Ricardo Benavídez, de 23 años, fue asesinado en los primeros minutos del jueves por un hombre al que conocía y era su vecino en el barrio Villa Diego, en Villa Gobernador Gálvez. El atacante le disparó dos veces y huyó del lugar. En horas de la tarde su padre, Marcelo, estaba en la puerta de su casa de General López al 900, en la misma cuadra donde vivía Ricardo y también el muchacho al cual Marcelo acusa de haberlo matado: Ever R. “Se conocían de chicos y discutieron por lo de siempre, que si uno miraba mal al otro y cosas así. Después de discutir una vez más el asesino lo siguió a mi hijo hasta la esquina y le disparó”, dijo el hombre cansado de hacer los trámites funerarios, declarar ante la policía y contar “mil veces” lo sucedido.
La discusión comenzó en una casa de pasillo de General López al 900 donde vive Ever junto a su madre, Alicia. “Escuché toda la discusión, estaban muy enojados, pero nunca pensé que podía pasar ésto”, aseguró Marcelo a LaCapital. Aparentemente el atacante, luego de los gritos y de que Ricardo decidiera irse y dejar la discusión, siguió sus pasos hasta la esquina de Rivadavia y General López, a 50 metros de donde estaban, y le descerrajó dos tiros.
Segundos después los mismos vecinos y familiares de Benavídez llamaron al 911 y al llegar un móvil del Comando Radioeléctrico los efectivos fueron hasta la casa del supuesto agresor y encontraron una moto con las llaves puestas y el motor caliente. Preguntaron a Alicia por el muchacho buscado y la mujer les dijo no saber dónde estaba, tras lo cual les permitió el ingreso a la vivienda.
Dentro de la casa los policías hallaron una caja negra con municiones calibre 22, algunas vainas y una réplica de revólver calibre 38. En el patio de la casa, además, encontraron seis plantas de marihuana y varios motores de motos, uno de los cuales tenía un pedido de secuestro por ser de un rodado robado. La mujer fue demorada pero por disposición judicial recuperó la libertad.
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El caso quedó en manos del fiscal Adrián Spelta, de la Unidad de Homicidios Dolosos, quien corroboró los datos sobre la discusión y el ataque así como la identidad del sospechoso. Según el médico forense, el fallecimiento de Benavídez se produjo por las heridas de arma de fuego que recibió en el cráneo y la pierna izquierda. Además, el fiscal comisionó al Gabinete Criminalístico para que releve la escena criminal, la casa donde vive el sospechoso y tomaran declaraciones a familiares y testigos además de ordenar la búsqueda del presunto agresor.
En tanto, para la familia de Ricardo Benavídez todo es trámites e incomprensión. “Este muchacho es un tarado, creo que no tiene antecedentes y anda armado por la junta que tiene. Se hacen los guapos y creen que son los dueños de Villa Diego. Ahora se mandó un cagadón por hacerse el malo y nos sacó a mi hijo”, dijo Marcelo.
En cuanto a Ricardo Benavídez, su hijo, aseguró que buscaba trabajo y aunque no estaba en pareja era padre de un bebé de seis meses. “Está difícil todo y él buscaba un trabajo. Ahora queda el nene”, se lamentó.
En lo que va de 2021 se registraron tres homicidios en Villa Gobernador Gálvez, una localidad separada de Rosario por la avenida de Circunvalación y el arroyo Saladillo que durante 2020 fue testigo de 22 crímenes.