El consejero delegado del Atlético de Madrid lamentó las declaraciones de Julián Álvarez, quien expresó públicamente su deseo de dejar el club colchonero, y aseguró que denunciará a Barcelona ante la Federación Internacional de Fútbol Asociación (Fifa) por negociar con el futbolista argentino durante el periodo protegido.
Apenas consumada la victoria argentina ante Austria en el Mundial, la Araña le dijo a la prensa en la zona mixta: "Creo que lo mejor para todos es una transferencia". Ahora, el consejero delegado del Atleti, Miguel Ángel Gil Marín, salió a responderle: "Lamento mucho sus palabras. No era el día para hacer esas declaraciones, era el día de (Lionel) Messi y de la selección argentina, no de Julián".
Además, aseguró que elevará una denuncia a la Fifa contra Barcelona. “Nuestra responsabilidad es defender los intereses del Atlético de Madrid", sostuvo. En la normativa de la Fifa, el período protegido es una etapa inicial del contrato durante la cual se busca garantizar la estabilidad contractual entre el jugador y el club. En el caso de Álvarez, que firmó su contrato el 12 de agosto de 2024, el período protegido se extiende por tres temporadas completas, ya que fue adquirido antes de cumplir 28 años.
Gil Marín sostuvo que el Barça le "faltó el respeto" al club madrileño. “Nos mienten a nosotros, al jugador, a los medios de comunicación y mienten también a su propia afición. Intentan hacer creer a todos que pueden aspirar a afrontar una operación para la que en realidad no están capacitados”, indicó.
La bomba de la Araña
Después del triunfo argentino en Dallas, la Araña deslizó que aún no sabe qué camiseta vestirá en el futuro inmediato, y sentenció: "No es momento para hablar de esto pero tampoco puedo esconderme, trato de ser una persona honesta".
"Hablé con la gente del club, con los que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia", soltó la bomba.
El club colchonero ya había dado a entender su malestar con el argentino en redes sociales, cuando felicitó a Argentina por su triunfo mundialista y a dos de sus futbolistas, Nahuel Molina y Nicolás González. Pero el tercer jugador rojiblanco que participó de la victoria, Julián Álvarez, no fue mencionado.
El presidente de Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, ya había afirmado que la única forma en que dejaría ir a Álvarez sería si algún club paga la cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Es por eso que el club madrileño ni siquiera se preocupó en analizar la propuesta de Real Madrid de una compra por 150 millones de euros. Los rumores indican que Álvarez estaría interesado en ponerse la camiseta de Barcelona, pero Arsenal y PSG son otras instituciones que lo tienen en la mira.