A los 16 años, José María Huguet detectó una necesidad insatisfecha en el ambiente del básquet rosarino: la dificultad para conseguir zapatillas especializadas en ese deporte. Era el 2018 y ese fue el germen de Hoop Shoes, su marca que hoy, ocho años después, se consolida con una reciente mudanza a un espacio de 800 metros cuadrados y la inminente inauguración de una cancha de básquet propia.
La apuesta de la cancha propia es una nueva unidad de negocios de Huguet, bajo el nombre Distrito Hoop, que va en línea con toda su política de crecimiento. Decidió invertir en ese desarrollo porque notó una clara demanda de espacios físicos y comunitarios. La clave está en que muchos clubes necesitan canchas para alquilar, porque en algunos casos no tienen donde entrenar. "Estamos queriendo justamente crear ese lugar, esa cancha", afirmó José, a quien todos llaman Josi, al tiempo que detalló que la cancha será alquilada también a particulares, a entrenadores y a clubes. Justamente la nave donde están tiene historia propia, porque fue la primera sede del Club Sonder hace muchos años atrás.
Los inicios de Hoop Shoes
En una entrevista con María Laura Neffen en el programa Negocios de La Capital +, el joven emprendedor de 24 años rememoró sus inicios, señalando que "no hay una respuesta correcta" a cómo se funda una empresa a tan temprana edad. "Yo escuchaba a mis amigos decir que no conseguían zapatillas de básquet. Y simplemente abrí una página de Instagram y así, con ganas, lo hice", sostuvo.
Sin capital inicial, Huguet ideó una estrategia basada en el contenido digital y el apalancamiento de productos fabricados por terceros. "Empecé a hablar con dos o tres tiendas de Instagram que estaban con poco movimiento en redes", explicó, entonces se le ocurrió ofrecerles mover su stock. El acuerdo fue así: a cambio de vender su catálogo y él les hacía contenido en redes. Y así pudo comenzar a trabajar.
El punto de inflexión llegó en 2019, cuando decidió mostrar su cara en las publicaciones. "Me di cuenta de que la gente le quería comprar a una persona, no a un logo de Instagram o a un logo bonito de una empresa que nadie conocía quién estaba detrás", detalló. En esta entrevista contó que, desde un primer momento, su familia lo apoyó, incluso cuando tuvo que usar la cuenta bancaria de su padre para la primera venta a sus 16 años.
Un dato interesante en su estrategia de venta fue que, desde muy chico, se dio cuenta que el negocio no pasaba por venderle a la gente conocida, a sus amigos, ni por el boca a boca, sino que la meta siempre fue “venderle a la gente que no me conocía”, explicó. Así puso su energía en sus redes sociales buscando armar una comunidad muy grande que lo siguiera y lo logró, porque hoy sólo Hoop Shoes tiene en Instagram 179 mil seguidores.
Del garaje a la cancha de básquet
El crecimiento de la marcas ha sido orgánico y progresivo. A fines de 2023, la empresa se mudó del hogar familiar a su primer depósito de 180 metros cuadrados, compartido con un amigo emprendedor en un taller textil. Esa sinergia lo impulsó a lanzar Hoopers Brand, una marca de ropa urbana de básquet, que ganó visibilidad con videos virales en la calle. Un año y medio después, se trasladaron a un galpón de 450 metros cuadrados con un showroom. Y la última mudanza es la actual, en San Luis y Callao, donde alquilaron nada menos que 800 metros cuadrados.
Respecto a los últimos pasos, Josi decidió desvincularse comercialmente de Hoopers Brand puesto que le apareció la oportunidad de adquirir la mitad de Goat Brand, marca dedicada a indumentaria de rendimiento para jugadores de básquet, como ropa térmica y medias de compresión. Eso le permite seguir ganando terreno en un nicho bien específico.
Una marca con conexión personal
La filosofía de Huguet se basa en la transparencia y la conexión personal. En el local, los clientes pueden ver de cerca el camino de su crecimiento, puesto que hay un recorrido cronológico de Hoop Shoes que se inicia con una reproducción del chat de WhatsApp con el primer comprador de la marca. También, en una pizarra explican las reglas de la casa, según su opinión ese tipo de información fideliza mucho más a un cliente que una decoración perfecta.
Otro punto es que Josi sigue muy presente en sus redes y se anima a contar tanto los aciertos como los errores. De hecho, opina con sinceridad sobre los productos que vende, incluso cuando alguno no le gusta.
De cara al futuro, el emprendedor rosarino se ve "avanzando en el mismo camino, siempre en el básquet", con el objetivo de seguir construyendo canchas, primero en Rosario y luego en otras ciudades del país.
La mirada sobre la coyuntura de Argentina
Sobre el contexto económico actual, con la apertura de importaciones y un consumo retraído, Huguet compartió una mirada optimista. Si bien reconoce que "las estadísticas son estadísticas y hay que escucharlas", afirmó que su crecimiento se debe "100% por desarrollo, trabajo y construcción personal dentro de la empresa". Con una mentalidad de adaptación constante, concluyó respecto del contexto actual: "Todo lo que yo no puedo controlar, no lo miro. No me hago mala sangre. Lo que puedo controlar, lo miro y con eso trabajo". Su energía ya contagió a su hermano menor, quién con sólo 12 años comenzó a fabricar portafiguritas para el álbum del mundial en 3D y lo va comercializando en redes sociales con la ayuda familiar.