Newell's

"Diego era un capo dentro y fuera de la cancha"

El Gringo Ricardo Giusti fue invitado para estar presente mañana en el partido Newell's-Gimnasia y ser uno de los que recibirá a Maradona. "Rosario va a ser una fiesta", sostuvo el ex volante.

Lunes 28 de Octubre de 2019

Si se habla de Ricardo Giusti la referencia que aparece enseguida, entre tantas, es la selección nacional, campeón del mundo y Newell’s. Y rápidamente se lo liga a Diego Armando Maradona, del que fue uno de los “socios” dentro del campo de juego y, sobre todo, en México 86 (también jugaron juntos en Argentinos Juniors). Lo paradójico de todo esto es que para el Gringo, oriundo de Albarellos, es que el Diez es también un ídolo para él. Por todo lo que significó y significa para el fútbol en su totalidad. “Lo tomo así porque además de lo que hizo dentro de la cancha era un capo fuera de la misma”, simplificó el ex volante en la charla que mantuvo con Ovación y hablando desde un lugar de admiración, como la que tienen millones de hinchas que disfrutaron de la magia de Diego. Y que mañana estará en el Coloso para vivir quizás una tarde-noche de extrema emoción justo en la víspera de su cumpleaños número 59.

Giusti inició el diálogo haciendo referencia a las declaraciones que realizó la Fiera Rodríguez durante la semana. Y dijo: “Escuché a Maxi decir que es un ídolo para toda la gente. Y a todo ídolo como es para nosotros que nos gusta el fútbol nos encanta verlo en una cancha. Esté donde esté. Es una felicidad para él encontrarse dirigiendo, pisar un campo de juego y estar en contacto con jugadores todos los días. Y que aporte el conocimiento que tiene. Después eso no implica tener buenos resultados porque depende de muchas situaciones, circunstancias y motivos. Me da mucha alegría que Diego esté dirigiendo”.

Dijiste que es un ídolo también para vos a pesar de conocerlo y haber compartido tantas cosas. Es algo fuerte que lo digas.

Sabés qué ocurre, es un ídolo porque el tipo nos demostró dentro y fuera de la cancha lo que es para nosotros. Compartimos muchas cosas y es el número uno. Los ídolos se encarrilan dentro de lo que nos gusta. Si te gustaran las carreras tendrías a otro, pero a los futboleros lo tomamos así porque además de lo que hizo dentro de un terreno de juego era un capo afuera. Lo que digo siempre es la valentía que hay que tener para llevar adelante un grupo, decir las cosas y administrar situaciones. Siempre estuvo al pie del cañón y de manera democrática. No es que se debía hacer lo que él decía. Por eso nosotros hablamos de la idolatría hacia Diego.

¡Qué difícil debe ser Maradona!

Para que te des una idea, hace más de 30 años no había redes sociales y poca tele y cuando íbamos a cualquier lado del mundo lo que hacíamos era dejarlo que Diego baje porque había una multitud en los aeropuertos, hoteles y canchas. Todos querían verlo y tocarlo, nosotros pasábamos desapercibidos. Te da una idea el alcance mundial que tiene esa idolatría. Es increíble. Hasta el día de hoy tras dejar el fútbol sigue siendo Maradona y hay una atención tremenda.

Justo le toca Gimnasia, que está hundido en el fondo de las tablas y por más Maradona que haya y motivación milagros no puede hacer.

Hoy hablamos de Gimnasia y más allá de que también estuvo dirigiendo la selección el fútbol tiene muchas aristas. Se tienen que alinear los planetas para ganar, por ejemplo, un campeonato Mundial. Lo que dice Jorge Valdano es cierto porque se deben dar muchas cosas para lograrlo. Y para hacer una buena campaña deben suceder cosas. Tener buena gente, buenos jugadores, buenas canchas, buenos dirigentes, utileros y el grupo debe estar fuerte. Tal vez la gente se cree que con jugar bien o mal está. Se trata de lo que pasa en la semana, la cabeza de todos, que el grupito de futbolistas (referentes) esté alineado al entrenador y conduzca al resto. Esto es así. Hoy le toca a Diego dirigir este plantel y la tiene que luchar.

La Superliga, que no atrapaba demasiado, se potenció con el arribo de Maradona y, además, generó un gran negocio.

Donde va Maradona es negocio. Eso lo digo sin vueltas. Después lo que sucedió desde que llegó es una activación del fútbol de la Superliga, que estaba chata, monótona y de repente aparece para levantarla. Pero todo va de la mano de los resultados, que son los que mandan. Por lo tanto, si anda mal algún día Diego va a pegar un portazo, ja. Mientras Gimnasia siga activo y tenga la chance de zafar todos los días que juegue los estadios se llenarán para homenajearlo. Por eso digo que lo del martes será espectacular. Es maravilloso lo que sigue haciendo este muchacho.

¿Messi o Maradona?

Esas son discusiones de café y no me inclino por ninguno de los dos. Para nosotros Diego fue y es un ídolo, pero no puedo opinar quién es mejor futbolísticamente y no creo que se pueda decir por herencia. No puede haber coherencia ni seriedad de uno u otro porque se habla de un fútbol de hace treinta años y otro actual. Se inventaron un montón de cambios. Quizás sería difícil ponerlo a Diego en el fútbol actual y viceversa. No hay una respuesta sólida ni coherente.

Lo que sí está bueno para el ego rojinegro es que Maradona se puso la de Newell’s como también lo hizo Messi, en este caso en las inferiores.

Lo más importante es que Diego se haya puesto la camiseta de uno de los clubes de la ciudad, no digo de Newell's ni Central, sino el hecho que haya venido a Rosario, que se haya visto la ciudad en todas partes del mundo y se siga hablando porque en el currículum aparece Newell’s Old Boys de Rosario. Creo que los rosarinos debemos disfrutar, incluidos los de Central, porque le ha generado a la ciudad una trascendencia increíble.

¿Vas a estar como invitado en el encuentro ante el lobo?

Me llamaron del club y, obviamente, voy a estar, voy a ir a la cancha y haré lo que digan.

¿Hace mucho que no lo ves a Diego?

Hace bastante. Hablé hace seis o siete meses. Diego es un tipo muy especial en todo. Porque hay momentos en que uno habla todos los días como en algunas épocas y otras que no. Pero a veces, como sucede con los amigos, no nos llamamos ninguno de los dos. Lo de Diego es otra cosa. Uno tiene ganas de hablar, pero a la vez pensás que lo vas a molestar. Además, hay que tener presente que el teléfono no lo tiene siempre encima y no le da bola.

El martes se paralizará la ciudad, de eso no hay dudas.

Sí, y será algo muy lindo y que se mire de todos lados. Rosario va a ser una fiesta. Es la ciudad donde vivimos, la queremos y es lo más trascendente.

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