Allá lejos y hace tiempo quedó el sprint de Central del primer semestre, que casi lo lleva a instancias finales de la Copa de la Liga y que lo clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El lógico receso y la disputa de la Copa América que atrapó como nunca a los argentinos le pusieron un enorme paréntesis a ese envión y por lo tanto los interrogantes estaban planteados. ¿Cómo volvería el equipo del Kily al ruedo? ¿Mantendría el nivel al menos, ante un rival de menores recursos futbolísticos pero que nunca paró de competir? ¿Y cómo asimilaría encima dos ausencias de mucho peso como las del arquero Jorge Broun y el capitán Emiliano Vecchio? Los 90 minutos en la lejana San Cristóbal entregaron las respuestas. Y aunque no fueron todas satisfactorias, como tampoco la victoria que se le escurrió de los dedos en el último instante, el empate sí dejó la sensación que tiene todo servido para definir la clasificación a los cuartos de final en casa. Es que aún con dos chances de empate, 0-0 y 1-1, lo logrará por el valor doble del gol de visitante.

























