La Región

Timbúes de luto: un choque se cobró las vidas de tres jóvenes

Dos muchachos de 19 y 20 años y una chica de 19 fallecieron tras el impacto. Una adolescente de 17 fue internada con heridas graves.

Domingo 13 de Mayo de 2018

La comunidad de Timbúes está de luto. Ayer, los vecinos de esa localidad despertaron con la tremenda noticia de la muerte de tres jóvenes (dos varones y una chica) en un choque frontal que se produjo en un camino paralelo a la autopista Rosario-Santa Fe. Una cuarta joven, de 17 años que iba en el mismo auto, debió ser internada e intervenida quirúrgicamente y se encontraba ayer en estado delicado.

   No se entiende bien qué fue lo que ocurrió en este siniestro cuya mecánica es objeto de investigación. Pero eran las 5.30 de la mañana cuando los jóvenes, que iban en un Fiat Súper Europa, chocaron de frente contra un minibus Mercedes Benz Sprite.

   Brandon Zárate, de 19 años, iba al volante del auto. A su lado se trasladaba Noel Alejandro Ruiz, de 20. Dos jovencitas, Ximena Ayelén Díaz (19) y Rocío P. (17), ocupaban los asientos traseros.

   Fue tan violento el impacto que Brandon, Noel Alejandro y Ximena perdieron la vida. Los dos muchachos fueron reconocidos inmediatamente, la identidad de Ximena demoró algunas horas en corroborarse. El automóvil quedó totalmente destruido y el utilitario terminó con la parte delantera desfigurada.

   Rocío Nair, de sólo 17 años, fue trasladada al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Fuentes del Ministerio Público de la Acusación afirmaron que la chica sufrió doble fractura de fémur y fractura de cadera, que fue intervenida quirúrgicamente y permanecía con coma inducido. De acuerdo a la última actualización a la que tuvo acceso este diario, continuaba al caer la noche de ayer en terapia intensiva.

    El minibus, utilizado para el transporte de operarios de la zona, era conducido por Bernardo L., de 55 años, vecino de La Ribera, quien en el momento del accidente circulaba solo y no sufrió heridas.

   Al lugar llegaron, además de personal policial, los bomberos zapadores (quienes quitaron los cuerpos del rodado), el médico de policía, el área criminalística y personal de la Guardia Municipal.

   El caso recayó en el fiscal de San Lorenzo Aquiles Balbis, quien dio intervención a Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones, solicitó pericias de planimetría, croquis del lugar, fotografías, examen de alcoholemia y alcoholuria al conductor del minibus, su identificación, toma de testimonios y levantamiento de rastros.

   El accidente se produjo en una ruta asfaltada de doble mano que corre paralela a la autopista y que une Puerto San Martín —de donde venían los chicos— y Timbúes, lugar de residencia de las víctimas. Parado frente a la comisaría, un vecino explicó que el choque fue a pocos metros de una curva y contracurva leve pero “muy traicionera. Yo la hago siempre, y a veces puede ser difícil retomar la ruta”, narró. El camino, que este diario también recorrió para llegar hasta el pueblo, está en muy buenas condiciones.

Dolor en la espera

Ayer, en la morgue de la calle Mitre entre Bolívar y España, frente a la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Timbúes, reinaba el desconsuelo. Muchas personas, en su mayoría jóvenes, ocupaban el parque de ingreso en cuyo fondo se levanta el edificio donde permanecían los cuerpos. En medio de abrazos y llantos, permanecían en una interminable espera. Quienes caminaban por los alrededores invariablemente iban o salían del lugar. Las caras de congoja eran inocultables y revelaban la simpatía por los chicos que ahora el pueblo despide.

   Alan, primo hermano de Brandon, contó a La Capital que los jóvenes “venían de un cumpleaños. No entendemos qué pasó”, dijo escuetamente el joven, que se enteró de la desgracia porque llamaron a su hermano con urgencia y él terminó dándole al resto de la familia la noticia.

   Ignacio, Tomás y Ezequiel eran amigos íntimos de Brandon y Noel. “Andábamos juntos para todos lados. Eran muy queridos los dos”, contó Ezequiel sin poder expresar en palabras, igual que sus compañeros, los sentimientos que lo invadían en ese momento. “A mí me lo dijo mi hermana porque la noticia saltó en internet y ella reconoció el auto al que hacían referencia, comentó Tomás a este diario, parado junto a sus amigos frente a la plaza del Carmen.

En las redes

El dolor también se expresó en las redes sociales. El muro de Facebook de Brandon se llenó de condolencias. Agustina C. posteó, entre otras cosas: “¡No tengo palabras hermano! Despertarme con esta terrible noticia. En nadie nunca voy a encontrar una chispa como la tuya, tu compañerismo, siempre al pie del cañón, nueve años de amistad. ¿Por qué te tuvo que tocar a vos? No quiero creerlo. No puedo. No quiero despedirme”.

    Otra joven, identificada como Bëluu G., escribió: “Si Dios existe seguramente se debe llevar a los mejores para disfrutarlos. Yo me quedo con tus sonrisas, con los momentos que pasamos. Porque Dios me dio el privilegio de conocerlos y compartir con cada uno un momento de mi vida. ¡Vuelen muy, pero muy alto, hermosas personas!”.

   Y Marcos S. anotó: “No se dan una idea de lo que los voy a extrañar, no se dan una idea de todo lo que me hacen falta ahora. Saber que hoy ya no están me parte en mil pedazos, se que ahora están en un lugar mejor en un lugar donde no hay dolor. Pero cómo me gustaría que esto jamás hubiera pasado y estén acá conmigo. Pero es como todos dicen, «uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde», y hoy me toca perderlos. Descansen en paz y vuelen muy alto”.

   Fueron sólo algunos de los numerosos comentarios de amigos que se filtraron en el muro del joven que conducía el automóvil, con condolencias a todas las familias. La congoja y el pesar que cubría la atmósfera de Timbúes ayer por la tarde no hicieron más que ponerle caras y cuerpos al dolor.


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