Russo metió mano. Cambió un nombre en la formación respecto a la ida pero puso en cancha otra idea, aún con el mismo dibujo táctico. Y cuando creyó que era el momento de cuidar lo que se estaba consiguiendo, modificó el esquema para terminar abrochando un muy buen empate 1 a 1, que en realidad fue un triunfo de Central en Porto Alegre, porque le dio la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Ah! Y el hombre que mandó a la cancha desde el vamos, terminó siendo la figura canalla: Jonatan Gómez.
El técnico auriazul mostró muñeca para un partido tan importante. En la ida formó el 4-4-2 debido, una vez que ya le dio cabida definitiva a la dupla Marco Ruben-Enzo Copetti, con Maximiliano Lovera de volante por derecha. Pero ya en ese encuentro quedó disconforme y en el entretiempo lo sacó por Jonatan Gómez.
Esa fue la apuesta de Russo para la revancha, pero con una particularidad. Lo mandó a Gomito por izquierda y a Campaz por derecha. Y si bien intercambiaron, en gran parte así quedaron dispuestos y el que llevó la camiseta ocho canalla se mostró cómodo, por un lado y por el otro.
Gómez cuidó la pelota, la hizo circular con criterio para sacarle vértigo a los embates iniciales de Inter y metió garra, como cuando le dio al límite a Mercado.
Con quien más se entendió en ese mediocampo Gómez fue con Mauricio Martínez. Caramelo volvió a desempolvar su experiencia que precisamente eso era lo que necesitaba el equipo ante semejante marco.
Y tanto se necesitaba de experiencia, que cuando se llegaba al quinto minuto de adición, Martínez se la quedó bárbaro ante varios rivales que lo presionaron por derecha y se la entregó limpito al medio a Kevin Ortiz, que había ingresado al final, quien la perdió insólitamente generando el último tiro libre.
Así Inter tuvo una chance más, Rochet la llegó a conectar y cuando Mallo despejaba sobre Santos Borré, el colombiano exageró una disputa para tirarse y pedir penal, lo que generó el tumulto del final.
Para entonces, Russo ya había metido cinco abajo y un solo punta (antes Malcorra ingresó por Ruben), saliendo precisamente Gómez por Alan Rodríguez para eso. Quedó Martínez, la segunda figura, y el resto para bancar la parada para la gran noche canalla.