No fue la mejor semana para Agustín Bugnar, un pibe de 20 años que en menos de siete días recibió condenas por causas en la Justicia federal y en el fuero provincial. Bugnar es hermano de Daniel “Pato” Orellana, pareja de Tania Rostro, peso pesado del hampa que trabaja una de las franquicias de la banda de Los Monos. Estos dos últimos fueron condenados el pasado miércoles en el marco de una causa federal a 8 años de cárcel por tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo. En ese marco, Bugnar recibió una pena de 4 años de cárcel como partícipe necesario en la venta de drogas en las bandas encabezadas por Ariel Máximo "Guille" Cantero y Julio "El peruano" Rodríguez Granthon. Un día más tarde, el jueves 28, fue sentenciado en el marco de otro juicio abreviado a 5 años de prisión por al menos un hecho de extorsión consumado en una investigación que llevó adelante la fiscal provincial Valeria Haurigot, de la denominada Unidad de Balaceras en la ciudad.
La investigación que terminó en condena para Bugnar es un muestrario de cómo funciona la violencia en la ciudad y de cómo los viejos códigos callejeros se han ido evaporando. Bugnar es hermano de Pato Orellana, la pareja de Tania Rostro, quien está presa en la Unidad Penitenciaria 5 desde julio del año pasado. Según la denuncia que lo llevó a la cárcel, amenazó en reiteradas oportunidades a una mujer familiar directa de Sergio “Timi” Juárez, un tiratiros ejecutado en octubre de 2018 en Parque Casas y que al momento de su asesinato era la pareja de Tania Rostro. El conflicto comenzó cuando la denunciante dejó de llevarle paquetes a la cárcel a Tania y ante la negativa Rostro comenzó a amenazarla asperamente.
“Yo estoy presa, pero a vos te traigo conmigo”, le escribió mediante la red social WhatsApp Tania a la mujer que terminó denunciando el apriete. Fue entonces que en este contexto soldaditos de Tania destrozaron la casa de la denunciante, ubicada en inmediaciones de Maciel al 1200, en la zona más empobrecida de barrio Sarmiento. Posteriormente fue Bugnar el emisario que primero apretó y luego cobró dinero de la víctima en enero pasado cuando le exigieron un canon semanal de 10 mil pesos. Hasta llegar a eso, desde noviembre del año pasado, la mujer hostigada y su familia soportaron un calvario. Bugnar fue detenido el 1º de febrero en su casa de Felipe Moré y Uruguay.
A partir de la investigación sobre Bugnar, descripto por investigadores como “un berretinudo”, salió a la luz que Rostro “continúa manejando dos bunkers de droga” ubicados en “Pozos y Ciudadela (en el barrio Nuevo Alberdi) y Calle 1379 al 3800 (en el barrio Fontanarrosa, ex Zona Cero)", según se explicó al momento de presentar el acuerdo de partes que terminó siendo homologado por el juez de primera instancia Rafael Coria. Y entre las personas con las que trabaja Tania Rostro surgió el apodo del “Peruano”, Julio Rodríguez Granthon. Además la banda de Tania realiza, desde su lugar de polirrubro delictual, hechos de balaceras, abusos de armas, amenazas, usurpaciones, etc.
La extorsión
El 25 de noviembre del año pasado Brisa se presentó en la seccional 10ª para realizar una denuncia por tentativa de extorsión. En la denuncia mencionó que dos personas cercanas a Tania Rostro la habían apretado porque se había negado a llevarle paquetes a a la casa. Las mujeres mencionadas eran Casandra y María Gunsett, hermana y madre de Tania. La madre de Rostro fue condenada a tres años de prisión condicional en la misma causa federal que su hija. Brisa contó que se había negado a llevar los “bagallos” (como se conoce a las encomiendas para los presos), porque sin ella saberlo los familiares de Rostro habían camuflado un celular que fue detectado por los controles del Servicio Penitenciario. Eso le costó a la mujer un suspensión de visitas por 6 meses.
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El mensaje fue corto y directo. Debía llevar los paquetes o estaba condenada a muerte. Posteriormente la mujer relató que el 16 de enero pasado, cuando estaba en la puerta de su casa, pasó por el lugar Bugnar en una moto junto a su novia. “Loquita, más te vale que pagues porque sino te vamos a matar”, le gritó. Y le indicó que se contactara al perfil de Facebook “Rosario Alerta Martín”, que como foto de perfil tiene una bandera de Perú.
Brisa se contactó Bugnar por Facebook y pactó un encuentro para entregar 10 mil pesos. Ese contacto se llevó adelante el 27 de enero de 2021 bajo la modalidad de entrega controlada en el domicilio de Bugnar, en Felipe Moré al 3300. “¿Me trajiste toda la plata?”, preguntó Bugnar. “¿El que está en el auto es tu marido?, agregó. La mujer respondió “Si”. A lo que el extorsionador le dijo “Bueno, mandale saludos”, y se rió a carcajadas.
Un mes antes, el 30 de diciembre de 2020, Bugnar le había apoyado un revólver en la cabeza al marido de Brisa al preguntarle por la mujer. Antes de irse le dijo la reconocida frase: “Con la mafia no se jode”. Concretado el pago, Bugnar fue detenido el 1º de febrero último. La fiscal Haurigot y la abogada de Bugnar, la defensora pública Antonella Antegiovanni, acordaron en un proceso abreviado una condena de 5 años por el delito de extorsión y en carácter consumado. El juez Coria homologó el acuerdo y Bugnar continuará detenido en la prisión de Piñero.