Tania Rostro es una mujer que supo sobrevivir en el campo minado de la zona noroeste de Rosario. Enviudó en 2018, tiene una nena de 5 años y el martes, con 24 años, fue imputada como jefa de una asociación ilícita dedicada a delitos como el narcomenudeo y las amenazas a punta de pistola. De su acusación se pudo tener una aproximación al mundo en el que vivía, las formas que encontró para desarrollarse, pelear y controlar el territorio de una zona caliente como Nuevo Alberdi, Cristalería y el barrio Fontanarrosa (ex Zona Cero). Distintos audios de escuchas judicializadas, herramientas determinantes a la hora de desarticular las bandas, expusieron cómo el grupo de la joven recibía información privilegiada de boca de una funcionaria municipal (ver aparte) y cómo soportaba presiones de otros jugadores de los territorios donde la vida cotiza en baja.
Sus conexiones con actores renombrados del mundo narco local se expresaron el año pasado cuando quedó procesada en la misma causa con Ariel Máximo “Guille” Cantero, Leandro “Gordo” Vilches y la mujer de éste, Gisela Bocutti, por comercio de drogas.
El sábado de la semana pasada la zona noroeste rosarina se vio sacudida por 34 allanamientos ordenados por la fiscal provincial Valeria Haurigot, su par federal Claudio Kishimoto y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), procedimientos que realizaron coordinadamente efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Once personas fueron detenidas, pero la frutilla del postre era Tania Beatriz Rostro, una mujer que ocupa un lugar importante en el tablero de ajedrez en el que se transformaron algunos barrios de la ciudad desde hace un par de años.
Viuda de Sergio “Timi” Juárez, un tiratiros asesinado en octubre de 2018 en Parque Casas, Tania supo esquivar la muerte cuando un mes después de ese crimen fue emboscada junto a su hijita al entrar a su casa en Nuevo Alberdi.
Por aquellos días el nombre de Tania comenzó a escucharse más seguido y con mayor potencia entre el de hombres fuertes ligados al narcomenudeo y las usurpaciones como el asesinado Emanuel “Ema Pimpi” Sandoval, el detenido Hernán “Lichy” Romero, el barra disidente de Newell’s Marcelo “Coto” Medrano y los sodaditos de lo que fuera la banda de Olga “Tata” Medina.
El martes Tania fue indagada en el fuero federal y un día después imputada por la fiscal Haurigot en el plano provincial. En esta última acusación quedó claro que la noche del 10 de febrero marcó el principio del fin para la joven. Con diferencia de un par de horas dos mujeres fueron asesinadas.
Una era Daiana Paiva, de 26 años, quien respondía a Tania y fue emboscada en Olivé al 1900. La otra se llamaba Agostina Thomson, tenía 22 años y fue asesinada dos horas después que la primera en Salvador Mazza al 400, en la casa en la que se crió “Coto” Medrano.
Thomson era conocida para los medios ya que había caído presa el 12 de febrero de 2019 junto a otras tres personas al retirar una encomienda con 10 kilos de marihuana en una sucursal del Correo de Rioja y España. Su nombre volvió a las crónicas policiales el 19 de julio de 2019 en la escena del asesinato del transero Carlos “Patito” Señuque, en el ingreso a la cochera de un edificio de Brown y Ovidio Lagos. Esa mañana Agustina estaba encerrada en el departamento del 5º piso al que iba Señuque. Escuchó las detonaciones pero no pudo salir ya que no tenía llave y debió ser auxiliada por la policía tras escuchar sus gritos desesperados. El 10 de febrero, cuando la mataron, Thomson estaba en pareja con “Coto” Medrano.
En la audiencia del martes quedó expuesto que una de las hipótesis principales que manejó el fiscal Miguel Moreno, investigador de los tres crímenes, es que los asesinatos de Paiva y Thomson estaban relacionados. Uno como vuelto del otro.
Tras ese homicidio, según un informe de la Agencia de Investigación Criminal del 1º de abril, Tania había escrito en su perfil de Facebook: “Si me matan hago responsables a «Coto» Medrano”, a otros dos hombres (cuyos nombres se preservan) “y a los Pimpis”.
Escuchas
El fiscal Moreno había conseguido una serie de escuchas judicializadas sobre el mundo de Tania que con el tiempo pasaron de un expediente a otro y algunas de ellas fueron expuestas en la audiencia. Una de esas evidencias era un mensaje de WhatsApp que Tania recibió de “El frentudo”, un hombre de 36 años con prontuario por robos, escruches y entraderas que ganó espacio en las crónicas cuando tras el asesinato de su hermano, Alexis Berti, encabezó un ataque a piedrazos contra la comisaría 30ª el 14 de mayo de 2017.
“El frentudo” le habla a Tania sin pelos en la lengua. “¿Vos que te creés, que no te entran las balas? Gila, vos y tu gato. Vos estas re equivocada. Te pensas que porque sos mujer podes faltar el respeto. Yo la vengo peleando hace un mes para que vos me faltes el respeto levantando la voz y faltando el respeto a la casa. A vos no te faltamos el respeto. Vos te crees que nosotros somos giles. Y si te tenemos que pegar, pegamos como caballo. Es re corta. El barrio es nuestro amiguita. El barrio es mio Tanía. Yo soy «El frentudo» y el barrio es mío. Y vos estas laburando de onda ahí. Así que baja un poco los humos porque te vamos a partir al medio. ¿Quién te pensás que sos?”, dice el audio que engrosa la causa.
En el juego de las sucesiones tras el asesinato de Daiana Paiva su sucesora fue Sharon L., imputada junto a Tania en las causas federal y provincial.