Para un entrenador no debe haber mejor sensación que encontrar respuestas de parte del equipo en situaciones que pintan complicadas. Y Miguel Angel Russo sin dudas debe estar más que conforme con lo sucedido en este arranque de semestre, en el que igualmente no se puede dejar de lado lo que fue la eliminación de Copa Argentina. Es que ante ese panorama que en Central asomaba sombrío, el entrenador tomó algunas decisiones importantes, en las que hubo sostén desde dentro del campo de juego. Y eso fue lo que puso al canalla nuevamente en modo competitivo, frente a una seguidilla de partidos que se las trae en y la que habrá cosas importantes en juego. La apuesta por un equipo alternativo en el reinicio de la Liga Profesional, la jugada estratégica de Jonatan Gómez en la revancha ante Inter e incluso el triunfo en el partido de ida de la serie dan cuenta de todo ello.
El técnico está para eso, para tomar decisiones, y las mismas generalmente son evaluadas de acuerdo a los resultados. Por eso estas últimas semanas le dan al técnico canalla la posibilidad de pensar que lo que proyectó tuvo sustento.
No debe haber sido nada fácil para Russo poner la mente en blanco, adquirir la serenidad necesaria y mirar con optimismo el futuro después de lo que fue la derrota en cancha de Platense que dejó al equipo huérfano de la posibilidad del título en Copa Argentina y, además, de la chance concreta de pelear por la clasificación a las copas internacionales del próximo año. Sin embargo, creyó que lo conveniente era jugársela por la base de ese equipo que tropezó.
Respuesta2MB.jpg
Russo no quedó conforme con el arranque del semestre. Después de eso Central se recuperó.
Marcelo Bustamante / La Capital
La primera estación en el escenario de las respuestas apareció. Aun en el marco de que la apuesta por Maximiliano Lovera en un puesto (el de volante por derecha) en el que viene probando con diferentes actores no le haya salido del todo bien, la presencia del equipo como tal fue claramente satisfactoria. Por la sencilla razón de que en esos primeros 90 minutos de la serie ante Inter su equipo logró el objetivo de mínima: ganar en condición de local para viajar a Brasil con cierta cuota de tranquilidad.
Russo y un nuevo plan, más arriesgado
Pero de inmediato llegó el momento de pensar en otro plan, un tanto más arriesgado si se quiere, que fue el de barrer con la mayoría de los habituales titulares y meter diez cambios (el único que se mantuvo fue Jorge Broun) para el partido contra Sarmiento. Otra respuesta satisfactoria.
>>Leer más: Central tras la clasificación: rápida vuelta al trabajo
No sólo el equipo pudo arrancar con el pie derecho en el reinicio de la Liga Profesional, sino que la victoria fue de una contundencia impropia para lo que el canalla venía realizando, incluso desde el semestre anterior.
Respuesta4MB.jpg
Central goleó a Sarmiento con mayoría de jugadores que venían con muy poca continuidad.
Marcelo Bustamante / La Capital
Allí los que no venían con mucho ritmo de competencia no hicieron otra cosa que entregar una respuesta acorde a las expectativas. Incluso se llegó a pensar que algunos de los que fueron titulares ese día habían hecho, cuanto menos, el mérito suficiente como para ser tenidos en cuenta para la revancha ante Inter en Porto Alegre. Pero no fue el caso. Parece lejano en el tiempo, pero vale el asterisco de que la única victoria que el canalla había logrado en la Liga Profesional había sido también en medio de un plan especial: con el alternativo y en condición de visitante, ante Riestra.
En el marco de la vuelta del equipo titular, sí hubo tiempo para una idea muy puntual por parte del entrenador, que con un solo cambio de nombre intentó alterar las coordenadas de un partido que se imaginaba en la previa, sobre todo del lado de Inter.
Esa apuesta fue la inclusión de Jonatan Gómez, aunque lo saliente no fue eso, sino la alteración en los roles habituales de los volantes por afuera. En Inter pensaron en un desarrollo de partido atacando preferentemente por el sector derecho, a espaldas de Jaminton Campaz, pero llamativamente el colombiano apareció por el otro sector. Y en ese carril fue Jonatan Gómez, con una consigna clara por parte del técnico: la de tapar la subida de Bustos y colaborar en el retroceso para que Agustín Sández no quede expuesto.
Respuesta3.jpeg
Jonatan Gómez, la gran apuesta de Russo en Porto Alegre, tuvo una actuación acorde a las expectativas.
Marcelo Bustamante / La Capital
El volante canalla cumplió al pie de la letra con el pedido del DT y no sólo colaboró, sino que fue uno de los puntos más altos del equipo.
Puede tomarse como un hecho aislado, pero no lo es. Porque hubo algo que se pensó de manera especial, sorprendiendo a propios y extraños, y que resultó satisfactorio. Sería injusto basar la clasificación únicamente en ese punto porque el equipo entero jugó el partido que Russo imaginó, pero la de Jonatan Gómez fue una parte importante de esa estrategia.
No todo lo que Russo piensa y ejecuta se cumple porque sino, no hubiera sucedido lo de Barracas Central, pero fue justamente después de ese tropiezo donde el DT, desde afuera, tomó unas cuantas decisiones importantes que tuvieron una muy buena devolución desde adentro.