Newell's

Formica, del golazo soñado al esguince de rodilla

El Gato estaba intratable pero debió salir por lesión. Hoy se conocerá el grado de la dolencia.

Lunes 02 de Septiembre de 2019

La alarma se encendió en el Parque ayer durante el primer tiempo. Es que justo el que venía siendo el mejor de la cancha, con golazo incluido, como era Mauro Formica, quedó tendido sobre el césped luego de trabar una pelota y con evidentes signos de dolor, que hasta lo llevaron al diez leproso a tomarse la cabeza. Debió ser reemplazado y allí la preocupación en el Coloso se multiplicó. Tras la gran victoria rojinegra 4 a 1 ante Huracán el parte médico indicó que hasta el momento padece “un esguince de rodilla derecha y mañana (hoy) le realizarán estudios” para determinar el grado de la lesión. Claro que la incertidumbre está dada por el diagnóstico definitivo y, en consecuencia, por si podrá estar disponible para el clásico dentro de dos semanas.

   Formica estaba jugando un partidazo ante Huracán. Porque le salía todo bien con la pelota en los pies. Incluso en el amanecer del juego el Gato metió una corrida furiosa al vacío para marcarle el pase frontal a Cacciabue, que le permitió entrar libre a la puerta del área y sacar un latigazo impecable al palo derecho de Antony Silva para estampar el transitorio 1 a 0, cuando apenas se jugaban 5 minutos.

   Era una tarde que pintaba para comerse la cancha, ya que por los pies de Formica pasaba el pulso del partido. Pero llegó la mala noticia para los rojinegros. A los 23 minutos, luego de una infracción sobre Maxi Rodríguez que el árbitro Néstor Pitana sancionó con falta, el Gato y Calello siguieron lanzados en la jugada y el volante del globo trabó durísimo ante la pierna en el aire de Formica, que le desestabilizó la rodilla derecha y lo dejó tendido, muy dolorido en el césped.

   De inmediato la sensación de preocupación mayúscula se instaló en el Coloso. Dentro y fuera de la cancha. Porque sus compañeros y el cuerpo médico lo socorrieron rápidamente y los hinchas en las tribunas sintieron el impacto del mal trance por el que estaba pasando Mauro. No tardó en llegar la seña del cambio obligado y Frank Kudelka mandó a la cancha a Denis Rodríguez.

   El Gato salió en el carrito de asistencia y hubo un aplauso cerrado de parte de los hinchas para abrazar con el afecto a uno de los futbolistas más queridos que tiene el plantel rojinegro. La preocupación fue evidente, aunque todavía había mucho tiempo por jugar y por entonces la lepra ganaba 1 a 0.

   Hoy se conocerá el alcance de la lesión y se sabrá cómo serán los próximos pasos del Gato. Newell’s lo necesita en plenitud y hasta el momento estaba teniendo un buen rendimiento en todos los partidos.

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