Pepe Cibrián, referente ineludible del teatro argentino, compartió detalles de su extensa trayectoria y su inquebrantable espíritu de reinvención en una íntima entrevista para "Lo Resolví Pensando", el ciclo que conduce Guido Záffora.

El icónico director teatral Pepe Cibrián se abre en "Lo Resolví Pensando" con Guido Záffora sobre su vida y trayectoria
Pepe Cibrián, referente ineludible del teatro argentino, compartió detalles de su extensa trayectoria y su inquebrantable espíritu de reinvención en una íntima entrevista para "Lo Resolví Pensando", el ciclo que conduce Guido Záffora.
A sus 78 años, el director se prepara para estrenar "Drácula, la Resurrección", una obra que califica de "monumental". Reflexionando sobre su vida, Cibrián sostuvo: "Se sobrevive así, ¿no? En la lucha es arriba, abajo, abajo, arriba". Subrayó que la calidad de una obra no reside en la grandilocuencia de la puesta, sino en su esencia, recordando que "en un sótano dos actores con una mesa, como he hecho yo tantos años, y la obra es muy superior a la de uno".
Proveniente de siete generaciones de actores, Cibrián creció inmerso en un mundo de constantes desafíos económicos y creativos. Narró cómo su familia tuvo que reinventarse "cuántas veces", empeñando bienes o buscando los mejores plazos fijos en épocas difíciles. Recordó un período de siete años en los que sus padres, figuras reconocidas, tuvieron que hacer giras por el país al no ser convocados para televisión, y él mismo fue asistente de la obra, montando escenarios improvisados con muebles de hotel. Esa experiencia forjó su habilidad de supervivencia y resiliencia, la misma que aplicó cuando, a los 40 años, consiguió llevar "Las Invasiones Inglesas" al Teatro San Martín.
La historia de "Drácula" es un claro ejemplo de su resiliencia. En una difícil situación económica, llamó a Tito Lectoure, por entonces alejado del boxeo y dedicado a alquilar el Luna Park para grandes espectáculos. Cibrián llegó a la cita sin una obra concreta, pero la idea de "Drácula", sabiendo solo "que chupaba sangre", surgió en el momento.
Lo impensado ocurrió: Lectoure, junto a su sobrina Ernestina Lectoure, dueña del estadio, le ofreció 40 funciones en el Luna Park, con capacidad para 5.000 personas. El estreno fue un éxito rotundo, un "delirio" que nadie esperaba. Ahora, 35 años después, "Drácula, la Resurrección", cuya idea original fue de Cecilia Milone, se estrenará el 12 de junio en el Circo Rodas, durante el Mundial, un hecho que Cibrián califica de "inconsciencia" pero que espera sea un "buen augurio" para celebrar la argentinidad.
Más allá de lo profesional, Pepe Cibrián es una figura clave en la lucha por los derechos. Su monólogo "Marica" en el Congreso durante el debate de la ley de Matrimonio Igualitario, donde habló de la discriminación por "pensar distinto", dejó a todos "callados como escuchando".
En su vida personal, reveló que salió del clóset a los 18 años y estuvo casado con Ana María Cores y luego en pareja durante 18 años con Santiago Zenove, destacando la importancia legal del matrimonio para parejas del mismo sexo. También abordó temas como el sexo después de los 70, la dinámica con su actual pareja, a quien conoció por Tinder, y su preocupación por el avance de la inteligencia artificial: "Me asusta profundamente", aunque reconoce sus beneficios en la ciencia y medicina.
A sus 78 años, el ego ya está "cumplido", pero su pasión por el teatro sigue intacta. Le gustaría volver al escenario con obras como "Dos Tronos, Dos Reinas" o "Juana la Loca", que se hará en Londres. Con humor, confesó su deseo de que lo velen en la Legislatura o el Senado, para "ver qué rating tengo" y "alegrarme de los que no sabía que iban a ir".
Recordó la importancia de las críticas en el pasado, especialmente de diarios como La Prensa, pero hoy lamenta que la sección espectáculos se haya reducido a "media página", señalando que lo único insustituible es el teatro en vivo: "La experiencia real, lo mórbido, que le pasa al actor en el escenario si te equivocás, hay que divertido".