
Por Mauricio Maronna
Gustavo Córdoba es uno de los pocos consultores-encuestadores que estuvo cerca de pronosticar con exactitud el resultado de las Paso. Ahora, el profesional le cuenta a LaCapital que solo el 33 por ciento cree que Mauricio Macri puede dar vuelta el resultado.
Córdoba revela que Alberto Fernández está en el 54 por ciento de los votos y que puede incrementar ese porcentaje. "Es brutal el cambio de contexto y de expectativas tras las Paso. Por un lado se observa la consolidación electoral de Fernández, con la posibilidad cierta de incrementar levemente la diferencia obtenida en esa elección. También que todos los indicadores para evaluar la marcha de la economía, de la gestión presidencial y la propia imagen del presidente Macri han sufrido un desgaste considerable".
—¿Considera que la victoria de F-F es irreversible?
—Hay un cambio de expectativas de parte de la sociedad argentina, debemos afirmar que para que Macri pueda revertir el resultado, la economía argentina debería dejar de ser noticia y pasar a segundo plano. De cualquier modo, la percepción de los encuestados en este punto es contundente: solo un 33 por ciento considera que Juntos por el Cambio y Macri pueden dar vuelta la elección y ganar en octubre.
—El 54 por ciento de los votos que su sondeo le da a F-F es un símil de lo que sucedió en 2011 con Cristina. ¿Cree que hay chances de que se supere ese porcentaje si la crisis económica empeora?
—Claro, hoy Fernández esta en ese porcentaje y puede incluso superarlo levemente. A considerar que tiene mucha importancia la movilización electoral, fundamentalmente del oficialismo, ya que si parte de ese electorado, convencido que Macri no tiene chance alguna de revertir el resultado, puede optar por no votar y de esa manera, al bajar el porcentaje de participación electoral, va a mejorar sensiblemente la intención de voto a favor del candidato del Frente de Todos.
—Al margen de los núcleos duros de cada sector, la sociedad está más impactada por la crisis que por las elecciones. ¿Tendrá Fernández un período de gracia, una luna de miel, o eso ya no existirá?
—Ciertamente hubo un gran voto castigo a partir que la sociedad argentina evaluara la mala praxis económica y política de la gestión Macri. Fundamentalmente, sectores de clase media urbana, que vieron deteriorarse su calidad de vida. En ese sentido, entiendo que no hay cheque en blanco y si, seguramente, la sociedad le va a transferir al próximo presidente una gran carga de ansiedad y de expectativas para salir de la crisis. Puede existir un periodo de consensos y casi con seguridad los gobernadores Bordet, Perotti y Schiaretti, van a ser quienes tengan un rol importante en los primeros meses del próximo gobierno. La sociedad seguramente verá con muchas expectativas los primeros meses del gobierno. Si AF tiene éxito o no en mostrar al menos algún nivel de estabilización seguramente logrará extender esas expectativas al menos hasta el primer año.
—¿Qué debería hacer Macri con su campaña? Hasta luce indefinible. No se entiende cuál es la campaña.
—El gobierno tuvo luego del 11 de agosto, la opción de optar por gobernabilidad o por continuar los tonos electorales. Eligió esta ultima con todos los riesgos que implica subestimar el contexto de la crisis. Justamente de esa subestimación y sin tener en claro su propio papel en la crisis, la campaña del oficialismo eligió consolidar su núcleo duro, endureciendo el discurso. Esta suerte de negación es la que predomina en los discursos de la dirigencia macrista y ciertamente que no le alcanzo para mejorar su cosecha electoral. Los medios de comunicación, y cierta parte del periodismo nacional, que fueron sus aliados hasta las Paso, han perdido credibilidad como nunca antes.
—¿Qué opina la gente sobre las medidas tomadas por el gobierno luego de las Paso de agosto?
—Toda la batería de medidas económicas tomadas por el gobierno nacional, son juzgadas por la mitad de los encuestados, como tardías e inoportunas. Un 29,8 por ciento cree que ayudan a pasar el mal momento del país y solo un 9 por ciento cree que pueden solucionar la crisis económica. Un 29 por ciento dice que voto a Macri y volvería a votarlo luego de estas medidas, un 5,9 por ciento dice que no voto a Macri y que ahora lo va a votar. Un 8,2 por ciento dice que lo votó a Macri y que por estas medidas no lo va a votar, y cierra el 52 por ciento manifestando que no votó a Macri y que tampoco lo va a votar tras estas medidas. Sumando y restando, nos queda un saldo de 35 por ciento a favor de Macri y un 60 por ciento en contra. Quizás el único dato positivo de toda esta reseña de números y tendencias es que un 43 por ciento de encuestados refleja estar de acuerdo con la idea que el gobierno nacional está haciendo todo lo posible por mejorar la mala economía del país.
—¿El gobierno no entendió el resultado electoral?
—Creo que aun no lo han racionalizado. Es curioso ver que en varias actitudes y declaraciones, persiste aun la actitud del Macri posterior a las Paso, en las que de modo muy ofensivo, culpaba a la gente de no haber entendido el mensaje de la campaña oficialista. Esa negación y el haber tomado el camino electoralista, me hacen pensar que no hay aun un entendimiento claro de cual fue el mensaje de las urnas.
—¿Existe riesgo de un nuevo hegemonismo peronista si se repite el triunfo de Fernández?
—No vimos en las últimas elecciones y difícilmente lo veamos en octubre, que la sociedad argentina le emita un cheque en blanco al peronismo. Si creo que hubo un voto castigo al gobierno macrista y el peronismo trabajo inteligentemente para ser alternativa. Pero ello no implica que las desconfianzas hacia el peronismo de pronto se hayan desvanecido. Lo mas importante a mi criterio, es que la sociedad argentina pidió cambiar de liderazgo en medio de una crisis. Y ese es el mensaje para el peronismo y la política.
—Los factores de poder le están pidiendo a Fernández signos de moderación y de toma de distancia con Cristina y el kirchnerismo. ¿Cree que sucederá eso de parte del candidato del Frente de Todos?
—Eso era previo al resultado de las Paso. Hoy se asume que la "moderación" de Fernández va a requerir trabajar un pacto social que incluya a todos los gobernadores, empresarios y sindicatos.
—¿Habrá macrismo sin Macri?
—La oposición va a tener varios episodios que atender antes de resolver quien puede tener la jefatura del espacio. Resta ver el resultado de las elecciones a gobernador de Mendoza, y principalmente la de ciudad de Buenos Aires. Tanto Larreta, Cornejo y la propia Vidal, a pesar de la derrota, pueden competir por ese espacio. Y no creo que Macri, tras la derrota, pueda asumir liderazgo alguno.
—¿Es seguro el triunfo de Rodríguez Larreta?
—En primera vuelta es muy probable que logre una victoria. Pero lo que vemos por estos días, es que no le estaría alcanzando para evitar el ballottage.




Por Lucas Ameriso