Las Colectividades arrancaron con todo tras dos ediciones en las que la pandemia y el take away marcaron el pulso de una celebración que, históricamente, mostró multitudinaria adherencia entre los rosarinos. La edición número 38 empezó a recibir gente desde temprano, incluso algunas horas antes de que se le dé apertura oficial al encuentro. El público probó la gran variedad gastronómica que presentan los stands de las colectividades participantes. Este año, con un presupuesto de alrededor de 2.000 pesos una persona puede comer y beber. Y, según las combinaciones que se den, incluso se puede incluir un postre.
Si bien la cita estaba pautada para las 19, una hora antes ya había un movimiento considerable entre los stands y las carpas donde se ultimaban detalles para volver a celebrar la fiesta de manera presencial. Quienes recorrieron el Parque Nacional a la Bandera desde temprano observaron la puesta a punto y empezaron a probar platos típicos y bebidas características de cada colectividad.
Los precios por los considerados platos principales son variados. Van de los 1.000 a los 1.700 pesos, aproximadamente. Los postres se mueven entre los 400 y 500 pesos, mientras que en el rubro bebidas, como hay una amplia oferta, también es extensa la lista de precios.
Una de las comidas más requeridas en cada edición es el shawarma, típico de las colectividades que representan a las naciones de medio oriente. Sale 1.300 pesos en cualquiera de los stands, aunque cada uno ofrece otras opciones. Por ejemplo, en Palestina se pueden comprar dos empanadas árabes por 400 pesos y en Irán ofrecen una promo de kebab, papas fritas y gaseosa por 1.800 pesos.
Cerca de Argentina, donde siempre hay concurrencia en cada edición, el País Vasco vuelve a la fiesta después de 16 años con un stand lleno de color, baile y propuestas gastronómicas.
La clásica tortilla vasca, con txistorra (muy similar al chorizo colorado), cuesta mil pesos y es parte de una promo especial: dos vasos de sidra de 250 centímetros cúbicos y una tortilla salen por 1.400 pesos. Además, ofrecen pintxos que cambiarán todas las noches (ayer fueron de kanikama y anchoas) por 300 pesos y como postre, natilla por 450 pesos.
La sidra es una de las bebidas típicas del País Vasco y alrededores. En ese stand salen los vasos de medio litro por 500 pesos, los de 250 centímetros cúbicos por 300 pesos y otra promoción: dos vasos de 500 centímetros cúbicos por 800 pesos.
Las opciones son muy variadas, como en cada edición. En Austria, por ejemplo, ofrecen el clásico chucrut en su versión vegana por 1.200 pesos con gaseosa o 1.400 pesos con un vaso chico de chopp. Para cerrar, se pueden comprar frutillas con chocolate por 500 pesos.
En Grecia está una de las estrellas gastronómicas de las colectividades. El souvlaki sale con papas fritas por 1.000 pesos y de postre se puede degustar una karidopita (torta con nueces) por 500 pesos.
Para quienes busquen un bajativo que no tenga que ver con postres, en Ucrania hay shots de vodka artesanal saborizado por $200. No está de más recordar que rige el alcohol cero al volante, como para tenerlo en cuenta antes de pedir algún trago en caso de ir en auto.