POLICIALES

Condenados por fabricar y vender carnés de conducir falsos

Dos hombres y una mujer purgarán tres años de prisión por cometer el delito. Los habían atrapado en mayo pasado en varios allanamientos.

Viernes 27 de Noviembre de 2020

Dos hombres y una mujer fueron condenados a 3 años de prisión de cumplimiento efectivo como integrantes de una asociación ilícita dedicada a la fabricación y venta de carnés de conducir truchos que ofrecían por Facebook y por los cuales cobraban 7 mil pesos. La pena se acordó en un proceso abreviado acordado entre la fiscalía y los abogados defensores de los implicados en la maniobra defraudatoria contra el Estado y homologado por el juez Román Lanzón.

La pena recayó en Melisa Samanta Negro, Franco Fabián Negro y Alan Nahuel Rosales, quienes habían sido apresados en mayo pasado en el marco de un operativo de entrega controlada que fue ordenado por el ahora detenido fiscal Gustavo Ponce Asahad (vinculado a una red de juego clandestino a cuyo principal operador extorsionó) y que se realizó en una estación de servicios de Eva Perón y Provincias Unidas, lugar en el cual un policía de la División Judiciales se hizo pasar como interesado en la compra de un carné.

Al lugar mencionado llegó un hombre en una moto que entregó al falso cliente el carné solicitado. Como el hombre afirmaba que la licencia era original pero se sabía que era apócrifa, fue detenido e identificado como Cristian Miranda, otro integrante del grupo que no entró en el acuerdo homologado. También se secuestró entonces su moto, una Honda CG 150 negra sin patente visible.

>> Leer más: Detenidos por falsificar licencias de conducir y venderlas por Facebook

Al ser detenido, Miranda reveló que debía entregar el dinero a un hombre y una mujer. En ese marco fue detenido Alan Rosales, quien llegaba a la estación de servicios a bordo de un Chery gris plata a retirar lo recaudado por la venta del carné trucho. El joven de 22 años fue trasladado a Jefatura y allí se estableció que los carnés se confeccionaban en una casa de La República al 6400, que fue allanada y donde fueron apresaros Melisa y Franco Negro.

De acuerdo a lo revelado, a los condenados se le achacaron los delitos de "estafa en grado de tentativa en concurso ideal con defraudación especial en perjuicio de la administración pública en grado de tentativa, ser miembros de una asociación ilícita, falsificación material de documento público agravado (en 11 hechos) en concurso real y falsificación ideológica de instrumento público, todo ello en carácter de coautores y en concurso real".

Según lo planteado por la fiscal Juliana González, la asociación ilícita era integrada por Samanta Negro, Franco Fabian Negro, Alan Nahuel Rosales y Cristian Fabián Miranda, a quienes acusó de "haber conformado y tomado parte de una asociación o banda con permanencia en el tiempo destinada a cometer una indeterminada cantidad de delitos contra la administración pública; asociación ésta dedicada a la fabricación y falsificación material de documentos públicos destinados a acreditar la habilitación para circular vehículos automotores (licencias de conducir), ofreciendo públicamente por la red social Facebook la emisión de dichas cédulas habilitantes y la realización del trámite ante la Municipalidad de Rosario alegando permiso de la autoridad para hacerlo por la situación de aislamiento social preventivo y obligatorio decretado por la pandemia COVID 19, solicitando para ello a los clientes que los contactaban sus datos personales y una foto carnet con fondo blanco, cobrando por dicha licencia la suma de 7 mil pesos, contando para ello con organización estructural, división de roles y funciones, prelación jerárquica y medios materiales".

La banda tenía su "imprenta" en una finca de La República 6415, en la zona noroeste de la ciudad, que fue allanada el 20 de mayo y donde se secuestraron computadoras, una impresora de carnés, plásticos para esos documentos y varios teléfonos celulares. Desde allí tanto Melisa Negro como Alan Rosales contactaban a los potenciales clientes y organizaban la distribución del material apócrifo que era fabricado por Franco Negro mientras Miranda se dedicaba a la distribución de las licencias que recibía para entregarlas en mano a los clientes y recibir el dinero solicitado.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS