Opinión

El peronismo, aquí y ahora

Claves. El final de la historia entre Cristina y el justicialismo anti K tendrá influencia en Santa Fe. Hoy, el PJ provincial se muestra competitivo para recuperar la provincia. Perotti, táctica y estrategia.

Jueves 26 de Julio de 2018

Ahora sí, en Santa Fe, empieza a moverse la política. El reloj preelectoral avanza y, en ese devenir, el peronismo busca evitar que un escenario de enfrentamiento nacional entre el kirchnerismo y el peronismo federal lesione sus chances de volver a gobernar la provincia.

Omar Perotti es el candidato lanzado desde fines de 2017. Quiere ser gobernador de Santa Fe, aunque algunos le hayan sugerido ir por más y meterse en la posibilidad de escalar por medio de una fórmula presidencial. Porque, se sabe, la candidatura a jefe del Estado en ese vector puede estar accesible para muchos.

"Me dicen eso para sacarme de la provincia", suele responder el rafaelino, quien sigue adelante con su plan de recorrer todos los departamentos con su "Proyecto Santa Fe". La decisión de viajar hacia las ciudades más importantes tiene que ver con escuchar los reclamos de la gente, antes que designar especialistas en cada área para que opinen. "Si hacía lo segundo corría el riesgo de estar mostrando antes de tiempo eventuales miembros de un futuro gabinete", revelan.

Fiel a su estilo, Perotti no dio señales sobre cómo será su voto en el Senado respecto del aborto. Lo más probable es que pretenda incorporar cambios a la ley que llegó a la Cámara alta desde Diputados. "Así como vino, será inaplicable, y se demorará su aplicación por los que recurran a la Corte Suprema. Lo mejor será hacer una ley aplicable", confían en cercanías del rafaelino.

Pero, además, y tal vez por encima de todo, está evaluando cómo se llegará a la votación. El silencio le sube el precio, y una definición tendrá repercusión sonora en todo el país. En vísperas de una campaña electoral, y con su par del Senado, María Sacnun, ya habiendo decidido el voto, el legislador analiza con lupa el derrotero de la situación.

Todos los dirigentes peronistas de la provincia de Santa Fe saben de memoria que para volver al poder, Perotti es la única opción, salvo una aparición sorpresa. Y que la caída de Mauricio Macri en las encuestas, y de la marca Cambiemos, lleva agua para su molino.

En Santa Fe, todas las encuestas, hacen alusión a la reaparición de un escenario de tres tercios, que el triunfo del macrismo en las legislativas del 2017 había puesto en duda de cara a los comicios ejecutivos. Hoy, todos los escenarios están abiertos. Si el esquema se definirá como en la última parada electoral, los detalles definirán la cuestión. Pero se equivocan los que instalan el mismo escenario que hoy para 2019. No hay que convertir la foto en película.

Cambiemos ganó las elecciones legislativas merced a un voto migrante del Frente Progresista. De electores que, anteriormente, habían votado al socialismo. ¿La crisis económica hará que esos votos vuelvan a esos territorios o será Perotti el que los capitalizará, si es que le gana la interna a Marcos Cleri, entre otros adversarios internos que planteará la primaria peronista? ¿Habrá interna peronista?

El lunes, el senador Armando Traferri sorprendió a propios y extraños al avalar la posibilidad de incorporar al socialismo y a sectores del radicalismo a un gran frente. Esa opción jamás será aceptada por Perotti. Traferri quiere enviarle un mensaje al senador, para que internalice la imposibilidad de llegar a la Gobernación sin el concurso de todo el peronismo.

El martes, durante un largo rato, Perotti y Traferri mantuvieron un encuentro, en el que el sanlorencino le pidió que se ponga al frente de la causa peronista en la provincia. Hay una situación que atraviesa el bloque que preocupa a algunos peronólogos . "El senador por San Javier, Pepe Baucero, le quiere poner «Gobernador Lifschitz» a un puente. Y hay dos más que hasta podrían votar a favor de la reforma. Tenemos que evitar que se nos rompa el bloque", vocean. De algunas de estas cosas hablaron Traferri y Perotti.

La posibilidad exclusiva que tiene el PJ como tal de alzarse con la Casa Gris es repitiendo el esquema de 2015 y 2017. Todos por adentro, en una primaria que sea ordenada. La idea de una Paso contenedora, sin desbordes, es lo que quiere Perotti. De lo contrario, la elección general no podrá unir lo que la primaria separó.

Lanzados ya Cleri por el kirchnerismo más vinculado a La Cámpora, y Leandro Busatto a La Corriente, de Agustín Rossi, lo que falta dilucidar —como siempre en las antesalas electorales— es qué hará María Eugenia Bielsa. Sobre la humanidad de la hierática arquitecta abundan los mitos: que Cristina le pedirá que sea candidata a gobernadora por el sector, que ella quiere incorporar a sectores del progresismo (como Ciudad Futura), y otras cuestiones por el estilo. Bielsa se reunió con diferentes sectores, habló y escuchó. En algún momento se decidirá. O no.

Además de esos nombres, sumados a los de Sacnun y Claudia Giaccone, algunos senadores no descartan el nombre de Alejandra Rodenas. Para entender el final del capítulo peronista provincial habrá que esperar cómo se desmadeja la interna nacional. Una cosa será con Cristina jugando por adentro de la estructura justicialista y otra la ruptura. Las dos cuestiones ejercerán su influencia en la política local.

En Rosario, Roberto Sukerman aparece como el candidato natural del peronismo, aunque Perotti podría llevar su propio postulante en la ciudad. También aquí se menciona a Rodenas. En su momento, se habló de Alejandro Grandinetti, que está en el Frente Renovador y habló varias veces a solas con Perotti. ¿Formará parte Sergio Massa de un espacio panperonista que habilite esa chance a todas las ciudades?

La primera data cierta sobre lo que viene, la traerá la fecha de las elecciones en la provincia. Y ese gran dato, por ahora, sólo lo tiene el gobernador Miguel Lifschitz.

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