El futbolista surgido de las inferiores de Rosario Central, Joaquín Pereyra, atraviesa una crítica situación en medio de las protestas en distintas ciudades de Estados Unidos contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump y la represión por parte de las autoridades, por lo que aseguró que tiene “miedo de salir a la calle”.
Pereyra juega en el Minnesota United de la MLS y es una de las figuras del equipo, pero en las últimas semanas padece de la tensa represión por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (mayormente conocido como ICE, por sus siglas en inglés).
“La gente tiene miedo. Nosotros también. Cada vez menos personas quieren salir a la calle por lo que les pueda pasar. Ya sea caminando por el barrio, en el supermercado, en cualquier lado, llevo conmigo el pasaporte argentino y la green card de Estados Unidos”, afirmó el jugador que inició su carrera profesional en el Canalla en diálogo con Pioneer Press.
El oriundo de Paraná sostuvo que, a pesar de llevar su documentación reglamentaria a todas partes, “eso no le garantiza nada” y recordó casos en los que algunas personas fueron detenidas a pesar de presentar los papeles al día.
Cabe destacar que, luego de su paso por Atlético Tucumán y posterior llegada a Estados Unidos, el mediocampista se convirtió en una de las piezas más importantes de Minnesota, por lo que renovó su contrato hasta el 31 de diciembre de 2028.
La tensa situación que padece Joaquín Pereyra
Pereyra advirtió que varias personas sufrieron abusos por parte de las autoridades y que la situación en Minnesota escala en tensión. “Vimos casos de personas que tenían todo en orden y aun así fueron detenidas o tratadas de mala manera”, remarcó.
“Para quienes venimos de América Latina, llegar acá representa un salto enorme en calidad de vida. Por eso, el hecho de que quieran hacer lo que están haciendo, y de la manera en que lo están haciendo, es algo con lo que claramente no estoy de acuerdo en absoluto”, expresó el ex-Central en cuanto a la preocupación de la comunidad migrante en Estados Unidos.
Para finalizar su reflexión, el futbolista sentenció: “Lo único que espero es que esto finalmente termine. El maltrato a las personas no puede existir en ningún lugar del mundo”.