El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibió este viernes en su despacho de la Casa Rosada a los alfiles libertarios que encarnan la estrategia legislativa que deberán desplegar para la aprobación de la reforma laboral. Fue el primer encuentro del año, que duró poco más de dos horas y del que no participó la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
El primero en llegar a Balcarce 50 fue el ministro coordinador, que retomó la actividad presencial luego de asumir sus responsabilidades de modo remoto durante los primeros días de enero.
Lo siguió el ministro del Interior, Diego Santilli, luego hizo lo propio la jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich. Los últimos en llegar fueron el asesor presidencial Santiago Caputo y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Completaron la nómina de presentes el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Ignacio Devitt. También participó el armador político del interior Eduardo "Lule" Menem.
El objetivo del encuentro fue afinar la línea que las espadas legislativas se darán para intentar anotarse un nuevo triunfo tras la sanción del presupuesto 2026 y la ley de inocencia fiscal.
Además de la reforma laboral, aún queda pendiente la reforma de la ley de glaciares —para incentivar las inversiones mineras— y los cambios en el Código Penal. Ambos proyectos podrían posponerse hasta el período de sesiones ordinarias, que comenzará el 1º de marzo.
El futuro de la reforma laboral
Un sector estaba abierto a introducir cambios y otro se resistía. Es una cuestión clave por el vínculo que mantendrán con los mandatarios provinciales, que cuestionan algunos puntos del apartado tributario y exigen compensaciones para sus distritos.
Uno de los puntos impositivos que más resquemores encuentra entre los representantes provinciales está dado por la modificación del impuesto a las ganancias. El proyecto de reforma laboral contempla varia exenciones, que afecta la recaudación del tributo. Como se trata de un impuesto coparticipable, al bajar la recaudación también se reducen los fondos que perciben las provincias.
Esa situación generaría una pérdida de alrededor de $1.7 billones para las provincias en 2026, según cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
El gobierno argumenta que al sacar a trabajadores de la informalidad, la reforma ampliará la base imponible. A largo plazo, podría compensar la menor recaudación ya que se tributaría sobre más empresas y trabajadores.
En las filas del oficialismo hay quienes plantean ofrecer soluciones específicas frente a los reclamos puntuales de cada gobernador, mientras que otros rechazan la posibilidad de dar lugar al planteo.
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Los menos permeables a ceder a las tensiones sostienen que los representantes provinciales se beneficiarán del impacto de la reforma en sus provincias.
En la Casa Rosada aseguran que la prioridad es conservar el “espíritu de modernización” de la reforma, aunque algunos integrantes del gabinete admiten que podrían incorporar ajustes en áreas sensibles para que el proyecto gane viabilidad política.
Santilli es el encargado de reunirse con los gobernadores. Son actores clave en el Congreso, donde La Libertad Avanza creció en volumen respecto de sus dos primeros años como oficialismo, pero sigue en minoría.
El ala más pragmática del gobierno, representada por Santilli, Bullrich y Menem, sostiene que es más importante lograr que la reforma laboral se convierta en ley, aunque implique ciertos ajustes, siempre que no se altere su núcleo ideológico.
En el otro extremo se ubican figuras como Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, y parte del equipo económico, que se muestran más reticentes a hacer concesiones que puedan diluir el impacto del proyecto.
Otra suspensión
En tanto, Santilli, debió reprogramar por segunda vez la reunión con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien tenía previsto visitar este viernes la Casa Rosada.
El mandatario provincial argumentó “problemas personales” para cancelar la audiencia. Si bien la idea original era realizarla el miércoles pasado, los planes se vieron truncados por las fuertes lluvias que azotaron a La Pampa.
La gira federal de Santilli continuará el lunes. Ese día visitará Salta para entrevistarse con el gobernador Gustavo Sáenz. Luego irá a Neuquén.