Camiones repletos de huevos, carne de pollo, verduras y otros alimentos comenzaron este martes a abastecer los mercados y puestos de venta en La Paz y El Alto. que Bolivia regresa lentamente a la normalidad tras el despeje de las rutas y después de más de 50 días de protestas antigubernamentales.
El presidente Rodrigo Paz dijo que “el bloqueo ha sido derrotado” y aseguró que continuará dialogando con todas las organizaciones como “parte del reencuentro entre todos los bolivianos”.
En el cuarto día del estado de excepción declarado por Paz para frenar los bloqueos —los cuales paralizaron a La Paz y otras ciudades, y provocaron desabastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno medicinal—, los precios de los alimentos comenzaban a volver a la normalidad. Unos treinta huevos, que se vendían durante el bloqueo entre 65 y 70 bolivianos (unos 10 dólares), ahora costaban aproximadamente la mitad.
Después de varias semanas, algunos productores llegaron hasta un barrio popular para vender directamente desde sus camiones a la población.
Mientras tanto, la Administradora Boliviana de Carreteras realizaba la limpieza de las vías a nivel nacional, incluyendo las del centro del país, donde se mantuvieron los cortes de ruta hasta el lunes. El expresidente Evo Morales llamó a sus seguidores a pausar las protestas en esa y otras zonas.
El presidente Paz afirmó que el estado de excepción se mantendrá pese a que el país vuelve poco a poco a la normalidad. “Bolivia se tiene que ordenar porque no se puede volver a repetir lo que ocurrió estos últimos 50 días”, agregó.
Los estudiantes de La Paz y su vecina ciudad de El Alto volvieron a las aulas tras más de un mes de asistir a clases virtuales. Aunque aún hay filas de autos en las estaciones de servicio, la petrolera estatal aseguró que se agiliza el abastecimiento.
Desde inicios de mayo tres sectores sindicales comandaron las protestas: la Central Obrera Boliviana (COB), que firmó un acuerdo con el gobierno el viernes; el sindicato campesino-indígena Túpac Katari, que lideró los bloqueos en La Paz y ordenó el repliegue tras el estado de excepción, y los seguidores de Morales que dejaron las protestas a pedido del exgobernante.
Las pérdidas totales por los bloqueos superan los 2.500 millones de dólares, según estimaciones del sector empresarial.