Una larga charla con Nery Domínguez donde Central fue prácticamente el eje de la misma. Periodísticamente estaba la obligación de hacerlo y al hoy jugador de la U de Chile no sólo no lo incomoda, sino que le fascina hablar del Central que ama. Cómo será que hubo un momento de la entrevista en el que el brillo de sus ojos daba cuenta de la emoción que intentaba contener y fue cuando hizo mención al gol “más lindo” que hizo con la camiseta de Central, en un clásico ante Newell’s, justo un Día de la Madre. Un momento al que tildó como “especial”. Pero un rato antes ya había dicho otras tantas cosas del club de sus amores y una de ellas fue: “A las cosas no hay que forzarlas, pero en algún momento se va a dar la vuelta a Central”. Con 32 años, no sabe si será pronto o dentro de un tiempo, pero lució convencido.
Las malas lenguas dicen que algún llamado de Russo recibiste.
Con Miguel tengo una gran relación porque es la persona que me dio la posibilidad de ser profesional, la chance de debutar en primera división. Estoy siempre en contacto con él más allá de lo deportivo. Me gusta escucharlo y aprender porque es una persona que aprecio un montón. Si ahora me habló o no es relativo porque siempre estamos en contacto.
El hincha de Central piensa que Russo es como un padre futbolístico tuyo, ¿vos lo sentís de la misma forma?
Yo también lo tomo así y considero un padre futbolístico por todo que te decía, que fue quien me dio la oportunidad de jugar. Después, depende de uno devolverle la confianza. Ese año fue único porque me tocó debutar en un momento complicado, de los más difíciles en la historia de Central, pero logramos el ascenso, que es algo que recordaré siempre. De mi parte lo único que podía hacer era retribuirle la confianza dentro de la cancha, por eso siempre le voy a estar agradecido.
¿Qué sentís como hincha de Central que en todos los mercados de pases el hincha se ilusione con tu vuelta?
Me genera orgullo, me da satisfacción porque me lleva a mis inicios, a todos esos años de inferiores y del sacrificio que uno hizo para llegar a primera división. Soy un convencido de que las cosas no hay que forzarlas y en algún momento se va a dar. Estoy tranquilo con eso, pero trato de enfocarme en mi presente y que las cosas se den solas.
Acabás de ponerle el título a la nota cuando dijiste que en algún momento se va a dar tu vuelta a Central.
Es que lo pienso de esa forma porque tengo mi vida en Rosario, pero insisto, todo a su tiempo y sin forzar nada porque si no las cosas pueden salir mal. Disfruto del presente, tengo un año de contrato en Universidad de Chile y estoy enfocado en eso. Más adelante se verá.
¿Y cuál es el presente de Nery Domínguez en la U?
Estamos en una pretemporada en medio de una reestructuración del equipo, con un cuerpo técnico nuevo y tratando de enfocarnos en hacer un buen año porque venimos de campañas malas, por eso la idea es que las cosas cambien. Queremos llevar a la U a lo más alto, que es lo que se merece. Siendo uno de los jugadores más grandes del plantel tengo la responsabilidad de guiar al resto en la idea que tenemos.
¿Encontraste algo de similitud en Universidad de Chile en comparación con lo que es el mundo Central?
Sí, totalmente. Lo de la gente es inexplicable, muy similar a lo que se vive en Rosario. El hincha es muy apasionado, muy fiel, y me encontré con una hinchada y una institución tremenda como lo es Central. Uno estaba ya acostumbrado a eso y es por eso que lo disfruto mucho, pese a la exigencia que tenemos.
¿En qué sentís que creciste en estos años, desde que te fuiste de Central?
La experiencia se da con los años, con los partidos, con las vivencias y con los momentos que te toca vivir. Con los errores vas aprendiendo y creo que mejoré en el entendimiento del juego, en ser un jugador más maduro. Si bien me fui de Central con 25 años, cada año que viví aprendí muchas cosas.
¿Te arrepentís de algo en tu carrera, hay algo que hoy pensás que no tendrías que haber hecho?
Trato de no pensar en eso, sino de enfocarme en lo que hice bien. Soy un jugador con mucha autocrítica y siempre le presto atención a las cosas en las que creo que me equivoqué, pero lo que hago es intentar ser mejor cada día.
Además de esa vuelta a Central que imaginás, ¿qué otro objetivo te trazás a esta altura de tu carrera?
Más que nada me enfoco en el presente y en entregar todo en el lugar en el que estoy. En lo personal aspiro a tener un buen año, pero más que nada en lo grupal. Este club viene peleando abajo hace un par de años y estamos en la búsqueda de cambiar eso. Ese es hoy mi principal objetivo y a medida que pase el tiempo iré buscando nuevas metas.
¿Cómo fue la transición del Nery Domíguez volante central clásico al zaguero central?
Uf, fue un poco frente a una urgencia táctica con el Chacho en Racing. Tuvimos un par de lesiones y algunas que otras suspensiones, nos vimos obligados a buscar un central y teniendo a Marcelo Díaz de volante central me corrieron unos metros más atrás. A partir de ahí empecé a jugar en esa posición y siempre traté de aprender los secretos del puesto, que son muchos, Es una herramienta más que tengo y como siempre trato de estar entre los once intento aportar desde donde sea.
¿Eso te hizo un jugador más completo?
No sé si más completo, pero sí siento que incorporé más conocimiento. Jugar como defensor te da más panorama porque ves a todo el equipo desde atrás y tuve la suerte de jugar en equipos que intentaban jugar bien y eso me ayudó mucho. Trato de seguir creciendo y si tengo que jugar en otra posición también lo haría porque pienso siempre en el beneficio del equipo.
¿Cómo definirías al Chacho DT que te dirigió?
Al Chacho lo tuve en Central y en Racing y es un entrenador bárbaro porque lo primero que hace es formar un grupo que disfrute del día a día, que vaya a entrenar con alegría, sabiendo que cuando hay que trabajar se trabaja en serio. Es un técnico muy exigente y cuando el fin de semana el equipo responde es algo que disfrutás más todavía. Soy un agradecido a él por haber sido parte de sus equipos.
¿Pero no hubo un técnico en inferiores que ya te había hecho jugar en esa posición?
¡Sí! En quinta división no tenía mucha continuidad en AFA y Fernando Lanzidei me llevaba a la Rosarina y me acuerdo que fue el primero que me puso en esa posición, que me dio una cinta de capitán y por eso soy un agradecido por todo lo que hizo por mí, por eso nos seguimos viendo, juntándonos a tomar un café cada vez que voy para Rosario. Siempre le voy a estar agradecido porque en inferiores me dio mucha confianza y un rol preponderante en sus equipos. Cada vez que puedo le recuerdo que fue el primero que me puso como zaguero central.
Como hincha y a la distancia, ¿qué te generaron estos últimos años un Central de perfil bajo, sin pelear cosas importantes?
Siempre estoy pendiente de Central, es inevitable no hacerlo y no soy quién para opinar, pero uno siempre quiere lo mejor para el club, por eso no me gustó ver a este Central al que le costó ser protagonista. Cuando arrancan ciclos nuevos las expectativas son otras y esperemos que este año nos vaya de la mejor manera, sobre todo porque está Miguel en el banco.
Si te digo cuál fue el mejor gol que hiciste o el que más gritaste en Central sé cuál me vas a decir, pero ¿sabés cuántos hiciste?
Sí, me acuerdo porque fueron pocos, je. Fueron seis. Y por su puesto el más recordado fue el que le hice a Newell’s, sobre todo porque fue el Día de la Madre. Fue una alegría doble porque mi familia lo disfrutó mucho, por eso ese gol siempre va a ser muy especial para mí, pero también para mi madre, a quien aprovecho para saludar, lo mismo con mi viejo. Ese gol va a ser recordado siempre por los hinchas de Central y también por mi familia.