Tras fotografiarse con referentes de iglesias evangélicas que participan de la política santafesina, Leda Bergonzi habló sobre su relación con la Iglesia católica, marcó distancias con su conducción y explicó cómo se sustentan las reuniones que la tienen como protagonista.
Leda Bergonzi explotó en 2024. Fue furor y hasta recibió el apoyo de la Municipalidad y la provincia de Santa Fe para realizar sus encuentros en el expredio de la Rural en el Parque de la Independencia. Al principio también tuvo el guiño de la Iglesia católica de Rosario, pero con el tiempo se fue diluyendo. Tal fue así que hoy los encuentros que encabeza la "sanadora espiritual" están en un stand-by. “La Iglesia pidió un tiempo de receso que estamos transitando”, sostuvo este lunes Leda en un programa de América TV.
“Nosotros queremos hacer el bien. Es contradictorio cuando alguien quiere hacer el bien y es cuestionado. No lo veo solo por mí”, señaló Bergonzi. En este sentido, la sanadora aclaró que en su organización “nunca hubo dinero”. Y añadió que si bien están constituidos como fundación, “nunca activamos las cuentas bancarias, no recibimos dinero y funcionamos porque las comunidades se hacen cargo de los gastos de traslado o alojamiento. La gente quiere ayudar”.
Leda vs. la Iglesia católica de Rosario
Las declaraciones de Bergonzi fueron como respuesta frente a su relación de la Iglesia católica de Rosario y aunque aclaró que es “católica, apostólica, romana desde chica” desconoce el motivo de la decisión del Arzobispado local.
Bergonzi recordó el comunicado de la Iglesia en septiembre de 2024 donde suspendía toda actividad en Rosario de El Soplo de Dios, la organización que tiene a Leda como máxima figura. “Nosotros orando supimos que nos iba a pasar, abrazamos la situación”, manifestó y sostuvo: “La comunidad de Soplo de Dios tiene un Dios tan grande que anticipa cosas y nos preparó”.
Por otro lado, durante el programa de TV, Leda fue consultado sobre si existía una distancia entre la Iglesia católica y las comunidades: “No lo sé, no tengo idea. Se lo tienen que preguntar a ellos. Uno no entiende un montón de cosas, soy muy ignorante en este tema”.
La relación de Leda Bergonzi con la Iglesia tuvo idas y vueltas. En primera instancia, el Arzobispado abrazó la convocatoria que generaba la "sanadora" y hasta reconoció dos carismas: el de sanación y el de liberación. Sin embargo, “seguramente tuvieron que dar explicaciones”, expresó Leda.
Acto seguido negó que en las reuniones que dirige que realice la imposición de manos, una práctica reservada para sacerdotes, y aclaró: “No quiero ser sacerdotisa”.
“Leda no es sola, es Soplo de Dios y le ponemos Leda porque la gente no buscaba Soplo de Dios. Me hubiese encantado no ponerle Leda, porque yo no sería nada sin todo el equipo”, planteó este lunes en la televisión abierta.
Leda coquetea con la política
A fines de junio pasado, la sanadora Leda Bergonzi estuvo presente con su encuentro en la localidad santafesina de Llambi Campbell donde trató de evitar señales respecto a su posible salto a la política a través del partido evangélico Uno, pero dejó la puerta entreabierta. "Si Dios nos invita, ahí estaremos. La última palabra la tiene Dios en mi vida".
Ese mismo mes había abierto con un encuentro con el diputado provincial y uno de los impulsores del partido evangélico UNO, Walter Ghione, y el concejal rosarino por esa extracción, Pablo Gavira. El encuentro y su publicación rápida en redes hizo suponer que la “sanadora” podría dar un salto a la política en 2027.
En un nuevo encuentro espiritual, la consulta no podía faltar. Ante la pregunta de los presentes sobre su vínculo con la política, Leda fue cauta pero no tajante. "Hoy no están en mis planes, realmente no hay tiempo", respondió.