La búsqueda de un entrenador para Newell’s continúa. La partida de Favio Orsi y Sergio Gómez así lo demanda. Paralelo a esta gestión, Lucas Bernardi asumió la conducción del equipo a partir del domingo. Entre los entrenadores que trabajan en el club, es la persona adecuada, por trayectoria y experiencia, para dirigir en un momento crítico y por un breve lapso, que se presume no será más allá del clásico rosarino del domingo.
La simple mención del partido contra Central, posterior al enfrentamiento del miércoles, nada menos que contra el campeón Estudiantes, con el flamante entrenador Alexander “Cacique” Medina a cargo, pone de manifiesto lo complejo que será el trabajo de Bernardi. Con la prioridad de levantar el espíritu de un plantel que sumó frustración tras frustración en un puñado de partidos.
Si lo consigue, por qué no pensar que está en carrera por la conducción técnica definitiva. Oficialmente nadie lo descartó, aunque se habló de una conducción “momentánea”. Pero mientras no haya ninguna certeza y se sigue gestionando por un técnico, los resultados pueden ser un aval para que continúe.
Hoy la convicción del plantel flaquea
Por lo pronto, la convicción de que se está en condiciones de competir de igual a igual, la confianza en sí mismo y en los demás, y el espíritu de lucha para sobreponerse ante la mínima adversidad son los aspectos a fortalecer en los jugadores por parte del entrenador de reserva, devenido en técnico de la primera. Todo en un breve lapso. Casi sin tiempo para ensayar algo distinto.
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Algo más de espacio, no mucho, tuvo a partir de fines de octubre de 2025 para reacomodar a un equipo que encadenaba derrotas, con resultados abultados en contra, pero con una mayor preocupación que en la actualidad, porque se corría el riesgo de descender.
Ni bien Bernardi se puso al frente del equipo en aquella oportunidad, habló de “sacrificio y esfuerzo”. Fue sobre lo que hizo mayor hincapié, “Nuestro plus no es físico. Es corazón, es esfuerzo, ese plus que todo equipo necesita en los momentos complicados”.
El presente de Newell's, igual que ayer
Teniendo en cuenta el contexto y lo que le toca ahora a Newell’s, el panorama tiene ciertas similitudes. Hay un plantel con déficits varios, de categoría entre otras cuestiones, y una dupla técnica, la de Orsi y Gómez, que no pudo o supo cómo hacerlo rendir.
En consecuencia, se sucedieron los malos desempeños, los marcadores adversos y sin ninguna victoria, que instalaron muy pronto otra vez el tema del descenso, y el hartazgo del hincha por empezar otra vez a sufrir.
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Para agregarle mayor complejidad al asunto, este miércoles lo visitará Estudiantes, con uno de los mejores planteles del fútbol argentino, más allá de la reciente ida del volante Cristian Medina, y también de su entrenador Eduardo Domínguez, pero que ya tiene sustituto, Cacique Medina. Y para completar, el domingo la Lepra recibirá a Central, con el estigma que pesa de perder un clásico tras otro.
La firmeza de Lucas Bernardi
El temperamento del que habló Bernardi vuelve a ser una condición básica de cada futbolista para lo que se vendrá. En ese aspecto, el entrenador es el adecuado para este momento. Siempre se caracterizó por el carácter.
Como jugador, siendo capitán del Newell’s campeón de 2013, liderando a compañeros con un enorme peso y trayectoria. Lo mismo que durante su etapa de entrenador de primera división o director deportivo. Esto más allá de que haya equivocado en las decisiones o elecciones.
El poder de convencimiento para no decaer ante la menor contingencia adversa y para enfrentar con entereza el duro presente es una tarea sobre la que puede trabajar Bernardi. Sobre una faceta que le es propia. Con el aditamento, nada menor, de un público cansado y mal predispuesto, por frustraciones de años, con rezongos entendibles y lógicos que influyen lógicamente en el ánimo de los jugadores.
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“Esto no es lo mío, no tenía nada que hacer acá, las circunstancias me pusieron en una situación linda y compleja. No había mucho para pensar, si lo hubiera hecho no había nada que hacer. La lealtad y el amor que tengo por el club me hacen estar acá”, expresó el 24 de octubre pasado, acerca de la determinación de ocupar el puesto de Cristian Fabbiani, cesado en su cargo por la anterior dirigencia.
Pasaron cuatro meses y Bernardi volvió al sitio que dijo que no es de su agrado, porque se siente a gusto al frente de la reserva. La responsabilidad, si las cosas no salen bien, no será suya. Nadie, o muy pocos, se lo estarán recriminando, Si sucede lo contrario, tendrá su reconocimiento. ¿Y seguirá?