Política

El legado de Lisandro de la Torre, a 80 años de su fallecimiento

Agobiado tras denunciar la corrupción en el Senado, un 5 de enero de 1939 se suicidaba el fundador del Partido Demócrata Progresista.

Domingo 06 de Enero de 2019

Lisandro de la Torre, abogado, político y legislador de origen rosarino que fundó el Partido Demócrata Progresista (PDP), se quitaba la vida hace 80 años (un 5 de enero de 1939), agobiado por las persecuciones y el escarnio que padecía tras haber denunciado desde el Senado de la Nación el negociado de la exportación de carnes a Gran Bretaña.

   De la Torre nació en Rosario, en 1868, y tras egresar del Colegio Nacional se trasladó a Buenos Aires para cursar la carrera de derecho, que terminó con apenas 20 años.

   En 1890 se vinculó al grupo político de Leandro N. Alem y participó de la gestación de la Unión Cívica, que encabezó la fallida Revolución del Parque contra el gobierno de Miguel Juárez Celman.

   Ligado siempre a Alem, acompañó el surgimiento de la Unión Cívica Radical, que lideró desde Santa Fe, donde comandó las operaciones de la Revolución de 1893, un alzamiento contra el fraude electoral impuesto por el régimen conservador, que tampoco prosperó.

   Tras el suicidio del líder del radicalismo, en 1896, De la Torre propuso una alianza con un sector que encabezaba Bartolomé Mitre, con la intención de evitar que Julio Argentino Roca llegara a la Presidencia por segunda vez, algo que no pudo evitarse.

Posiciones

Sus posturas aliancistas chocaron de plano con las posiciones del líder del radicalismo, Hipólito Yrigoyen, sobrino de Alem, con quien De la Torre llegó a batirse a duelo en un combate de esgrima tras un ríspido intercambio de acusaciones.

   Tras alejarse de la UCR, vuelve en 1908 a Rosario donde crea el diario La República y, más tarde, propiciará la creación de la Liga del Sur, un partido que representaba a los departamentos más postergados de Santa Fe.

   En representación de esa fuerza política, será elegido diputado nacional en los comicios de 1912, que se producen en el marco de la denominada Ley Sáenz Peña, que habilitaba el voto universal, secreto y obligatorio para los hombres mayores de 18 años.

   Cuatro años más tarde, De la Torre se postula como candidato a presidente por el Partido Demócrata Progresista, que nació como un espacio político que se proponía como alternativa entre los conservadores y el radicalismo.

   Sin embargo, alcanzará el tercer lugar en las elecciones en las que Yrigoyen se consagrará como presidente mediante el sufragio universal.

   Tras cumplir varios mandatos como legislador, De la Torre se retira de la vida política en 1926, y será tentado años más tarde para acompañar la asonada golpista que el general José Félix Uriburu encabezará contra Yrigoyen, algo que rechaza de plano al considerar que el militar creía que "el pueblo debía ser excluido de las decisiones".

   Un año más tarde, decide presentarse en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre de 1931, convocadas por el régimen golpista de Uriburu.

   De la Torre encabeza, junto al socialista Nicolás Repeto, la fórmula de la Alianza Demócrata Socialista, que se enfrentó al binomio oficialista que formaron el general Agustín P. Justo y Julio A. Roca hijo, en unos comicios que estuvieron signados por el denominado "fraude patriótico".

   Aceptó una banca en el Senado para representar a Santa Fe por el Partido Demócrata Progresista, y desde ese lugar se encargó de denunciar, en 1935, las irregularidades en la exportación de carnes al Reino Unido.

   De la Torre denunció la situación y acusó los ministros Federico Pinedo (Hacienda) y Luis Duhau (Agricultura) de orquestar además una maniobra de evasión impositiva en favor del frigorífico Anglo, junto a otros negociados que favorecían a los intereses británicos en el país.

Fiebre en las gradas

Los debates en la Cámara Alta generaban gran expectación en la sociedad y la gente se agolpaba en el Congreso para conseguir lugares para presenciar las discusiones.

   Hasta que Ramón Valdez Cora, un ex comisario devenido en matón del Partido Conservador, mató en plena sesión al compañero de banca por Santa Fe de De la Torre, Enzo Bordabehere, un uruguayo nacionalizado argentino, quien se había interpuesto entre el agresor y el líder demoprogresista.

   Pocos meses más tarde, el presidente Justo intervino Santa Fe, gobernada por el demócrata progresista Luciano Molinas, y esa situación contribuyó a minar el ánimo de De la Torre, quien decidió renunciar a su banca y refugiarse en su casa porteña de la calle Esmeralda.

   A poco de cumplir los 70 años, y cuando su tristeza era ostensible, comenzó a despedirse de sus amigos, y el 5 de enero se quitó la vida al dispararse en el corazón.

   "Mucha gente buena me respeta y me quiere y sentirá mi muerte. Eso me basta como recompensa. No debe darse una importancia excesiva al desenlace final de una vida. Si ustedes no lo desaprueban, desearía que mis cenizas fueran arrojadas al viento ", sostenía la carta de despedida que le envió a sus amigos y seres queridos.

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