Entre especulaciones, cálculos, enigmas y el sueño de encontrar la solución impensada, el peronismo kirchnerista se plantará masivamente este jueves en la calle para escuchar a su líder natural, Cristina Kirchner, y poner en marcha un viaje tenso: los 30 días previos a la nominación de la fórmula presidencial para pelear los turnos electorales de agosto (Paso), octubre (generales) y, probablemente, noviembre (ballottage) próximos. El oficialismo, que viene de dos años de alto crecimiento del PBI y que, probablemente, consiga un buen resultado en ese rubro de la economía también en 2023, sin embargo, arranca de abajo y no es favorito. Sufre el grave problema de la inflación y el deterioro de ingresos de la base de la pirámide social y, por lo demás, tiene demasiados candidatos. Y no tiene ninguno.
El Frente de Todos (FdT) no tiene candidatos porque el presidente Alberto Fernández se tuvo que correr de la aspiración por su flojísima implantación popular y porque Cristina quedó a un tris de la inhabilitación judicial, luego de la condena en primera instancia por la causa Vialidad, dictada en diciembre pasado.
La confirmación de la negativa de Cristina a exponerse a una candidatura que podría dejar al PJ huérfano y en manos de un trío de cortesanos, en medio de una contienda electoral ya lanzada, abre un ciclo novedoso, sin antecedentes. El peronismo versión FdT, en el poder, luce debilitado en la consideración popular y sus máximos líderes no estarán en la boleta electoral.
El acto de este jueves en Plaza de Mayo evocará los 20 años de la asunción presidencial de Néstor Kirchner y el inicio del ciclo político más extendido y consistente de la historia del último siglo: el peronismo kirchnerista.
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El deterioro de la relación en el binomio presidencial de 2019 se profundizó, a tal punto que el propio Alberto Fernández no concurrirá a la plaza. Es el inicio de la campaña electoral y el rasgo de oficialismo que sustenta el frente de gobierno, es, tal vez, el peor lastre para encarar la campaña. Cristina planteó la necesidad de “volver a enamorar” y la pregunta incómoda es por qué no iniciar ahora la seducción al pueblo con los instrumentos efectivamente disponibles desde el aparato del Estado.
La intención del kirchnerismo de ampliar el espacio se verá reflejada en la plaza. Muchos actores políticos del frente gobernante, que hasta hace pocos meses jugaban en un pretendido albertismo, como el Frente Renovador (FR), sectores sindicales y el Movimiento Evita, entre otros, vienen cerrando filas cada vez con más fuerza en el armado cristinista, que tiene en Máximo Kirchner a su actor principal.
Eduardo Wado de Pedro, Axel Kicillof, Sergio Massa, los gobernadores, entre varias otras opciones, además de los que intentarán jugar por la libre una candidatura sin el apoyo de CFK, que todo indica no será una mera espectadora en la interna (Daniel Scioli, Agustín Rossi, Juan Grabois, entre otros), configuran una constelación de nombres que, seguramente, se irá reduciendo progresivamente en junio.
El acto, seguramente marcado por cierto sacrificio épico de los militantes bajo la lluvia, que recordará otras gestas del peronismo en la historia, como el 20 de junio de 1973 (regreso definitivo de Perón a la Argentina) o el mas reciente 13 de abril de 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri y con una Cristina acosada por la Justicia federal, podría fijar un nuevo punto de partida que ordene el por ahora desconcertado campo nacional.
El acto podría fijar un nuevo punto de partida que ordene el por ahora desconcertado campo popular" El acto podría fijar un nuevo punto de partida que ordene el por ahora desconcertado campo popular"
Muchas incógnitas comenzarán develarse en ese contexto: qué orientación ofrecerá CFK a la militancia deseosa de encontrar una salida al laberinto y cuánta gente concurrirá (aunque parezca una cuestión de ceros, no sería igual una concentración de 50 mil que una de 500 mil).
Cualquiera de las dos cifras extremas, arrojarían un resultado político muy concreto para el kirchnerismo, para mal o para bien. Con todo, lo más probable es que la multitud oscile en una cifra intermedia. Otro factor clave: el carácter y el ánimo de la multitud, en ese dramático y teatral diálogo que suele establecer con su líder.
Con CFK como única oradora de acto, previsto para las 16, todos los sectores del oficialismo esperarán definiciones electorales de cara a las Paso. Y a menos de un mes de la fecha límite para la presentación de listas.
PJ santafesino
Si bien el Partido Justicialista de Santa Fe apoya la convocatoria en Plaza de Mayo, no formalizó un llamado a movilizar hacia la ciudad de Buenos Aires.
Por lo tanto, correrá por cuenta de cada sector interno la presencia en la actividad que tendrá como protagonista a la vicepresidenta.