La Fiscalía de Homicidios Culposos investiga la muerte en custodia de Mónica Isabel Tolosa, de 32 años, quien cumplía condena en la cárcel de mujeres y en mayo pasado fue hallada sin vida en el interior de una celda. Desde la institución comunicaron a sus allegados que se trató de un suicidio, pero los familiares de la mujer cuestionan al personal del Servicio Penitenciario y piden que se esclarezca el hecho. "Nos dijeron que no pudieron hacer nada porque no llegaron a tiempo. ¿Yo me tengo que quedar con esa palabra?", se preguntó una tía que se comunicó con La Capital.
El 26 de mayo pasado, los familiares de Mónica Tolosa fueron informados desde la Unidad Penitenciaria Nº 5 del fallecimiento de la mujer, explicándoles que se había tratado de un suicidio. Por tratarse de una muerte en custodia se inició una investigación que quedó a cargo de la fiscal Mariana Prunotto, de la Fiscalía de Homicidios Dolosos. Desde allí indicaron que todavía están a la espera de los resultados de la autopsia, realizada bajo Protocolo de Minnesota por las características del deceso, pero que los indicios dan cuenta de que efectivamente se trató de un suicidio.
Lo que cuestionan los familiares de Tolosa es que el personal penitenciario no pudiera evitar la muerte de Mónica, de quien debían velar por su vida bajo custodia. Motivados por la necesidad de conocer en profundidad cómo se dieron los hechos se entrevistaron con las autoridades de la cárcel de mujeres. Lo que Antonia, tía y madre de crianza de Mónica, relató a La Capital es que la mujer estaba alojada sola en un buzón luego de que pidiera el traslado por un problema con una compañera. Que allí, aislada, pasó sus últimos días.
"En frente del buzón había otra chica detenida. Ella me contó que ese día estuvieron hablando. Que Mónica le dijo que se iba a bañar y que después seguían charlando", contó Antonia sobre lo que pudo reconstruir. "Pero pasaron los minutos y no se escuchaba nada. La compañera se dio cuenta de que pasaba algo porque no respondía. Ahí empezó a gritar pero las vigilantes tardaron varios minutos en ir", agregó.
"La directora llamó para avisar, nos dijeron que no pudieron hacer nada porque no llegaron a tiempo. ¿Yo me tengo que quedar con esa palabra?", cuestionó Antonia. "Al no tener yo una respuesta convincente sobre lo sucedido, me veo en la posición de pedir recursos a la Justicia, porque el "no llegamos a tiempo" no es una respuesta", insistió la mujer.
Desde la Fiscalía indicaron que los familiares de Tolosa tienen representación legal del Centro de Asistencia a la Víctima. Que por esa vía se pondrán en conocimiento los avances de la investigación, que sigue su curso a la espera del resultado de la autopsia.
Homicidio
Mónica Tolosa tenía 25 años cuando en octubre de 2017 fue condenada junto a su ex pareja, Gabriel Camos, por el asesinato de Damián Gómez, ocurrido el 8 de enero de 2015 en el barrio Ludueña. Camos, boxeador y entonces de 34 años, recibió la pena de 17 años de prisión como autor del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Mientras que Tolosa fue condenada a 12 años de cárcel como partícipe necesaria del homicidio y por portación ilegítima de arma de fuego.
Damián Gómez tenía 20 años. Vivía en la zona de Casilda y Teniente Agnetta. Aquel día de enero de 2015, cerca de las 14.30, fue junto a su hermano a la casa de Camos, conocido en el barrio por el apodo "Indio" y sindicado como vendedor de drogas al menudeo. En ese marco fue que se dio una discusión que decantó en una reacción fatal.
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"Indio" Camos desenfundó un arma y disparó tres veces contra Gómez, que murió producto de las graves heridas de bala en el tórax. Luego de matar al muchacho, Camos y su pareja abandonaron la vivienda junto a sus hijos. La casa, luego, fue demolida y saqueada por los vecinos.
El fiscal del caso fue Adrián Spelta, quien durante el juicio indicó que Gómez había ido a reclamarle a Camos que dejara de vender droga. Que en ese contexto, en medio de la discusión, fue Tolosa quien le alcanzó un arma de fuego.
Al juicio la mujer llegó con prisión domiciliaria por la custodia de sus hijos pequeños, mientras que el hombre accedió a salidas de prisión para trabajar y dar clases de boxeo. Esos beneficios fueron revocados el 11 de octubre de 2017 cuando los jueces Gonzalo López Quintana, Ismael Manfrín y Juan Carlos Curto dictaron sentencia.