Policiales

Un balazo y una amenaza escrita contra la casa familiar de un hombre asesinado en junio

"Paredes pagá $ 400 mil o sos boleta. Si no dejá la casa", decía el mensaje que fue acompañado por un disparo contra la casa de una familia en la zona sur

Viernes 30 de Julio de 2021

La noche del sábado 12 de junio pasado Matías Nahuel Paredes, de 32 años, fue asesinado de varios balazos cuando caminaba por la zona de Vuelta de Obligado y Savio, en el sur de Rosario. El muchacho vivía con sus padres y hermanos a pocas cuadras de ahí, en una vivienda sobre calle Gutiérrez al 1900. La noche de este jueves esa casa fue baleada y los agresores deslizaron por debajo de la puerta un mensaje amenazante. La familia, sumida en el temor, no sabe si el ataque tiene relación con el homicidio de su hijo y pedirán custodia policial.

Pasadas las 22.30 del jueves Carlos Paredes, padre del muchacho asesinado en junio, cenaba y miraba televisión en el comedor de su casa cuando escuchó un ruido en la puerta. Sintió que alguien empujaba, entonces se acercó a una de las habitaciones y espió por la ventana. Primero vio entre la oscuridad de la noche una silueta detrás de una camioneta estacionada. Uno instantes después escuchó el estruendo de un disparo.

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El balazo había atravesado un ventiluz de vidrio de la puerta, y por debajo de ella habían deslizado un papel con un mensaje escrito. "Paredes pagá $ 400 mil o sos boleta. Si no dejá la casa. 666", decía y estaba acompañada por un número telefónico. Minutos después la policía llegó al lugar y realizó las primeras pericias.

En la casa de la familia Paredes viven 8 personas. Carlos, su pareja, cuatro hijos adultos y dos nietos. "Yo escuché el disparo y no quise salir enseguida, me quedé en el molde. Uno ve en la televisión que en estas balaceras disparan 10 o 15 tiros, no me quise asomar por las dudas, mirá si seguían tirando", contó Carlos la mañana de este viernes en su casa. El ventiluz perforado por el balazo ya había sido remendado con un nylon, un hijo del hombre lavaba su auto en la vereda. La familia intentaba seguir una vida normal, aunque el temor permanezca.

Por ese motivo Carlos contó que irá a la Fiscalía y pedirá una custodia para proteger a su familia. Por fortuna el único balazo disparado contra la vivienda no hirió a nadie y por el momento fue solo un susto.

Contexto violento

El homicidio de Matías Nahuel Paredes se dio en una zona en la que tiempo atrás habían ocurrido otros crímenes y que está identificada como territorio de Los Gorditos, comandada por Brandon Bay, un joven de 27 años que está preso e imputado por un homicidio de 2019. Otros integrantes del grupo también fueron imputados o condenados por usurpar viviendas de la zona conocida como Villa Flammarión y sus alrededores.

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Carlos Paredes no sabe si esta balacera contra su casa está enmarcada en ese contexto de violencia y extorsiones que afectó y modificó al barrio. Tampoco sabe si puede tener relación con el homicidio de su hijo. Ni siquiera conoce si Matías fue asesinado por un problema determinado con ese grupo u algún otro de la zona. El hombre cree en el testimonio de un vecino testigo que le dijo que el muchacho quedó en medio de un ataque a balazos que no estaba dirigido a él.

Entonces sobre la balacera a su casa se abren algunas posibilidades. Lo que le dijo la policía después del ataque es que muchos hechos como este suelen estar dirigidos a familias vulnerables o de pocos integrantes que por temor abandonan la vivienda de inmediato. Pero este no es su caso: son propietarios y viven ocho personas.

Por otro lado, si sobre el homicidio de Matías no tienen idea de cuál fue el contexto en el que ocurrió o lo motivó se vuelve difícil relacionarlo al ataque de este jueves. Aunque el contexto tiende a relacionar ambos hechos: el asesinato fue a pocas cuadras y en una zona donde los conflictos de este tipo son frecuentes. El mensaje deslizado por debajo de la puerta habla por sí solo: es una amenaza de muerte ante el incumplimiento del pedido de dinero o de la vivienda.

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El crimen de Matías

Cerca de las 20 del sábado 12 de junio Matías Nahuel Paredes caminaba por la zona de Vuelta de Obligado y Savio cuando fue sorprendido por varios disparos. El muchacho quedó gravemente herido y a varios metros de distancia también cayó un niño de 13 años alcanzado por una bala que le rozó la cadera, aunque quedó fuera de peligro. Paredes resistió un día y murió la noche del domingo.

La investigación iniciada por el fiscal Alejandro Ferlazzo describió el hecho como un ataque realizado desde un auto y dirigido puntualmente hacia Matías. Sin embargo no trascendieron avances sobre posibles móviles o autores del crimen.

El día siguiente al homicidio los vecinos contaron a este diario lo que vieron y escucharon. En esos relatos surgió que luego de una primera tanda de disparos Paredes corrió por Vuelta de Obligado desde Lamadrid hasta Savio, donde finalmente cayó. Según los vecinos en esa secuencia se escucharon detonaciones de dos tipos distintos de armas: primero una ráfaga de lo que podría ser una ametralladora y después los estallidos intermitentes de una pistola.

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"Cuando escuchamos los tiros salimos todos los vecinos a ver qué había pasado y el muchacho ya estaba ahí. También estaba el chiquito y su mamá desesperada", contó una vecina. "No lo corrieron a él, corrieron a uno pero a él no. Al nenito le pegaron en la esquina cuando empezaron a tirar desde Lamadrid, pero ellos no estaban juntos", agregó un joven.

Ese mismo vecino puntualizó en una bronca que había convulsionado al barrio en el último tiempo. Entonces refirió a "los de este lado" y "los del otro lado", en referencia a grupos antagónicos separados por las vías paralelas a las calles Margis y Flammarión. Sobre "los del otro lado" mencionó la posibilidad de que el ataque fuera obra de la banda de "Los Gorditos", pero como suele ocurrir primó la cautela. "Puede venir de ahí, pero no se pueden decir esas cosas", agregó el joven.

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