Jonatan Almada, recientemente imputado como uno de los organizadores de la llamada “banda de Mauro Gerez”, fue imputado este jueves como instigador de una volanteada con amenazas a dos fiscales. En una audiencia realizada este jueves, el fiscal de Flagrancia Franco Carbone le atribuyó el delito de “amenazas coactivas calificadas con el propósito de obtener alguna medida o concesión de parte de cualquier miembro de los poderes públicos”.
El mismo delito, pero en carácter de autores, les imputó a Leonel D., Juan Manuel S.C. y Oriana A., detenida días atrás a partir de las imágenes captadas por una cámara que la registró arrojando los panfletos en la puerta de la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). El juez Florentino Malaponte les dictó prisión preventiva por el plazo de ley.
“Fiscal Socca, dejá de vender humo con gente de que Fran Riquelme te apunta. Y el otro fiscal, Matías Edery, hacen meter presos y hacen causa a la gente que René Ungaro, los Funes y los Riquelme le apuntan para arreglar las condenas, abreviados y estadías en pabellones comunes”, decían los volantes arrojados entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre en una suerte de operación de prensa tumbera que pretendía marcar la cancha en la agenda de las noticias policiales en la ciudad.
La alusión a Ungaro, Funes y Riquelme hizo presumir a los investigadores que la panfleteada había sido pergeñada por rivales de ellos. Y las imputaciones masivas, esa misma semana, contra unas 30 personas por delitos vinculados con la banda de Gerez, un violento polirrubro pergeñado y gerenciado desde la cárcel para copar Ludueña a los tiros y manejar la venta de drogas en la zona, hizo pensar a los investigadores que ahí podría estar el origen de los mensajes.
"Tiremos panfletos"
La investigación permitió profundizar esa hipótesis. Primero a partir del hallazgo en uno de los volantes de una huella dactilar que correspondía a Juan Manuel S.C. Y luego al detectarse mensajes de Almada, quien había esquivado los allanamientos masivos en los que habían caído sus compañeros. “Vamos a hacer eso, lo que yo te digo de los panfletos, va como piña, hermanita. No hacemos daño, no le hacemos maldad a nadie. Le tiramos lo panfletos en el Centro de Justicia Penal, hasta los medios van a salir a hablar de eso, amigo”, dijo Almada, según reveló un audio enviado a un hombre prófugo.
Según la acusación formulada por Carbone, las cuatro personas imputadas este jueves “formaron parte de un grupo de personas que coordinó y materializó las amenazas dirigidas contra los fiscales, tendientes a impedir la investigación y juzgamiento de integrantes de organizaciones criminales, amedrentando a los titulares de la acción procesal penal pública con el objeto de desviar las investigaciones hacia organizaciones criminales antagónicas”.
El fiscal detalló las maniobras que dieron forma a la volanteada. Sobre las 18.30 del 31 de agosto, señaló, Oriana A. y otra mujer aún no identificada llegaron en una moto negra de 110 centímetros cúbicos hasta la puerta de la AIC de Lamadrid y Salva. La joven se bajó de la moto y arrojó 21 panfletos “con una leyenda amenazante a fiscales”.
>> Leer más: Una banda armada desde la cárcel para copar un barrio y vender drogas
Ese mismo día, sobre las 20.40, personas no identificadas a bordo de un vehículo gris que podría ser un Renault Sandero arrojaron una cantidad indeterminada de volantes A4 con la misma leyenda en el frente del Hospital de Niños Zona Norte en avenida de los Trabajadores 1331.
Asimismo, la madrugada del 1º de septiembre personas no identificadas arrojaron dos baldosas contra el frente vidriado de la sede del Distrito Sur de Uriburu al 600, donde colocaron un pasacalle con la leyenda amenazante. Al día siguiente, entre las 16 y las 17, arrojaron al estacionamiento de la empresa Televisión Litoral de Presidente Perón al 8100 una bolsa que contenía veinte hojas tamaño A3 con una leyenda amenazante escrita a mano.
Carbone también se explayó sobre la labor de cada imputado. A Jonatan Almada, ya imputado como organizador de la asociación ilícita en cuestión, le atribuyó el papel de instigador. Según la hipótesis fiscal, el hombre pergeñó la volanteada luego de que en los 60 allanamientos realizados el 22 de agosto contra la banda de Gerez fueran detenidos su padre, dos hermanas, una sobrina y su novia.
El fiscal planteó que la volanteada fue una respuesta de Almada a esas detenciones. Remarcó que pudo llevarse a cabo a raíz de la influencia que ejerce sobre otros componentes de la banda en su carácter de organizador; al punto que la maniobra se realizó aun cuando este sospechoso ya había sido detenido un día después de los allanamientos, el 23 de agosto. Al respecto, se identificó a un tal OR _hasta anoche permanecía prófugo_ como quien continuó con el plan de la volanteada tras la caía de Almada.
>> Leer más: Volanteada contra fiscales: cae sospechoso por una huella dactilar en un panfleto
En cuanto a Juan Manuel S.C., se le atribuyó haber confeccionado o entregado los papeles utilizados para materializar las amenazas concretadas del 31 de agosto en la puerta de la AIC. También se le achacó, en este caso junto a Leonel D., haber participado, al menos desde el 28 de agosto, de maniobras que consistían en entregar los panfletos a personas para que se encargaran de volantear.