El Gringo Heinze está en el lote de ídolos contemporáneos del club del Parque. Porque debutó en la primera división rojinegra y luego de hacer una brillante carrera por Europa y ser una pieza frecuente en la selección argentina, regresó a su destino de origen a ponerle el broche final a su trayectoria como futbolista de elite. Y volvió también en una situación complicada con los promedios y en 2013, en el recordado equipo del Tata Martino, se coronó campeón con la Lepra. Por eso no hay ninguna persona en el mundo Newell's, sea oficialista u opositor, que ponga en tela de discusión que el actual DT de Vélez es el más calificado para conducir este presente leproso. Y esta casi unanimidad refleja la seriedad que irradia Heinze.
2: Experiencia en lidiar con promedios
Gabriel Heinze asumió en Vélez a finales de 2017 y el Fortín estaba en la posición 24ª de la tabla de promedios, sobre 28 equipos y con cuatro descensos de manera directa. Y la performance del Gringo en la Superliga fue contundente. Dirigió 40 partidos y logró 17 triunfos, 13 empates y 10 derrotas. Sumó 64 sobre 120 unidades, lo que arroja un 53 por ciento de efectividad. Y así los de Liniers treparon hasta el puesto 11ª en los promedios y además clasificaron a la próxima edición de la Copa Sudamericana. Por eso el DT demostró que se puede atravesar una situación delicada apostando al buen juego y al protagonismo. Y además nunca le prestó atención a las críticas de la gente o el periodismo.
3: Promoción de juveniles y contacto con inferiores
Heinze, lejos de tenerle miedo a la promoción y consolidación de juveniles, los considera piezas clave para motorizar sus proyectos. El Gringo siempre apostó por los canteranos, logrando el ascenso en Argentinos Juniors y ahora en la enorme campaña que hizo con Vélez. En Liniers tomó decisiones drásticas, siempre buscando el bien colectivo del equipo. Por ejemplo relegó a los relevos al capitán Fabián Cubero y tampoco le tembló el pulso para poner a Mauro Zárate (hoy en Boca) en el sitio de la cancha que consideraba oportuno. Heinze considera que Newell's tiene un gran material en jugadores que asomaron en la primera división.
4: Perfil bajo y compromiso total
Si hay algo que va a necesitar Newell's en la próxima temporada es que el conductor del grupo esté compenetrado al ciento por ciento en la misión de amar un equipo supercompetitivo y que el plantel esté absolutamente concentrado en todo lo que se juega. Y justamente esta es una de las principales virtudes de Heinze, que jamás gasta energías en lo que rodea al fútbol y pone todos los cartuchos en que su alineación sea un torbellino de presión en todos los sectores de la cancha y que termine las jugadas con varios jugadores en el área rival. Además, su sola presencia absorbería buena parte de la presión que habrá en la atmósfera de cada vez que Newell's salte a la cancha.
5: La vitalidad de un técnico que recién empieza
El Gringo tiene la energía a flor de piel. Y como está dando sus primeros pasos en su carrera como entrenador no deja ningún detalle librado al azar y estás las 24 horas abocado de lleno a su función. Al igual que lo hacía en su etapa exitosa como jugador no concibe asumir un compromiso sin entregarse al máximo en pos de cumplir con el objetivo trazado. Cada entrenamiento es un verdadero laboratorio táctico en el que inculca con la pasión y perseverancia de un científico cada uno de los lineamientos estratégicos que pretende de sus dirigidos. Vive los partidos con intensidad junto a la línea de cal.
6: Presupuesto austero para armar el equipo
Es un DT que jamás pide más de lo que le puede dar la economía del club en que asume la función. Lo hizo cuando llegó a Argentinos y con escasos recursos armó un equipo que logró el ascenso a primera división. Y también repitió la fórmula en Vélez, donde sin incorporaciones rutilantes logró armar un engranaje que fue uno de los mejores que funcionó en la Superliga que acaba de finalizar. Justamente la tesorería leprosa no cuenta con el dinero para ir a la carga de nombres consagrados ni mucho menos. Por eso Heinze en este sentido también cierra como la opción más potable a contratar como DT. Cree que lo colectivo potencia lo individual.
7: Objetivos superadores
La misión prioritaria del próximo entrenador de Newell's será remontar los promedios y si logra zafar del descenso hasta podría ser considerado casi como ganar un campeonato. Pero Heinze otorga un plus en este sentido. Porque es un DT que siempre intenta ir un paso más allá y no se conforma con el objetivo básico. Contratarlo asegura que, si bien las cosas pueden salir bien o mal, jamás habrá un conformismo de su parte para bajar los brazos a mitad del río. Siempre buscará ir un paso más allá de lo posible, romper los límites y convencer al jugador de que puede dar un plus.
8: Equipos prepotentes y ganadores
Tal vez la principal característica de los equipos de Heinze es que nunca salen a mirar los partidos y a ver qué pasa. Al contrario, su actual Vélez, con aciertos y errores, se esforzó en llevar las riendas de los partidos en la mayoría de las canchas. Muchas veces lo consiguió y otras no, pero jamás negoció el intento de hacerlo. Y en este sentido tal vez lo influyeron dos entrenadores, que justamente también tienen estirpe rojinegra: Marcelo Bielsa y Gerardo Martino.