Una violenta saga de enfrentamientos ligados al narcomenudeo en el Fonavi Parque Oeste se cobró otra víctima este fin de semana con la muerte de Juan Manuel Acevedo, quien había sido baleado en la espalda hace diez días y falleció este domingo en el Hospital Clemente Alvarez (Heca). El hombre de 34 años estuvo en la línea de tiro de dos atacantes que el 18 de agosto abrieron fuego desde un auto contra un grupo de personas, entre ellas un joven de 24 años que murió en el momento con un disparo a la cabeza, y otras dos que resultaron heridas. El recrudecimiento de las broncas por el control de la zona se expresó en las últimas semanas en esa y otras balaceras que, además, dejaron una adolescente internada en grave estado.
Acevedo murió este domingo a la mañana en el Heca, adonde había ingresado con una herida de bala en la zona lumbar. A partir de este desenlace, la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro investiga a como un doble homicidio el ataque del 18 de agosto en pasaje Acuña al 2100, un atentado que además dejó como saldo otros dos heridos.
La agresión a tiros fue alrededor de las 18 de ese viernes, cuando dos hombres en un auto realizaron numerosos disparos hacia un grupo de personas que estaban reunidas en esa cuadra, entre Pedro Lino Funes y Rouillón. Cuatro personas —tres hombres y una mujer— fueron alcanzadas por las balas.
El cuadro más grave en ese momento fue el de Nicolás Acedo, un joven de 21 años que sufrió una herida en el cráneo y fue derivado de urgencia al Heca. Quedó internado en el área de cuidados intensivos y murió a las 9.30 del día siguiente. Melina Tripi, de 35 años, sufrió un balazo en el glúteo derecho y quedó en observación en el mismo hospital, al igual que Ezequiel V., de 34 años, con un balazo en el abdomen. El cuarto herido fue Acevedo, quien recibió un disparo por la espalda con orificio de entrada y salida y murió este domingo, tras nueve días de agonía.
Los atacantes realizaron entre diez y doce tiros y escaparon en el auto, del que fuentes de la investigación preservaron detalles. Entre las torres del complejo se secuestraron cinco vainas servidas de distintos calibres que serán peritadas. En el relevamiento de la escena se constató además que quedaron marcas de disparos en el frente de una casa y en un auto estacionado en la cuadra. Según reportó la Fiscalía tras la muerte de Acevedo, la Agencia de Investigación Criminal espera el resultado de medidas en curso para precisar el trasfondo del hecho.
Reciente condena
Si bien hay pormenores por esclarecer, detrás del ataque asoma un conflicto por narcomenudeo. Acedo había sido condenado en mayo a 3 años de prisión condicional en la misma causa que juzgó a dos hermanos de Melina como referentes de una banda de venta de drogas. En barrio Urquiza, que contiene las torres del Fonavi y la zona en conflicto, todos conocen a la banda como “Los Tripi”, por el apellido de los hermanos sindicados como cabecillas.
Iván Gabriel Tripi, de 28 años, fue condenado en mayo pasado a 7 años de prisión en un procedimiento abreviado homologado por el Tribunal Oral Federal 2. En la misma causa fue condenado a 3 años de prisión condicional su hermano, Cristian Hernán Tripi, al igual que Acedo, primera víctima fatal del ataque dirigido a este grupo.
Aunque desconocen el factor que detonó el conflicto, en las últimas semanas los vecinos registraron un recrudecimiento de las broncas ligadas al narcomenudeo en el territorio delimitado por Teniente Agnetta, Rouillón, Riobamba y Cerrito. Según contaron a este diario, hasta hace un tiempo se vivían días de cierta paz porque el territorio parecía estar bajo el control de una banda específica que había instaurado ciertas formas de convivencia: “Son pibes del barrio que vimos crecer y se fueron desparramando en esto de vender. Evitan que vendan otros que no son del barrio o que les roben a los vecinos”, contaron.
Desbande en la canchita
Esa paz se quebró el pasado 14 de agosto, cuando una balacera dejó un saldo de tres hombres de entre 28 y 32 años con heridas severas en el cruce de Acuña y Rouillón. El ataque ocurrió cuando un centenar de niños jugaban al fútbol en el Club Infantiles Rosarinos, de Rouillón y Riobamba. Al sonar los disparos se produjo el desbande de chicos y sus familiares en busca de un lugar donde quedar a resguardo de las balas. “Fue muy triste ver salir a los niños por los agujeros del tejido perimetral”, contó un vecino.
Cuatro días después ocurrió el ataque con cuatro heridos, dos de ellos fallecidos. Transcurrieron otros cuatro días hasta que, el martes pasado, un enfrentamiento a tiros dejó gravemente herida a Lourdes Martina Guzmán, de 17 años y sin domicilio en la zona. La adolescente recibió un balazo en la cabeza por el que fue internada en el Heca.
Dos armas distintas
La joven había llegado en un Renault 11 junto a su hermana de 24 años y un hombre de 46 años a un quiosco de Pedro Lino Funes al 2200. Cuando se retiraban, casi en el cruce de Pedro Lino Funes y Cerrito, se produjo la balacera. A partir de una serie de indicios, en la investigación a cargo de Fabbro se cree que pudo tratarse de un enfrentamiento, ya que en el lugar se encontraron 12 vainas calibre .380 y dos de una pistola calibre 9 milímetros.
La chica herida es hermana de Nerina Yanet Guzmán, una joven de 24 años que en diciembre de 2021 fue asesinada a balazos junto a su pareja, Ricardo Sequeira. Los encontraron en un camino de tierra en la zona noroeste, en Avenida Suárez y la colectora de Circunvalación, cerca del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa). El tenía un disparo en la nuca y ella 33 orificios de bala en todo el cuerpo. El hombre tenía una condena por robo. Se supo que antes de ser asesinada en un contexto ligado a la venta de drogas, la pareja estaba viviendo en un hotel de Eva Perón al 6300.
El Fonavi Parque Oeste supo estar bajo el control de Walter Daniel “Dulce” Abregú, detenido en 2019 y condenado en 2021 a 8 años de prisión por tráfico de drogas. Esta organización había mantenido disputas con los Tripi, que aprovecharon la caída del Dulce para ganar territorio.
Una de las hipótesis que manejan fuentes de la investigación de los últimos episodios es que serían una nueva expresión de esa disputa crónica. En la que se inscribe además el crimen de Antonio Ezequiel López, un hombre de 35 a quien se lo vinculaba a los Tripi y que el 1? de agosto fue asesinado a balazos en el barrio San Francisquito.