El 26 de mayo iniciará el juicio oral y público a dos hombres por el linchamiento de David Moreira, ocurrido en marzo de 2014. La víctima, de 18 años, fue acusado de robar una cartera y según testigos varias personas lo golpearon durante unos 15 minutos. Durante la investigación solo se pudo identificar a tres de los participantes de la agresión. Uno de ellos aceptó en 2019 una condena mediante un juicio abreviado. En esta ocasión irán a juicio dos hombres por el delito de homicidio en agresión, para los cuales la fiscalía pidió 6 años de prisión.
El juicio había sido fechado para noviembre de 2020 pero luego fue reprogramado. El debate se extenderá por una semana y estará a cargo de los jueces Pablo Pinto, Nicolás Foppiani y Rodolfo Zvala. Los imputados son Gerardo "Capocha" G. y Cristian A., de 34 y 39 años, quienes llegan con la acusación de homicidio en agresión. Con esa misma carátula otro imputado, Nahuel Pérez, había aceptado la pena de 3 años de prisión condicional mediante un juicio abreviado en 2019.
Para Norberto Olivares, abogado querellante en representación de la madre de Moreira, la confirmación del inicio del juicio generó un “sentimiento contradictorio”. “Por un lado el pesimismo que genera la realización de un juicio a tantos años de los hechos. No se va a trabajar sobre la inmediatez o la frescura de lo que los testigos ofrecidos recuerden después de 7 años. Vamos a tener que refrescar la memoria de los testigos”, indicó Olivares en diálogo con este diario.
Por otro lado, indicó el abogado, está la expectativa por “un juicio al que llegamos por todas las personas que acompañamos a la familia de David”. “También va a ayudar a instalar un tema que no es solo de 2014, sino que es un tema totalmente actual”, agregó en relación a los debates que surgen a partir de los habituales casos considerados de “justicia por mano propia” como fue recientemente la muerte de dos ladrones por parte del conductor de una camioneta que había sido asaltado y los embistió.
Olivares consideró que se llegó al juicio después de que durante la investigación se rompiera cierto pacto de silencio que se había establecido entre los testigos del hecho. El abogado incluso habló de presiones contra testigos que tendrán que declarar en el debate y fueron quienes echaron algo de luz a lo ocurrido aquella tarde de marzo de 2014. “Ese silencio en el barrio tuvo que ver con las apretadas y amenazas para que nadie hablara y todo quedara en el más absoluto silencio”, consideró Olivares.
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La investigación
El primer fiscal que tuvo la causa, el hoy juez Florentino Malaponte, había llegado en una primera instancia a la detención e imputación de Gerardo G. y Nahuel Pérez. Eso fue en septiembre de 2014 y Malaponte los imputó por homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado por la participación de más de dos personas. Luego el fiscal bajó la calificación a homicidio en agresión y sumó al tercer sospechoso que fue imputado en abril de 2017.
En la audiencia preliminar, celebrada en agosto de 2018, Malaponte explicó que el cambio de calificación se debió a que durante la investigación no se pudo encontrar un golpe mortal posible de atribuir a alguno de los imputados. "No hubo competencia intencional y por lo tanto se descartó la figura inicial y decidimos ir por lo que estamos seguros que vamos a probar", dijo en esa ocasión. Después Malaponte juró como juez, el legajo quedó a cargo de la fiscal Georgina Pairola y luego pasó a manos de Alejandro Ferlazzo, quien será el fiscal durante el juicio.
Durante la investigación se tomaron más de 70 declaraciones, de las cuales unas 50 sirvieron como evidencia para reconstruir los hechos. El 22 de marzo de 2014 en la zona de Liniers y Marcos Paz, barrio Azcuénaga, David Moreira, junto a un cómplice, le arrebató la cartera a una mujer y en el intento por huir fue aprehendido por vecinos. El otro ladrón escapó y luego fue identificado y condenado. A Moreira, en cambio, lo arrinconaron muchas personas que fueron alternándose para golpearlo. Incluso habría participado gente que no era del barrio y pasaba en vehículos.
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Una mujer que declaró describió "como hormigas abalanzándose sobre un terrón de azúcar" a la masa de personas que golpeó a Moreira. Ella, dijo, vio cómo al chico le salía sangre por la boca y se le hinchaba el pecho por la dificultad para respirar. Parte de la agresión fue captada por la filmación de un testigo, son diez segundos en los que se ve a un grupo de personas alrededor de Moreira. En esa secuencia se ve a dos hombres que le pegan al chico y para la fiscalía son Gutiérrez y Pérez.
Los golpes contra Moreira cesaron cuando llegó un primer patrullero, unos 15 minutos después de la captura. En la Central de Emergencias del 911 se registraron doce llamados. La ambulancia del Sies, en tanto, llegó cerca de las 18.30, más de una hora después de la agresión. El chico fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, lo operaron pero falleció a los tres días. La autopsia indicó traumatismo encefalocraneano grave como la causa del fallecimiento.