Tanto para el municipio como para el gobierno provincial, la solución para que el 10% de los rosarinos que aún no tiene acceso a la red formal de agua potable y también para los que tienen problemas de presión es la construcción del Acueducto Gran Rosario, una obra que tiene detrás una larga historia.
Desde Aguas Santafesinas S.A (Assa) confían en que las licitaciones se den lo más pronto posible y poner en marcha estas obras que le mejorarían la vida a miles y miles de rosarinos.
La segunda etapa del Acueducto Gran Rosario tiene como objetivo el mejoramiento integral del abastecimiento de agua potable a la ciudad de Rosario y su conurbano. En ese sentido, permitiría reforzar el suministro fundamentalmente en los barrios periféricos de la ciudad, que se abastecen de la planta potabilizadora de Arroyito, ubicada en Echeverría y French. Con la concreción de esta obra históricamente postergada se beneficiarán unos 560 mil habitantes. Esto implica, al mes de agosto, una inversión de 17 mil millones de pesos.
"El problema que tenemos es de transporte y de captación, que lo estamos solucionando con la ampliación de la planta de Granadero Baigorria. El Acueducto Gran Rosario nos permitiría transportar mayor cantidad de agua y poder llegar a zonas que hoy no llegamos. La planta de Arroyito, en la que se invierte permanentemente, está con una producción al máximo", explica Rodríguez.
Al respecto, admite que la empresa tiene "un problema crítico con la expansión del servicio porque no tiene cómo transportar y cómo captar mayor cantidad de agua". Y hace hincapié: "Esta obra nos permitiría dar una respuesta a la ciudadanía los próximos 50 años".
Una obra con 70 años de historia
El Acueducto Gran Rosario, obra que Assa espera que obtenga pronto las dos licitaciones para su segunda etapa, tiene detrás una larga historia. La idea de construir un gran acueducto con punto de partida en el río Paraná comenzó a gestarse hace más de 70 años, a finales de la década de 1940. El primer proyecto se denominó Sistema de Acueductos del Área Central del País y preveía dos tomas de agua: una sobre el río Paraná, en la localidad de Granadero Baigorria y otra en el río Tercero, en Villa María, provincia de Córdoba. Sin embargo, los primeros trabajos se pusieron en marcha recién hace trece años.
Cuando se inauguró la primera etapa del acueducto, en septiembre de 2015, se la presentó como la obra de saneamiento más importante de la región. La puesta en marcha de la planta potabilizadora de Granadero Baigorria se vivió como una fiesta popular, con recorridos guiados en las instalaciones. La flamante planta de agua llegaba 130 años después de construida la potabilizadora de French y Echeverría, en la zona norte de la ciudad.
Sin embargo, la idea de construir un gran acueducto para abastecer a la región central comenzó a tomar forma a fines de la década del 40, hace ya 73 años.
sistema de acueductos.jpg
Croquis del Sistema de Acueductos del Area Central del País que comenzó a gestarse en los últimos años de la década del 40.
Con el nombre de Sistema de Acueductos del Área Central del País, los planos preveían dos tomas de agua, una sobre el río Paraná (Granadero Baigorria) y otra en el río Tercero (Villa Nueva, vecina a la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba).
En la década posterior se expropiaron los terrenos de unas 73 hectáreas ubicados en el límite entre Rosario y Granadero Baigorria, donde actualmente funciona la planta de la empresa Aguas Santafesinas.
Recién a mediados de 1970 se contrataron las consultoras para realizar los proyectos técnicos, pero la dictadura militar desmembró la empresa nacional entregando los servicios a la Dirección Provincial de Obras Sanitarias (Dipos). La provincia recibió también por transferencia de la Nación la titularidad de los terrenos.
La privatización de los servicios de agua, en 1995, preveían que la concesionaria desarrolle las obras del acueducto, pero el proyecto quedó trunco hasta estos días.