La modalidad de envío de droga por encomiendas se han consolidado con el devenir de la pandemia. En el permanente juego de romper las reglas y aprovechar la porosidad de los controles, las bandas narcos se valen del Correo para enviar pequeñas cargas. Según datos de agosto pasado de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico por mes en Argentina circulan 2 millones de paquetes y en medio se cuela algún que otro cargamento narco. El pasado martes 27 de abril efectivos de la Unidad Operacional de Seguridad Preventiva Rosario de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectó una encomienda con poco más de 5 kilos de marihuana en el Centro Logístico del Correo Argentino rosarino. La encomienda había sido despachada desde la localidad de Jardín de América, en la provincia de Misiones, y tenía como destino la ciudad de Joaquín V. González, en Salta. Por el hecho el viernes 7 de mayo tres vecinos salteños fueron detenido tras una entrega controlada.
Sobre el incremento de las encomiendas con estupefacientes en épocas de pandemia, el juez federal de Reconquista Aldo Alurralde emitió el pasado mes de agosto una carta abierta publicada por buena parte de los medios del norte de la provincia. “En la tarea de reinventarse en el delito quienes se dedican a esta actividad ilícita han encontrado en el envío de encomiendas generalmente por Correo Argentino una oportunidad para continuar con la misma ya que, como es de suponer, no hay tráfico de estupefaciente sin transporte del mismo. Es por ello que los procedimientos de interceptación de mercaderías ilícitas se han incrementado exponencialmente en épocas de pandemia y dejan al desnudo una absoluta falta de control en el lugar de despacho de las mismas, tal vez sea porque existe la creencia que las encomiendas no portan Covid-19 y por eso no se las verifica, desidia o, lo que es más serio, existe participación delictiva en algún tramo de la operación postal”, explicó el juez en una extensa misiva.
Para los lectores de los policiales rosarinos la detección de narco encomiendas no es una circunstancia anormal y el nivel de asombro oscila por dos motivos. La cantidad de droga secuestrada en el paquete o la suerte de aquellos que fueron en su búsqueda. Un lugar recurrente en este aspecto fue el trágico final de Agostina Thomson, una piba de 22 años. Thomson fue detenida el 12 de marzo de 2019 efectivos de la PSA junto a cuatro personas en medio de un operativo de entrega controlada de 13 kilos de marihuana en un minimarket de Rioja y España. El 19 de julio de 2019 fue testigo del asesinato de Carlos “Patito” Señuque, un hombre ligado a la noche y señalado como presunto narco, ejecutado cuando llegaba a su departamento de Brown 2800. Y posteriormente ejecutada a balazos en Maestro Massa al 400, La Florida, el 11 de febrero de 2020.
600 dólares el kilo
Según un articulo de la revista especializada “THC. Cultura Canábica”, publicado en mayo del año pasado, el precio de la marihuana “subió 300 por ciento” desde el comienzo de la cuarentena. “A mediados de marzo, antes del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el gramo de flores de interior rondaban los 450 pesos y hoy llega a valer hasta los 1.500 pesos. Mientras que las cosechas de exterior que se cobraban a 350 pesos el gramo, ahora pueden costar alrededor de 800 pesos.
Se estima, según fuentes oficiales consultadas, que un kilo de marihuana en la localidad correntina de Itatí el kilo de marihuana cuesta unos 100 dólares; en Corrientes 200 dólares y en Buenos Aires/Rosario 600 dólares. Claro está que se trata de una mercadería ilegal y que la compra queda expuesta a factores como cantidad, si a la droga hay que transportarla o si se trata de compradores habituales y de confianza. De algunas investigaciones en curso se ha podido determinar que la inflación reinante en nuestro país hace que los proveedores, fronteras afuera, sólo vendan en dolar billete. La droga aumenta a medida que se aleja del centro de producción. Hoy los narcos le han encontrado una vuelta al transporte pagando alrededor de mil pesos por kilo de encomienda.
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En una audiencia celebrada esta semana en la ciudad de Salta, el fiscal Ricardo Toranzos, del Área de Casos Complejos, ventiló ante la jueza federal de Garantías Mariela Giménez el caso en el que tres vecinos salteños fueron detenidos en una entrega controlada por una encomienda con un total de 5,075 kilogramos de droga detectada en Rosario. Al presentar el caso _según consignó el portal fiscales.gob.ar_ el fiscal Toranzos explicó que el 27 de abril pasado personal de la Unidad Operacional de Seguridad Preventiva de esta ciudad de la PSA detectó una encomienda sospechosa durante tareas de control en instalaciones del Centro Logístico del Correo Argentino de nuestra ciudad. El paquete había sido despachado en la provincia de Misiones y tenía como destinatario a Juan Mario Garzón Zárate, con domicilio en la localidad salteña de Joaquín V. González, ubicada a 1.240 kilómetros de Rosario.
La fiscal federal de Rosario Adriana Saccone requirió al juez Marcelo Bailaque la apertura de la encomienda y el 27 de abril personal de la PSA detectó que contenía droga. Asimismo, solicitó que, en caso de constatarse la presencia de estupefaciente, se sustituya por un producto similar y se prosiga las actuaciones en el marco de una entrega vigilada, lo cual fue resuelto de manera favorable por el juez federal de Rosario.
El 30 de abril la PSA confirmó que del interior de la encomienda se secuestró un total de 5,075 kilogramos de marihuana, por lo que se prosiguió con el remplazo de la droga y su posterior circuito de traslado al destino despachado. El 4 de mayo, el juez federal Bailaque se declaró incompetente para seguir con las actuaciones del caso por entender que el delito se consumaría en Salta, cuando el destinatario se presente a retirar la encomienda. Y giró el caso, que llegó a la Unidad Fiscal Salta el 7 de mayo.
El fiscal Toranzos narró que el mismo 7 de mayo fue detenido Germán Agustín Ríos Craba, quien se había presentado en la oficina postal a retirar la encomienda. También fueron detenidos Raúl Roque Laguna y Augusto Emanuel García, quienes al ver que el primero fue arrestado, emprendieron la fuga pero fueron detenidos a unos pocos metros en una estación de servicios. El fiscal precisó que posteriormente se realizaron cinco allanamientos en domicilios de los acusados: cuatro en la ciudad de Metán, ubicada a 120 kilómetros de Joaquín V. González, donde los acusados fueron para retirar la encomienda; el quinto se realizó en un domicilio de Misiones, de donde se había despachado el paquete con la droga. Uno de los lugares allanados fue una vivienda ubicada dentro del predio de un establecimiento educativo. Los tres quedaron detenidos, García con una morigeración de prisión bajo la modalidad de arresto domiciliario.