (a la postre una grave derrota política para el presidente) hasta el fallido “despegue” de la Casa Rosada en políticas sensibles como la presencialidad escolar o la exportación de carnes, Perotti busca ahora una precaria supervivencia política, a mediano y largo plazo. Siempre dentro del territorio provincial.

Todos los dirigentes peronistas importantes de la provincia que lo apoyan en la pública —forman parte de su armado político—, sin embargo, aceptan en la conversación privada que se trata de un grosero error el intento de armar el perottismo tardío Hacemos Santa Fe. Sin reelección, con una gestión entre regular y mala, y con pérdida de confianza política de parte del presidente, la incidencia de Perotti en el armado de las listas del FdT será una quimera.

“Como titular del Senado no me imagino metiéndome en armar las listas de diputados provinciales. Tampoco que me digan cómo armar las listas de los candidatos a senador”, es la frase de cabecera de Cristina que define con claridad lo que viene. Tal vez el gobernador aspire a colocar algún postulante de confianza en alguna lista, en lugares secundarios. No le da para más.

De todos modos, y a 30 días de la presentación de las listas, los dirigentes del FdT se juramentaron no hacer olas internas, priorizar el discurso de la unidad por sobre cualquier diferencia (lo expresó Máximo Kirchner: “Los egos en política son una mochila pesada que te dobla la espalda y te deja de rodillas”) y, de ese modo, diferenciarse de la furia de nombres que amenazan con estallar a la oposición.

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