“Acá hubo mucha data. Los ladrones sabían los movimientos del edificio. El portero, que vive en el piso 11, está de vacaciones. Sabían que no había nadie y laburaron a su gusto. Buscaron dinero en efectivo o joyas. Todo lo que no representara cargar con grandes bultos para transportar”. La síntesis es la de uno de los damnificados del robo en el edificio de oficinas Hermes I de peatonal Córdoba 1365, casi Corrientes. Fue un golpe a la antigua. Un robo donde los ladrones buscaban “brillo”, como en el argot callejero se reconoce al oro y las joyas además del dinero en efectivo. Y en su propósito dejaron en la escena barretas, estuches con amoladoras y un rotomartillo, herramienta eléctrica utilizada para taladrar y cincelar materiales duros. Fue el sexto golpe desde el 15 de marzo pasado en el que edificios del centro son tomados por delincuentes que tras “trabajar” entre las 22 y las 6 de la mañana saquearon entre 10 y 15 oficinas. En esta saga de atracos el 22 de junio pasado el edificio Hermes II, ubicado sobre la peatonal y a poco más de 40 metros de distancia del atacado la madrugada de este miércoles, fue robado con la misma mecánica. En esa oportunidad, los delincuentes robaron en oficinas de escribanos, abogados y psicólogos situadas en los pisos 2º, 4º, 8º y 9º.
El edificio Hermes I está ubicado en pleno centro de Rosario, frente al centro comercial Palace Garden y a escasos 70 metros de la Bolsa de Comercio. Hermes I comparte una galería, con ingreso por la peatonal y por calle Corrientes, con oficinas de abogados, contadores, escribanos, entre otros. “Llegué a la oficina y encontré todo desordenado. Eran más o menos la 7 de la mañana cuando los pasillos se transformaron en una romería de víctimas del robo en sus oficinas. Evidentemente son rateros. Vinieron a buscar dinero. Hay cosas de valor como las computadoras que las dejaron. Revolvieron todo para ver si había dinero. Por suerte nosotros nunca dejamos plata pero rompieron puertas de ingresos, candados y cerraduras, incluso puertas blindadas”, explicó uno de los profesionales perjudicados. “La policía nos dijo que habrían ingresado por la terraza, no por el ingreso principal del edificio”, agregó. Para ingresar por la puerta principal hay que disponer de dos tipos de llaves distintas, una de ellas electrónica.
Con el correr de las horas las víctimas iban llegando y al ver su oficina violentada se dirigían hacia los policías que llevaban adelante el arqueo parcial. Así se fueron acumulando en la carpeta del sumariante las oficinas 206, 207 y 208 del primer piso, la oficina 402 del cuatro piso, la 203 del tercer piso y siguieron las denuncias hasta sumar unos 15 despachos ubicados entre el primero y el quinto piso. Aunque al menos una víctima dijo haber sufrido el robo de su oficina en el 8º piso.
El edificio cuenta con 11 piso a un promedio de 7 oficinas en cada uno. De acuerdo a lo que relataron las víctimas del escruche masivo, el robo se produjo entre las 20.30 y las 6 de la mañana. Entre las oficinas robadas hay una financiera, estudios jurídicos y contables, una inmobiliaria y una escribanía. En la escena del atraco quedaron tiradas fundas de guitarras que bien pudieron haber sido utilizadas para transportar las barretas de hierro que utilizaron para violentar puertas y aberturas. Se desconoce el monto de lo robado, ya que la mayoría de los afectados trabajó durante toda la jornada para realizar un arqueo de los faltantes.
Seis robos en ocho meses
Desde el 15 de marzo pasado, en un radio céntrico de seis cuadras por cuatro, un grupo de delincuentes dieron al menos media docena de golpes. Todos con denominadores comunes: fueron realizados durante la madrugada en base a una buena data. El primero fue en una financiera ubicada en una propiedad vertical de Mitre al 800 durante la fría noche del 15 de marzo donde al menos tres ladrones ingresaron por el techo y se llevaron 60 mil dólares tras violentar la caja fuerte del lugar. Todo lo ocurrido quedó grabado por cámaras de seguridad no solo de la misma empresa sino también de domos públicos. Tras una tarea de inteligencia llevada adelante por agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) se realizaron allanamientos en los cuales fueron detenidos cuatro hombres que quedaron a disposición de la fiscal de Flagrancia Juliana González. La misma madrugada fue asaltada la inmobiliaria Boscovich, ubicada en bulevar Oroño y Catamarca, a la cual accedieron después de ingresar a una oficina ubicada en la segunda de las arterias y desde allí realizar un boquete que les dio acceso a la inmobiliaria.
Luego fue el turno del edifico Marea en Santa Fe al 1700, en el que tras el feriado del 24 de marzo robaron al menos ocho oficinas, entre ellas una perteneciente a la familia del jugador de la selección nacional Ángel Di María. De la mayoría de las oficinas se llevaron dinero que en total supera la suma de 400 mil pesos. La mayoría de las oficinas robadas eran estudios jurídicos, inmobiliarias y escribanías. Incluso robaron en un spa del cual, además de dinero, se llevaron cosméticos de mucho valor. El martes 22 de junio fue el turno del edificio Hermes II, de la peatonal Córdoba al 1314, en el cual robaron oficinas de escribanos, abogados y psicólogos de los pisos 2, 4, 8 y 9. Según estimaciones extraoficiales se llevaron al menos 2 millones de pesos entre documentación y otros elementos luego de ganar el ingreso a la propiedad horizontal por uno de los pisos linderos a la Facultad de Humanidades y Artes. Para violentar las cajas fuertes utilizaron un soplete de corte.
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Foto: Sebastián Suárez Meccia.
El 23 de julio fueron asaltadas 15 oficinas de dos pisos diferentes del edificio y galerías San Miguel, de San Luis al 1600. Un grupo de ladrones habían ingresado a unas 15 oficinas de los piso 5 y 6 donde se concentran alrededor de 40 oficinas de escribanos, abogados y contadores. En el piso 4, donde funciona un depósito de indumentaria, entraron pero sin robar dinero. “Esto es un trabajo súper dateado. Fueron quirúrgicamente entrando a oficinas donde había dinero y en las que no había alarmas ni cámaras. Trabajaron con calma y cuando terminaron se fueron a comer algo al bar del subsuelo, al que le entraron por una ventana. Tenían súper claros los tiempos para dar el golpe”, explicó una de las víctimas. Sólo en el recuento de cinco oficinas del piso 5 robaron alrededor 650 mil pesos y 450 euros, sin contar el costo de las reparaciones. El 26 de agosto, en el penúltimo golpe de la saga de robo a oficinas, ladrones ingresaron en el edificio de Córdoba 1253, lindero a una sucursal del banco Galicia y al Paseo Peatonal Ángel García. En la propiedad, de diez pisos, funcionan escribanías, estudios jurídicos, empresas de turismo y la radio FM Horizonte (91.7). Si bien no trascendió el monto de lo robado, 40 oficinas fueron afectadas.