Hacia afuera la dirigencia leprosa puede decir lo que quiera y está bien. Salir a defender la gestión de Orsi-Gómez es su obligación, y lo más conveniente. Pero hacia adentro la preocupación es mayúscula, para un inicio de campeonato que consideran muy malo. Que en nada cambió a lo que se venía trayendo. Por eso las urgencias de sumar, de dar señales de reacción, en la tarde-noche del Guillermo Laza ante un Deportivo Riestra sin presiones pese a que le va igual en los números. El margen se achicó para Newell’s. O se cambia, o se cambia.
Y los primeros que cambian son la dupla leprosa, que meterá mano en el equipo con decisiones importantes. Una puede no gustarle al hincha leproso, la otra seguramente sí. Y otra más generará divisiones. Pero lo cierto es que las modificaciones tienen lugar porque el cuerpo técnico ve que las cosas no están bien,
En la última conferencia de prensa, luego de la derrota ante Defensa y Justicia de local, hablaron mucho de la palabra “solidez”. Que el equipo no la tiene, que por eso sufre. Ese concepto engloba un poco más los errores individuales que Newell’s los tuvo también y fueron decisivos.
El combo de Newell's y sus resultados
Un combo que determinaron los resultados que se dieron, que englobaron apenas un punto conseguido rascando la olla hasta el final, lo cual es un mérito cuando no se encuentran las recetas ni los caminos. Seguir intentando vale, por supuesto. Como ante Talleres, Independiente y Defensa, mucho menos ante Boca.
Orsi-Gómez habrán notado en estas pocas semanas desde que se inició la competencia oficial que la paciencia es poca. Que esa herencia que sabían se colgaban al hombro, pesa pronto. Por las reiteraciones subjetivas de las puestas en escena en la cancha y las realidades objetivas de números que agobian. Ultimo lugar en la tabla anual, ahí nomás del fondo en los promedios. Nada que tranquilice mucho, aunque falte mucho para etapas decisivas.
Y es que hace tanto que no se ve un Newell’s que entusiasme, que esa carga se trasladó enseguida a este proceso que merece más tiempo, por supuesto. Pero que habrá que ver si lo tendrá si los resultados no aparecen pronto. Ya.
El punto de Deportivo Riestra que no es igual
Nadie quiere imaginar una caída ante un Riestra que tiene apenas un punto, pero que de ninguna manera tiene el mismo significado que para Newell’s.
Riestra es un club que goza el status de ser de primera, sin reclamos de sus pocas hinchas o socios, que juega en un estadio para menos de 10 mil personas, que nunca se llena además y que puede llegar a intimidar más que jugar ante 50 mil. ¿Quién se intimida más? ¿el rey que camina por calles de tierra o el pobre olvidado que se pasea por la corte?
>>Leer más: El único antecedente de Newell's en el Guillermo Laza tuvo seis goles y ninguno festejó
Además, del Riestra de Fabbiani que igualó en 2024 3-3 con Newell’s en la única vez que se enfrentaron en el Laza, un mínimo de 6 jugadores serán titulares este lunes. Pueden ser hasta 8. Es un equipo que juega junto hace mucho, todo lo contrario de este de Orsi-Gómez.
La dupla Orsi-Gómez tomó decisiones
Todo retrata entonces la dificultad del momento. Un contexto difícil donde Newell’s debe crecer para empezar a sacarse la angustia de encima y, por el contrario, volver a encender una ilusión muy olvidada en los últimos tiempos.
La dupla tomó decisiones, no se cruzó de brazos, busca la reacción, no pierde la fe. Sabe que es ahora, en el Guillermo Laza, y que más que ante Riestra, su principal lucha es interna. La de generar un equipo, la de fortalecer lazos y crear sociedades futbolísticas que lo acerquen a una victoria que precisa como el agua.