La situación de Manuel Adorni se convirtió en el principal tema de conversación política en Argentina en los últimos días. En este contexto de presión para el gobierno, el presidente Javier Milei organizó este sábado una reunión con el jefe de Gabinete para tratar de resolver el conflicto ante los rumores de una renuncia inminente.
Fuentes consultadas por la agencia Noticias Argentinas señalaron que ambos funcionarios se encontraron en la Quinta de Olivos poco antes de las 9 de la mañana. Se trata de una de las primeras actividades del jefe del Estado argentino luego de la gira que hizo por España.
A la espera del regreso del líder de La Libertad Avanza (LLA) desde Europa, en la Casa Rosada aseguraban que el exvocero presidencial tenía decidido presentar la renuncia. En cambio, otras personas que forman parte de su círculo íntimo abrigaban la esperanza de que la charla permitiera conseguir un nuevo apoyo para que continuara en el cargo.
¿Qué pasó con Manuel Adorni?
Ante la incertidumbre que genera la imputación por enriquecimiento ilícito y otras denuncias, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo trabajan contrarreloj para rearmar el organigrama institucional si se confirma la salida inmediata.
La propuesta que la presidenta de LLA tiene para su hermano incluye el desembarco de Diego Santilli como reemplazante de Adorni. En ese caso, Ignacio Devitt quedará a cargo del área del Interior con esquema que busca reformar la estructura burocrática para que la cartera política quede absorbida como una vicejefatura del ministro coordinador.
>> Leer más: Manuel Adorni acumula una nueva denuncia penal en su contra
La alternativa del ex ministro de Justicia y Seguridad porteño cobró fuerza en las últimas horas debido a su perfil de equilibrio entre las distintas terminales de Balcarce 50. Además se destaca su capacidad para destrabar la interlocución operativa con los gobernadores, los bloques aliados y el Congreso de la Nación.
El costo de sostener al jefe de Gabinete se encareció luego de que la tensión legislativa hiciera caer la última sesión en el Senado. Esto demoró el tratamiento de reformas clave como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos.
Problemas en el Congreso
En el plano parlamentario, el diagnóstico de las espadas libertarias respecto a la vulnerabilidad del funcionario frente a los pedidos de interpelación de la oposición resulta categórico. "No podemos abrir el recinto. Este tipo se tiene que ir", advirtieron.
A esta parálisis política se añade el creciente malestar interno por las últimas revelaciones sobre los movimientos patrimoniales del ministro y sus declaraciones juradas. Todo afecta su credibilidad como vocero e interlocutor, a pesar de que el propio Milei manifestara en el exterior que si la Justicia lo considera culpable, lo “eyecta de una patada”.