La agenda de obras públicas del segundo semestre está marcada por el pronóstico sobre el efecto de El Niño en Rosario. Mientras el gobierno de Santa Fe se encarga de tareas preventivas a mayor escala, la Municipalidad realizará más de 300 intervenciones para prevenir anegamientos e inundaciones por lluvias a nivel local.
El secretario de Gobierno de la ciudad, Sebastián Chale, confirmó que el plan de trabajo se articula con el de la provincia para mejorar las condiciones de los canales Salvat e Ibarlucea, así como los arroyos Ludueña y Saladillo. "Lo complementamos con el mismo trabajo en canales secundarios, emisarios y zanjas que desaguan en los cursos principales", explicó este miércoles a través de LT8.
El fenómeno de El Niño puede provocar precipitaciones extraordinarias y tormentas intensas en el segundo semestre, sobre todo a partir de septiembre. En el mapa de las autoridades rosarinas se priorizan las obras para evitar inconvenientes en sectores del noroeste, el oeste y el sudoeste si el nivel de agua supera el registro habitual.
Rosario se prepara para esquivar el golpe de lluvias abundantes
Chale recordó que el plan de prevención se puso en marcha a principios de año. En el marco del acuerdo con la provincia, el municipio se ocupó de reforzar el área de Protección Civil, entre otras medidas. El exconcejal destacó la compra de vehículos nuevos para garantizar una respuesta efectiva ante una emergencia.
"Estamos mucho mejor y más preparados que cuando ocurrieron las grandes inundaciones en el noroeste", sostuvo el funcionario en cuanto a la infraestructura disponible actualmente y los proyecto de reformas. En este sentido, enfatizó: "Lo que hagamos en Rosario sirve mucho en el marco de un plan integral".
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Uno de los puntos más sensibles del mapa por los antecedentes de anegamientos es Empalme Graneros, donde recientemente se inició una intervención para mejorar 145 cuadras. "Estamos con una obra de pavimento definitivo en todo ese sector y hemos avanzado también en una red de desagües formales en un 25 o 30 por ciento", apuntó el secretario de Gobierno de la ciudad.
De acuerdo al cronograma oficial, las obras en ese sector de la ciudad se completarán en un año. Mientras tanto, el representante del municipio advirtió a nivel general: "Una lluvia por encima de registros habituales como la que se espera para este verano nos puede poner en tensión".
Canales, zanjas y el problema de la Circunvalación
En total, la Municipalidad se encargará de la limpieza y el mejoramiento de más de 300 canales, zanjas y desagües conectados con los principales canales de escurrimiento de la ciudad. "El cuarto nivel son las zanjas a nivel residencial, en barrios que no cuentan con pavimento definitivo", añadió Chale con respecto a los trabajos que se van a intensificar hasta el inicio de la primavera.
Por otro lado, el funcionario remarcó que "faltaría algún trabajo" en áreas vecinas a la avenida Circunvalación para apuntalar el plan de prevención coordinado con el gobierno santafesino. En este sentido, señaló que la autopista urbana es "un sistema muy importante" en materia de infraestructura y le hicieron un reclamo a la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) para resolver el problema cuanto antes.
Si bien el municipio tomó el camino formal para tratar de impulsar las obras que actualmente le corresponden a un nivel superior del Estado, el secretario de Gobierno deslizó que la respuesta más accesible se vincula con el proceso de licitación del corredor dentro del tramo Portuario Norte de la Red Federal de Concesiones. "Con la adjudicación, eso también tendría que resolverse", indicó.
En tercer lugar, el exconcejal señaló que Nuevo Alberdi es otro barrio prioritario en la agenda de intervenciones para prevenir anegamientos por tormentas y lluvias abundantes. Al respecto, precisó: "En la zona semirrural todavía hay mucho para hacer en materia de canalización".
La respuesta al efecto del fenómeno climático de El Niño en Rosario excede el alcance de las autoridades locales. Con esa premisa, el gobierno santafesino organizó este martes un encuentro con intendentes y presidentes comunales en la Sala Lavardén. "No es sólo lo que hagamos acá, también es importante lo que hagamos arriba", acotó Chale el día después de la reunión.
El funcionario municipal recordó que en el norte del Gran Rosario "hay mucha más gente viviendo" y esto implica cambios en el escurrimiento del agua de lluvia hacia la ciudad. Además, recordó que se multiplicaron las urbanizaciones en lugares bajos y consideró que eso puede incrementar el riesgo de anegamientos.
Por el lado de la provincia, el plan preventivo incluye operativos de limpieza y desmalezado en canales urbanos, zanjones, emisarios y aliviadores. Para realizar algunas de estas tareas se implementó una inversión de 1.300.000 dólares en excavadoras de brazo largo y topadoras con el fin de agilizar el mantenimiento integral de la red de canales.
En Rosario, la mayoría de los barrios que requieren mayor intervención estatal se ubican hacia el oeste. A los sectores antes mencionados se suman Los Pumitas, Villa Banana, Tío Rolo, Fisherton y Hostal del Sol. La excepción en la lista es El Mangrullo, cerca de la desembocadura del arroyo Saladillo.