Biblioteca Vigil: el robo del telescopio
Uno de los mitos sigue vigente y en cada recorrido guiado que hacen en la Vigil corroboran que la lente del telescopio había ido a parar al observatorio astronómico del colegio Cristo Rey, aunque la investigación la descartó.
No obstante, la investigadora contó que hay testimonios de estudiantes del secundario que vivieron el momento del robo del telescopio. Y uno de ellos declaró en la causa judicial que se persigue, puesto que los delitos de lesa humanidad no prescriben.
"Me tocó estar en la institución al momento del robo de la lente, creo que fue entre el 79 y el 80. El rector, en la apertura de clases, luego del izado de bandera, comentó lo del robo y dijo que estaban tras la investigación, que habían identificado la marca de una huella de zapatilla en la puerta del observatorio. Habían llegado a la conclusión de que era una zapatilla Topper. En ese momento nos miramos y todos teníamos esas zapatillas”, declaró ese exalumno.
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Esa declaración agregó algo importante, comentó García: "El desmontaje de la lente requería un trabajo técnico considerable. Si no se hace de manera correcta, no es posible. O sea que sólo podía hacerlo alguien especializado".
Un observatorio "fantasma"
En el inventario oficial de la intervención, firmado por Guillermo Tasada en 1979, el observatorio "no existe". Sin embargo, es de público conocimiento que algunas partes fueron transferidas al Complejo Astronómico Municipal de Rosario (Planetario), aunque esos papeles no figuran en ningún lado.
"En el expediente de liquidación no hay constancias. Los datos están, por su parte, en una nota editorial de 1982 publicado en La Capital, que tituló: «Otro atentado al patrimonio cultural». También informó que «perteneció a la Biblioteca Vigil»", apuntó García.
"La crónica cuenta que cuando personal del Observatorio Municipal y de la UNR fueron a desarmar el telescopio para limpiarlo, encontraron que la lente principal había sido reemplazada por un vidrio común pegado con cemento. Para disimular la diferencia de peso, le habían puesto arena adentro. También faltaban los oculares, las lentes del laboratorio fotográfico y una calculadora electrónica que la Vigil había comprado en Estados Unidos", reveló García.
Desde mediados de 2024, la Vigil inició un proceso de recuperación del observatorio astronómico, impulsado por docentes, estudiantes de la UNR y el Instituto Politécnico. Hay conversaciones al respecto que ya llevan más de un año y medio, desde que se rehabilitó el observatorio.
Gracias a esta causa penal en curso, la institución inició un pedido formal al Concejo Municipal para proceder al proceso de restitución del instrumental que se encuentra en el Planetario.
"Vamos a iniciar un camino de reparación respecto al robo perpetrado, a partir del saqueo y apropiación de bienes científicos, culturales y educativos desde la intervención de 1977", aseguraron desde la institución ubicada en Alem y Gaboto.
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"Jorge Feugeas era el responsable de los cursos de astronomía y uno de los investigadores del observatorio. En la causa recordó que un militar los convocó a una reunión para comunicarles a los profesores que, a partir de ese momento, cesaban sus funciones. Más importante aún, al cierre de su declaración dijo: «Tiene entendido, por comentarios, que parte del instrumental podría estar todavía en el Observatorio Municipal de Rosario»", recordó García, quien reveló que ahora Feugeas identificó el paradero de la lente del observatorio.
El telescopio Carl Zeiss
Carlos Silva es licenciado en Física, docente de la Facultad de Ingeniería (FCEIA) de la UNR y coordinador del Observatorio Vigil. "Soy aficionado a la astronomía y a partir de la recuperación del observatorio en 2024 comencé a colaborar con el archivo y recolectar información", contó en declaraciones a La Capital.
El telescopio constaba de dos tubos, uno refractor y otro reflector, algo muy singular y específico para la tecnología de aquellas épocas. "Lo que ocurrió es que, aparentemente, desde la intervención robaron algunas partes, entre ellas el espejo principal del reflector. Después de esa etapa, no se sabe cómo ocurrió, pero trasladaron el tubo reflector y el filtro del Lyot (se utiliza para observar el sol), y se trasladó al Observatorio Municipal", precisó Silva.
El aficionado explicó que era la misma montura, puesto el creador del Planetario, Victorio Capolongo, era asesor y profesor del Observatorio de la Vigil. Sin embargo, el Complejo Astronómico Municipal tuvo que esperar hasta 1984 para poder tener uno propio.
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"La Vigil compró en el 69 el único telescopio del país y Latinoamérica, y lo adquirió con el tubo adicional reflector. Por eso podemos garantizar que, efectivamente, el que está instalado en el Planetario es el que estaba en La Vigil", aseguró.
Una pieza de lujo
Se trató de una verdadera joya de ingeniería alemana. El reflector tenía 300 milímetros, otro se fabricó para la Unión Soviética, también en Brasil, pero con un solo tubo, el refractor. La Vigil, en cambio, poseía el combo completo y por eso fue un observatorio modelo en el país. Posee una distancia focal de 1760 milímetros.
"Cuando hablamos y consultamos quedó claro que era de la Vigil. Parece que no hay ninguna documentación, sólo un inventario. Con la citación de Menegozzi y algunas declaraciones, pudimos solicitar un oficio para saber en qué términos ingresaron esas piezas", agregó Silva.
El físico también consignó que la apropiación fue premeditada. "Se necesitan herramientas específicas, ya que los espejos y tubos son pesados. Los prismas son de 30 centímetros de diámetro y un tallado de forma parabólica. Fue un robo planificado, no puede haber sido de otra manera", sostuvo.
También apuntó que el filtro de Lyot es una pieza muy valiosa. "En el país había dos: uno en el Observatorio de Física Cósmica de San Miguel y el de la Vigil. En ese momento era muy importante porque no había observación solar, ya que recién comenzaban las telecomunicaciones", destacó Silva.