Sin dejar de señalar que es una apuesta "a largo plazo", pero también con el convencimiento de que el Hospital Regional Sur (HRS) "es una necesidad para atender una demanda de más de 104 mil pacientes de la zona, que crece cada vez más", como señaló la ministra de Salud, Sonia Martorano, la provincia presentó formalmente el proyecto para retomar los trabajos en el efector iniciado en 2011 en el predio de Circunvalación y San Martín. Se dio el primer paso para dotar el efector de servicios básicos, un proceso que podría estar terminado durante el próximo año.
Con la licitación de la red cloacal se puso en marcha una primera fase de obras que apunta a la dotación de servicios, como cloacas en primer lugar y "en poco tiempo más" podría avanzarse con el gas, adelantó la ministra de Infraestructura y Servicios Públicos, Silvina Frana. La funcionaria, que desde el inicio había advertido que "sin servicios no hay hospital", detalló que con esta conexión se dotará de cloacas no sólo a la estructura de hormigón, sino también a otros ocho barrios con 40 mil vecinos de la zona.
Definidas las prioridades del edificio y con un presupuesto que a fines de 2020 ya era 20 veces mayor a lo estimado al principio, y que alcanzaba los 4 mil millones de pesos, la provincia desplegó esta semana el proyecto que se acordó en los últimos meses en una mesa de diálogo a la que se convocó el Ministerio de Salud, pero donde se sentaron también el municipio y referentes de diferentes sectores políticos.
Lo cierto es que en el contexto económico actual no se puede pensar en una obra en el corto plazo: la inflación es muy alta. Y así lo dejó en claro la ministra de Infraestructura que indicó: "Si estuviera el dinero, la obra podría estar en 24 meses". Pero ciertamente las negociaciones con la Nación para avanzar en el financiamiento de la obra quedó trabada en medio de la crisis que atraviesa el país y la ralentización de las obras públicas, al tiempo que los créditos internacionales, al menos por ahora, no aparecen como una opción.
A largo plazo y en etapas
En este contexto, las etapas son la alternativa que puso en marcha la provincia y la primera es la de llevar los servicios básicos a la zona; obras que se ponen en marcha con las cloacas y que, de acuerdo a los plazos estipulados, podrían estar terminadas en el próximo año.
La licitación de la red cloacal, que incluye la instalación de la estación de bombeo en el predio del efector y el tendido de un caño colector de 1.643 metros, tiene un presupuesto algo más de 1.113 millones de pesos y contó con seis oferentes, que incluso para sorpresa de Frana presentaron propuestas dentro de ese monto.
Las empresas en competencia son Riva SA ($1.149.300.000), Dinale SA ($1.447.000.000), Brumont SA ($1.150.869.618,78), Del Sol Constructora SA ($1.320.003.120,44), Construcciones Tres SRL ($1.601.066.688,10) y Duamak SA ($1.314.389.903,65).
"En la situación actual esa ya es toda una noticia", dijo Frana, que además señaló que una vez adjudicados los trabajos el plazo de inicio de obras es de 30 días y el plazo para llevarlas adelante es de 240 días.
Sobre el resto de los servicios que requiere el sector para garantizar el funcionamiento del HRS, la ministra explicó que llevar al edificio los tendidos de agua a través de Aguas Santafesinas SA (Assa) y de luz a través de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) sería "más sencillo".
En tanto, el gas, que es otra de las inversiones que están por delante, "se podría licitar pronto", adelantó. Con esos datos y pese a las complicaciones del escenario económico actual, el hospital podría estar dotado de servicios en el próximo año, lo que permitiría, ya durante la próxima gestión provincial, delinear nuevas fases de las obras.
Así, más allá de estas obras licitadas y a licitar, Frana admitió que "no se puede dar certeza de nada" y dejó en claro que se tratará de una obra que deberá pensarse "a largo plazo y en etapas". De hecho, cuando en noviembre de 2020, los destinos de la estructura de hormigón y vidrio comenzaron a discutirse en el espacio intersectorial de la Legislatura, en las oficinas de Infraestructura ya habían estimado que para concluir la obra se necesitarían unos 4 mil millones de pesos, un presupuesto 20 veces mayor que el estipulado hace casi una década cuando se iniciaron los trabajos. Y un número que seguramente por estos días sufrirá nuevas variaciones.
Una necesidad epidemiológica
Durante el trámite de apertura de sobres, la ministra de Salud ratificó no sólo "la necesidad de que concretar el proyecto dada la demanda actual y creciente que tiene el sistema de salud en ese sector del Gran Rosario", sino que además detalló el perfil que tendrá el efector: de alta complejidad y con un gran sector específicamente dedicado a la neurorrehabilitación, que contará con 20 camas de internación.
Si bien a grandes rasgos eran decisiones que la ministra había adelantado, lo ratificó en el marco las reuniones que mantuvo con referentes de diferentes sectores para "garantizar los acuerdos necesarios" para la continuidad del proyecto.
Sobre la necesidad específica de un área de neurorrehabilitación, recalcó que se trata de una especialidad que incluso en el sector privado "ya tiene falta camas". Y explicó que el crecimiento de la demanda no sólo se debe al aumento de las expectativas de vida, sino además "a la siniestralidad, lo que implica desde siniestros de tránsito hasta heridos de arma de fuego que hay cada vez más, sino también enfermedades de base que requieren de terapias de rehabilitación, como son los accidentes cerebro vasculares".
"Claramente el hospital hace falta y tenemos una población objetivo", dijo Martorano, quien una vez más indicó que se busca desde allí dar respuesta "con nueva tecnología y mejor infraestructura a la atención que actualmente se brinda a través de los hospitales Provincial, Roque Sáenz Peña y Gamen, de Villa Gobernador Gálvez, donde hay cierta obsolescencia".
Lo cierto es que en el proyecto presentado esta semana ya quedaron definidos los diferentes sectores de la estructura. En la planta baja, en los bloques denominados A, B, C, D, E, F, G y H, funcionarán la guardia de urgencias y emergencias con el ingreso ambulatorio y de ambulancias, además de los sectores de diagnóstico por imágenes, maternidad, cinco quirófanos y servicio de endoscopia y las 20 camas del anunciado servicio de rehabilitación de pacientes con secuelas neuro-traumatólogicas, además de salas técnicas, esterilización y farmacia, morgue, despensa de cocina, almacén y data center.
En el primer piso se distribuirán 60 incubadoras de neonatología, las internaciones clínicas y quirúrgicas, la Unidad Pediátrica de Cuidados Intensivos y un auditorio, además de una residencia de madres, un comedor y oficinas administrativas.
En el segundo y último piso, en tanto, estarán las terapias intensiva y coronaria de adultos, otro sector de internación clínica, aislados y oficinas administrativas, un área más de internación clínica quirúrgica y dormitorios médicos, así como oficinas y vestuarios del personal.